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Impeachment

¿Por qué se juzga a Donald Trump?

  • Un denunciante destapó anónimo destapó presiones de Trump para investigar a rivales políticos
  • El presidente de EE.UU. está formalmente acusado de los delitos de abuso de poder y obstrucción al Congreso

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¿Por qué se juzga a Donald Trump?

Donald Trump no ha podido evitarlo y finalmente el Senado de EE.UU. ha iniciado oficialmente el juicio político (impeachment) en su contra por los cargos de abuso de poder y obstrucción a la Justicia por el Ucraniagate: las supuestas presiones al presidente de Ucrania para investigar a uno de sus rivales demócratas en las presidenciales de 2020, Joe Biden. 

[Qué es un impeachment]

La Cámara de Representantes, que junto con el Senado constituye el Congreso de EE.UU., decidió el 18 de diciembre acusar formalmente a Trump y esta semana ha enviado los cargos al Senado para que comience el juicio. Si al final del proceso dos tercios de los senadores creen también que es culpable, Trump dejará de ser presidente.

Esto es prácticamente imposible, dada la mayoría republicana en el Senado, pero de todas formas el juicio tendrá una influencia incierta en las elecciones presidenciales que se celebran en noviembre. Veamos cómo se ha llegado hasta aquí. 

Los antecedentes: Giuliani en Ucrania y el quid pro quo

Las supuestas maniobras de Trump y de su entorno para que Ucrania facilitara munición contra Biden se remontan a 2018, pero no se han conocido hasta la filtración que puso sobre aviso al Congreso y la posterior investigación. 

En 2018 el abogado personal de Trump, Rudolph Giuliani, transmitió a la Casa Blanca sus sospechas de corrupción en los negocios del hijo de Joe Biden, Hunter, en la compañía energética ucraniana Burisma. Giuliani instó a la administración Trump y a distintas autoridades ucranianas a que investigara a los Biden. 

La entonces embajadora de EE.UU. en Kiev, Marie Yovanovitch, se negó a colaborar en los esfuerzos de Giuliani, y fue destituida en mayo de 2019. 

El 3 de julio, Trump paralizó una ayuda de 391 millones de dólares (unos 351 millones de euros) destinada a apoyar a Ucrania en su guerra contra los independentistas del Donbas, sostenidos por Rusia. Trump, que al principio no dio ninguna razón para suspender una ayuda ya aprobada, dijo estar preocupado por la corrupción en Ucrania. 

El 10 de julio, Gordon Sondland, embajador ante la UE, hizo saber a los ucranianos que debían investigar a los Biden si querían que el nuevo presidente, Volodimir Zelensky, fuera recibido en la Casa Blanca. La misma condición fue transmitida por Kurt Volker, enviado especial para Ucrania. Es lo que los medios estaounidenses califican de quid pro quo: ayuda económica a cambio de investigar al rival del presidente. 

Sondland, Volker y el secretario de Energía, Rick Perry, son conocidos en el entorno de Trump como 'Los tres amigos' (en español), y son los encargados de mantener un canal de comunicación con Kiev al margen del oficial. 

Para dejarle claro lo que espera de él, el propio Trump llama a Zelensky. En la ya famosa conversación telefónica del 25 de julio, Trump menciona explícitamente a Biden y a su hijo. "Cualquier cosa que pudieras hacer, sería estupendo", le dice a Zelensky. 

Queja de un empleado anónimo: explota el Ucraniagate 

La llamada provoca la queja escrita de un empleado anónimo de la Casa Blanca, que el 12 de agosto da la voz de alarma y advierte de un posible abuso de poder. La queja no solo recoge el contenido de la llamada, sino los intentos por ocultarla y la participación de Giuliani en las gestiones en Ucrania.

El 20 de septiembre, el diario The Wall Street Journal filtra la queja del empleado y el Ucraniagate explota.

Los demócratas aprovecharon la ocasión y el 24 de septiembre hicieron uso de su mayoría en la Cámara de Representantes para abrir una investigación previa. Las declaraciones de distintos testigos ante el Comité de Inteligencia confirmaron el contenido de la queja del empleado anónimo que dio la alarma.

El desfile de testigos deja testimonios muy comprometedores para el presidente: 

  • Volker y Sondland niegan la existencia de ninguna trama en su primera comparecencia pero posteriormente se desdicen y reconocen que la ayuda de seguridad a Ucrania estaba condicionada a la investigación a los Biden. Ambos revelan además el papel de Giuliani. 
  • En la última jornada de audiencias públicas, el 21 de noviembre, David Holmes, asesor político en la embajada estadounidense en Kiev, refiere una conversación telefónica entre Trump y Sondland, en la que el presidente le preguntó: "¿Entonces, [Zelensky] va a hacer la investigación?".

Pompeo y el vicepresidente, Mike Pence, se han negado además a permitir que varios funcionarios dependientes de sus departamentos declararan sin una citación legal. 

El delator, una figura supuestamente protegida por la ley en EE.UU.

La Cámara de Representantes aprueba iniciar el proceso

Tras escuchar todos estos testimonios, la Cámara de Representantes aprobó el 18 de diciembre acusar al presidente de obstrucción a la Justicia y abuso de poder. En total, 230 legisladores apoyaron imputar políticamente a Trump por los cargos de abuso de poder, con 197 votos en contra y una abstención; mientras que para la aprobación del cargo de obstrucción al Congreso 229 votaron Sí, 198 No y hubo una abstención. Esta semana la cámara baja ha nombrado oficialmente a los siete fiscales que ejercerán la acusación. 

El presidente ha denunciado una "caza de brujas" y pidió que los republicanos desestimaran el proceso cuando llegara al Senado. No ha sido así, y habrá juicio. 

Solo otros dos presidentes estadounidenses han sido sometidos al impeachment: Andrew Johnson en 1868 y Bill Clinton en 1998. Ninguno fue destituido. Richard Nixon dimitió en 1974 para evitar un juicio político que podría haber provocado su caída por el caso Watergate.

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