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Estados Unidos acusa a Huawei de espionaje industrial y hacer negocios con Irán y Corea del Norte

  • Alega que la empresa china conspiró para robar secretos comerciales de seis empresas de tecnología estadounidenses
  • A través de una de sus filiales, habría ayudado a Irán a identificar a manifestantes en las protestas de 2009 en Teherán

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El logo de la compañía china, sobre la fachada de sus oficinas en Londres.
El logo de la compañía china, sobre la fachada de sus oficinas en Londres.

Los fiscales estadounidenses han acusado este jueves a Huawei Technologies Co. de robar secretos comerciales, ayudar a Irán a identificar a manifestantes en las protestas de 2009 y mantener negocios ilegales con Corea del Norte, dos países sujetos a sanciones por EE.UU.

En el nuevo escrito que lista hasta 16 cargos, el fabricante de tecnología de telecomunicaciones chino, junto a dos de sus filiales en EE.UU., es acusado de conspirar para robar propiedad intelectual y secretos comerciales de seis empresas de tecnología estadounidenses y violar la ley de organizaciones corruptas e influenciadas por el crimen organizado (RICO).

Para Huawei, esto es “parte de un intento de dañar de manera irrevocable la reputación” de su empresa y cree, en palabras de un portavoz a Efe, que se sostiene por “más por motivos de competencia que por la aplicación de la ley”.

Según el gigante chino, estos nuevos cargos "carecen de fundamento y se basan, principalmente, en disputas civiles recicladas de los últimos 20 años que han sido previamente resueltas, litigadas y, en algunos casos, rechazadas por jueces y jurados federales".

Negocios con Irán y Corea

El acta, presentada este miércoles en un tribunal federal de Brooklyn, en Nueva York según ha informado el Departamento de Justicia en un comunicado, contiene además nuevas alegaciones sobre cómo la compañía se ha estado desarrollando en países sujetos a sanciones por los Estados Unidos: Irán y Corea.

La justicia americana, tras una larga "investigación independiente", dice que Huawei ha instalado, a través de la empresa Skycom -una de sus filiales no oficiales- equipos de vigilancia en Irán, usados para controlar, identificar y detener a manifestantes durante las protestas contra el régimen en 2009, en Teherán.

El Gobierno estadounidense describe en su acusación que la compañía de telecomunicaciones llevó a cabo esfuerzos para ocultar el alcance de estos negocios mencionando en sus comunicaciones internas a esas naciones con nombres en clave, como el código "A2" para Irán o "A9" para Corea.

Robo de tecnología y propiedad intelectual

Otra de las acusaciones hace referencia a la supuesta práctica que la compañía con sede en China usa desde hace tiempo para, mediante el fraude y el engaño, apropiarse indebidamente de tecnología avanzada y propiedad intelectual de empresas estadounidenses.

Según el Gobierno de EE.UU., para lograr sus fines, Huawei alcanzaba "acuerdos de confidencialidad con los titulares de la propiedad intelectual" para luego apropiarse de ella y reclutaba empleados de otras compañías para que fueran ellos los que se apropiaban de la propiedad intelectual de sus antiguos empleadores.

Como parte de esta trama, añade, "Huawei supuestamente lanzó una política que instituye un programa de bonificación para recompensar a los empleados que obtuviesen información confidencial de sus competidores".

"Huawei, Huawei USA y Futurewei acordaron reinvertir los ingresos de esta supuesta actividad de crimen organizado en los negocios mundiales de Huawei, incluso en los Estados Unidos", ha agregado el Departamento de Justicia, que ha indicado que esta nueva acusación contiene cargos que ya estaban en la acusación anterior anunciada en enero de 2019.