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'El hoyo', la película española que triunfa en todo el mundo y sus semejanzas con la crisis del coronavirus

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Ivan Massagué es el protagonista de 'El hoyo'

El hoyo, de Galder Gaztlu-Urrutia (Bilbao, 1974) y participada por TVE, fue una de las grandes películas españolas de 2019, premiada en Toronto y Sitges y candidata a tres premios Goya. Pero su gran éxito mundial está llegando ahora con su pase en una plataforma digital; y es que la gente no puede evitar comentar los paralelismos que la película tiene con la situación actual que vivimos, de confinamiento por el coronavirus. 

"La película está teniendo una visibilidad que ni de lejos nos imaginamos cuando la hicimos -nos confiesa Galder-. La planteamos como una propuesta atemporal sobre lo injusto que es el reparto de la riqueza, que se está haciendo más evidente en estos días tan extraños que estamos viviendo. Me parece que todo lo que está pasando con El hoyo es demasiado caprichoso para poder explicarlo sin la debida distancia que yo, obviamente, no tengo…"

Galder, que estos días está siendo entrevistado por medios de comunicación de todo el mundo, añade que, en todo caso, "parte del éxito de la película se debe a este momento tan terrible que está viviendo el mundo y es agridulce para mí porque lo estoy viviendo en pijama desde mi casa. Lo que me sorprende gratamente es que se entiende en países como Israel, Emiratos Árabes, Canadá, México, Alemania, Francia, en los Estados Unidos y en muchos sitios diferentes. Muchos seguidores del mundo nos envían pantallazos indicándonos que estamos en el número 1".

Galder Gaztlu-Urrutia dando instrucciones al actor Zorion Eguileor

"Nosotros -continúa el director- estamos muy contentos porque nos costó mucho sacarla adelante y, sobre todo, por el tipo de historia que es. Quizás en este éxito haya tenido que ver su forma visual y sonora muy trabajada, que atrae a muchos espectadores que de ninguna otra manera elegirían una película de este tipo".

"Cuando estrenamos la película en Toronto en septiembre del año pasado, me dijeron que era el momento histórico ideal para hacerlo por las desigualdades que se percibían en la sociedad. A eso yo contestaba que si hubiéramos estrenado en cualquier otro momento, también hubiera sido el mejor momento, porque siempre estamos en el momento histórico en el que más desigualdades sociales hay".

"Y ahora, con el lanzamiento en Netflix -concluye Galder-, me vuelven a decir que es el mejor momento por la situación tan extraña que está viviendo el mundo. Creo que la película se entiende de la misma manera en cualquier momento y en cualquier parte, porque todos vivimos y entendemos las injusticias de manera similar. Con nuestras cartas, desde nuestro nivel, todos las sufrimos y, lamentablemente, directa o indirectamente, todos las ejercemos".

Iván Massagué interpreta a Goreng, el protagonista de 'El hoyo'. rtve

El gran problema de nuestra civilización: el reparto de la riqueza

El hoyo nos situa en un futuro cercano en el que varias personas se prestan a un experimento que consiste en estar encerrados en una celda que se conecta con otras por un hueco central por arriba y por abajo. Más de 300 niveles y dos personas por cada uno. Todos los días baja una plataforma con comida que se detiene brevemente en cada piso. Lo que no se coman será para los del nivel inferior. De esa forma, los del primer piso tienen un festín y los de los siguientes cada vez menos. Y cada mes les cambian aleatoriamente de celda, sin saber cuando van a estar en los pisos superiores y cuando en los inferiores.

Una situación que nos recuerda a la actual, en la que proclamamos la solidaridad, pero arrasamos en los supermercados: "Si en nuestra plataforma, en vez de comida, hubiéramos puesto papel higiénico o mascarillas, estaríamos hablando de lo mismo… Del egoísmo que subyace en lo más profundo de nuestros corazones. Lamentablemente, creo que somos la especie más miserable que ha pisado este planeta y no creo que cambiemos. Somos animales miedosos y creo que si le das algo de poder a alguien que ha vivido toda su vida con miedo, es probable que se convierta en un hijo de puta".

