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inmigración irregular

Miles de refugiados se manifiestan en Lesbos y piden abandonar la isla griega

  • Un incendio destruyó gran parte el campamento de Moria el miércoles 9 de septiembre
  • Alrededor de 400 ya se han trasladado a Salónica, la segunda ciudad griega y se distribuirán por varios países de la Unión Europea

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Miles de migrantes protestan y bloquean el acceso a los restos del campamento de refugiados de Moria

Miles de refugiados de los más de 12.000 que se quedaron sin techo tras los incendios del campo de Moria, en Lesbos, se han concentrado, el viernes 11 de septiembre, en la zona en la que se están instalando las primeras carpas para darles alojamiento provisional para exigir su salida de esta isla griega.

"Queremos irnos, déjennos en libertad", gritaban contra el cordón policial que mantiene cercada toda la zona y las carreteras de acceso a la capital de la isla, Mitilene. La instalación de este primer campo provisional se está llevando a cabo en medio de un fuerte dispositivo formado por escuadrones de antidisturbios y tanquetas de agua llegadas desde el continente.

Helicópteros de bomberos han tenido que transportar el material por vía aérea debido a los bloqueos que la población local lleva montando desde hace dos días en las carreteras para evitar así la construcción de un nuevo campo. El Gobierno intenta también la disponibilidad de instalaciones militares y estadios sin uso para montar también allí carpas.

Los incendios vuelven a poner de relieve la precariedad de los refugiados

Grecia se ha visto obligada a buscar soluciones contrarreloj a raíz los incendios que destruyeron la mayor parte del campamento de refugiados de Moria y que dejaron sin refugio a miles de migrantes en la isla de Lesbos, en su mayoría procedentes de Siria y Afganistán.

De los 12.000 ocupantes del superpoblado campamento de Moria, muchos se ven obligados a acampar ahora a la intemperie y en los

bordes de las carreteras sin comida ni agua y amenazados por una posible propagación de infecciones por coronavirus, por lo que la necesidad de una solución se vuelve cada vez más urgente.

Los funcionarios griegos creen que los incendios en el campamento de Moria fueron provocados deliberadamente por migrantes que reaccionaban a las medidas de cuarentena después de que se detectara COVID-19 en el campamento la semana pasada. En el caos que siguió al incendio del miércoles, las autoridades han perdido la pista de al menos 35 personas que dieron positivo.

Con la población local en contra

El problema es la fuerte resistencia de la población de la isla que no quiere que se perpetúe la solución de los campos y reclama desde hace tiempo el traslado de los refugiados. Algo, por lo demás, que también quieren los afectados. Lo que parece que ha quedado aparcado es el traslado de los grupos más vulnerables a un ferri que lleva atracado desde ayer en el noroeste de la isla.

El gobierno griego se ha visto obligado a actuar con cautela debido a la creciente ira entre los residentes de una isla cuya ubicación

cerca de la costa turca, los ha mantenido en primera línea de la crisis migratoria europea durante años. La oposición es especialmente patente en la localidad de Mitilene, donde han bloqueado carreteras para evitar que se erija un nuevo campamento.

El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, aseguró durante una reunión con el vicepresidente de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, que el Gobierno está actuando todo lo rápido que puede y recalcó que lo ocurrido en Moria debe servir para que "todos en Europa se den cuenta de que este problema no puede ser gestionado solamente por los primeros países de acogida!.

Europa no puede fallar dos veces

Mitsotakis, que se refería así a los países situados en las fronteras exteriores de Europa", expresó la necesidad de "una nueva y ambiciosa política sobre migración y asilo y esperaremos con gran interés las propuestas de la Comisión", añadió en alusión al anuncio de Schinas de que este mismo septiembre, presentará la nueva iniciativa para una política migratoria común.

Schinas afirmó que la nueva propuesta pretende evitar los errores de 2016. Entonces, más de un millón de personas cruzaron Grecia y Alemania acogieron la mayor parte, mientras que otros países cerraron sus fronteras. "Europa no puede fallar dos veces en un tema tan importante", recalcó.

Países mediterráneos como Grecia, Italia y España donde la mayoría llegan barcos de inmigrantes, han exigido durante mucho tiempo que otros estados de la UE acojan a más solicitantes de asilo, pero Hungría y Polonia, entre otros, se han negado a compartir la carga. El ministro del Interior alemán, Horst Seehofer, dijo que Francia y Alemania habían acordado acoger la mayor parte de unos 400 menores trasladados ya al continente.

ACNUR también pide soluciones a largo plazo

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) también reclama soluciones a largo plazo para los migrantes de Moria, así como mejoras en otros centros similares repartidos por otras islas. Una portavoz de ACNUR, Shabia Mantoo, ha afirmado que los incendios "demuestran la necesidad de tomar medidas para mejorar las condiciones en los cinco centros de recepción de las islas.

En el caso de Morialos incendios registrados durante dos días no han provocado daños personales, pero han expuesto más si cabe las acuciantes necesidades de quienes vivían en este campo, diseñado en un principio para 2.500 personas. ACNUR estima que 11.500 personas han pasado tres noches ya al raso, entre ellas 4.000 menores de edad.

Mantoo ha apelado también a la solidaridad europea para coordinar una respuesta conjunta dentro de la UE. Diez Estados miembro, liderados por Francia y Alemania, ya han aceptado repartirse 400 menores no acompañados. a delegación del Gobierno viaja a Lesbos para examinar opciones mientras se refuerza la vigilancia policial

El coronavirus, una agravante de la precariedad de los refugiados

ACNUR ha incidido en que la pandemia de coronavirus se ha sumado a una situación que ya era "desesperada" y, aunque ha llamado a aislar "cuanto antes" y a ofrecer atención médica a los migrantes y refugiados que han dado positivo, también ha apelado a la calma. La Organización Mundial de la Salud (OMS), por su parte, ha prometido enviar dos equipos médicos de emergencia.

Funcionarios griegos aseguraron que ya habían sido realizados 200 mil test rápidos de COVID-19 en la isla, con vistas a controlar una posible propagación de casos en el campo, que fue puesto en cuarentena antes del incendio y después de que un hombre de 40 años diese positivo.

Por ahora el gobierno ha optado por desplegar tres barcos, dos de ellos de la Armada, como solución temporal para los casos más vulnerables, y ya ha dejado claro que no contempla el traslado a la parte continental. En previsión de que se repitan los disturbios, han llegado a la isla autobuses con agentes antidisturbios y cañones de agua.