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Explosión en Beirut

Los libaneses tratan de limpiar los escombros que dejó la explosión en Beirut

  • Algunos voluntarios han acudido a los lugares más afectados con palas y escobas para ayudar a los que lo han perdido todo
  • El cálculo de los daños se sitúan en pérdidas entre los 3.000 y 3.500 millones de dólares

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Varios voluntarios retiran los escombros de los edificios y ayudan a los residentes en Beirut, en Líbano.
Varios voluntarios retiran los escombros de los edificios y ayudan a los residentes en Beirut, en Líbano.

Después de la explosión que el pasado martes destrozó casas y vidas en Beirut, los habitantes de la capital libanesa han decidido no esperar por las autoridades (en las que no creen) y han tomado palas y escobas para recuperar su ciudad.

Tras una catástrofe que ha conmocionado al Líbano dejando más de 130 muertos y más de 5.000 heridos, así como decenas de desaparecidos, gente de todo el país ha ido llegando a la capital para arrimar el hombro: algunos limpiando y otros ayudando a quienes han perdido su vivienda.

Cientos de personas tratan de limpiar los escombros de las calles

"Vinimos a limpiar nuestras calles porque sabemos que nuestro gobierno no lo hará", ha explicado a EFE una de las personas voluntarias en la tarea, Tina Maria Haidar. "Estaba ayer en Beirut y sé lo difícil que está siendo la situación así que estoy aquí para ayudar", ha añadido.

En las calles no se observa funcionarios públicos y no hay presencia visible del Gobierno en los trabajos de limpieza de las áreas cercanas al puerto, donde el martes la deflagración de 2.750 toneladas de nitrato de amonio causó una enorme explosión que sacudió a toda la ciudad.

Sí se ve una importante presencia militar, después de que el miércoles el Gabinete de Gobierno declarara una emergencia de 15 días en la capital libanesa y la administración del Ejército en la zona para mantener el orden público.

Elie Khairala, de 22 años, forma parte de un grupo de 60 voluntarios que se han ofrecido para ayudar a las miles de familias afectadas por la tragedia.

"Inmediatamente nos ofrecimos voluntarios para venir y ayudar a la gente en Beirut, si nosotros no ayudamos ¿quién lo hará?", señala.

Nagham Rabei, de 19 años, trataba de ayudar a hacer circular a la gente para que se alejara de un edificio de la zona de Gemayzeh la más afectada por la explosión mientras otros voluntarios intentaban hacer caer un gran bloque que se había quedado colgando de la construcción.

"La ciudad nos necesita, estamos asumiendo nuestra responsabilidad y estamos haciendo el trabajo de todo el Gobierno", ha defendido. "Con nuestro esfuerzo y el de toda la gente que está viniendo a ayudar reconstruiremos Beirut de nuevo", ha agregado.

Miles de millones en daños

Muchos edificios están a punto de caerse, los escombros y ladrillos se precipitan por las calles, pero aún los ingenieros del Gobierno no han comenzado a revisar las condiciones de las edificaciones.

El riesgo para la gente que sigue viviendo en bloques afectados de manera leve o severa por la detonación está presente.

Otros ni siquiera han tenido la opción de dudar si quedarse en sus viviendas ante la situación en que han quedado los edificios. Según la Gobernación de Beirut entre 200.000 y 250.000 personas han perdido su casa por la detonación.

Los daños son ingentes en la capital libanesa y hay cálculos que sitúan las pérdidas entre los 3.000 y 3.500 millones de dólares.

El Banco Central del Líbano ha anunciado créditos sin interés a pagar en cinco años para quienes tengan que reconstruir su vivienda o encontrar un hogar.

El Gobierno también ha prometido ayuda y apoyo a quienes han perdido su hogar, pero la falta de confianza de la población en las medidas de las autoridades es palpable en prácticamente todas las esquinas, mucho más tras meses de protestas contra unos dirigentes a los que acusan de la grave crisis que vive el país.

Varios arrestados a espera de que avancen las investigaciones

Varios funcionarios del puerto de Beirut están bajo arresto domiciliario en espera de una investigación sobre la gran explosión del martes, según informó el gobierno del Líbano.

Esto se produjo después de que su identidad fuera determinada por un comité de investigación que se formó después de la explosión. 

El comité está encabezado por el ministro de justicia e incluye al primer ministro y los jefes de las principales agencias de seguridad.  Los arrestos domiciliarios se realizarían "dentro de los próximos cinco días", que es cuando se espera que el comité revele sus hallazgos y los entregue al poder judicial.