Lo que no imaginaba Galder es que, apenas un año después de rodar su películar se iba a encontrar en una situación similar de reclusión: "Todos lo estamos pasando mal con este virus, que dicen que afecta independientemente de tu clase social, pero según la clase social en la que estés o cuáles sean tus recursos, lo vas a pasar mejor, peor o muy mal. No es lo mismo estar recluido en un pisito que en una casa en la que te de igual salir a la calle porque tienes jardín y espacio. En África esta pandemia va a hacer estragos, y aquí probablemente ni nos lleguen los datos".

Por cierto que Galder está aprovechando esta erclusión para seguir trabajando: "Ahora mismo estoy ocupando mi tiempo escribiendo guiones de películas. Desde septiembre estoy con los mismos guionistas de El hoyodesarrollando un proyecto que tiene mucho que ver con lo que está pasando en estos momentos. Además, he vuelto a leer de nuevo La divina comedia, un texto sobre el que reflexionamos mucho a la hora de plantear esta película y del que hay mucha simbología oculta en ella; y de El Quijote también, claro".

'El hoyo'

Lo que nos gustaría ser y lo que somos

Los protagonistas de la película son Goreng (Ivan Massagué), un joven recien llegado al hoyo que intenta mantener sus convicciones y dignidad, y Trimagasi (Zorion Eguileor) un hombre maduro que lleva ya varios meses encerrado y al que solo le importa sobrevivir como sea. "Trimagasi es el sello del nuestra película -afirma Galder-. Creo que es lo que lo hace diferente a todas las de su estilo. El cinismo y la empática ironía de este despreciable -y adorable- individuo lo hace extrañamente cercano. Todos tenemos un poco de Goreng y un poco de Trimagasi, y cada uno tiene que decidir quién de ellos gana su propia batalla interna. Si puede elegir, claro… En un primer visionado, cuando miramos a Goreng, vemos lo que queremos ser. Y, cuando miramos a Trimagasi, vemos lo que somos".

En el hoyo no tarda en surgir lo peor de algunos personajes que se manifiesta en forma de racismo, xenofobia... Algo que también puede pasar en la situación actual.  "El hoyo no es una crítica social, es una autocrítica social -afirma el director-. Yo también estoy en el hoyo y me veo identificado en muchos aspectos despreciables de la película. A veces me sorprendo a mí mismo con penosos pensamientos clasistas, racistas, sexistas… pero mejoraré, lo prometo".

La película critica el sistema económico y político actual. Por eso preguntamos a Galder hacia dónde podría ir la humanidad cuando superemos el coronavirus: "La revolución de la que habla la película implica un cambio de régimen, por lo que es prácticamente imposible que se haga de una forma pacífica. Quizá haya individuos que cederían su posición voluntariamente para conseguir una sociedad más igualitaria, pero eso es muy complicado pactarlo colectivamente en el grupo que debería ceder. Yo creo que todos somos egoístas y que hay algunos que son muy egoístas. Pues bien, estos últimos encienden la mecha y se propaga con facilidad entre los demás".

"En la película el personaje de Imoguiri intenta poner en marcha una revolución pacífica pero se topa con el egoísmo propio de nuestra especie -añade Galder-. Ese egoísmo no solo se percibe en los niveles superiores, también se ve en los inferiores que desprecian a los que están aún más abajo, siendo el gran anhelo de la mayoría escalar posiciones, cueste lo que cueste".

'El hoyo', un descenso a los infiernos

"Cuando salga del encierro abrazaré al primero que vea"

Pero en la película también hay un mensaje positivo de que podemos aprender de las situaciones adversas y trabajar juntos por el futuro. por eso preguntamos a Galder si cree que esta crisis nos hará mejores o más solidarios: "Lamentablemente, creo que somos la especie más miserable que ha pisado este planeta y no creo que cambiemos. Eso sí, a pesar de tener esta triste convicción racional, extrañamente, soy una persona emocionalmente positiva. Un auténtico homo sapiens con miles de contradicciones…"

En cuanto a lo primero que va a hacer cuando salga de casa, Galder lo tiene claro: "Abrazar al primero que vea por la calle".

Galder Gaztlu-Urrutia dando instrucciones a un actor

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