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Madrid Fashion Week

Duarte y Custo se dan un capricho en la pasarela

  • Duarte revisa la estética del uniforme y reinventa la esencia del traje
  • Custo propone prendas caprichosas e inclasificables
  • Todos los desfiles de Madrid Fashion Week

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Duarte trabaja para renovar la moda masculina. EFE

Los 80 y los 90 están siendo una inagotable fuente de inspiración para los diseñadores de esta edición, pero sobre todo se centran en los años puente que conectan las dos décadas.

Duarte revisa la estética de la oficina, del traje como uniforme de trabajo. “Lo que hago es descontextualizarlo para restarle seriedad y añadir esos códigos deportivos que tengo tan presentes”, cuenta Kiko Font, su director creativo. 

La obra de Dan Flavin marca los golpes de color en tonos neón. EFE

Además, revela, coge referencias de las esculturas en neón de Dan Flavin y aplica su brillante paleta de color, formada por verdes, naranja, amarillo y fucsia en detalles y prendas que contrastan con la seriedad del gris, marrones y neutros.

La camisa se reinventa en múltiples versiones. EFE

Font, que suele enmarcar sus desfiles en un estilo lúdico y deportivo, se centra ahora más en la sastrería y la camisería, logrando piezas muy potentes. Los trajes llevan clásicas rayas diplomáticas pero los patrones varían.

Las chaquetas para ellas llevan patrón oversize y se combinan con pantalones capri.

Para ellos repite la amplitud de la chaqueta que combina con “pantalones rectos que caen hasta rozar el zapato y otros anchos que reposan arrugados sobre zapatillas deportivas”.

La parte superior del cuerpo es más protagonista. Vemos una extensa declinación de los chalecos y las cazadoras con forma de cubo, como corazas de plumón, prendas acolchadas que protegen del frío y se superponen sobre los trajes, otro guiño a los noventa. Font también juega a superponer colores, sin riesgos extremos, buscando que encajen a pesar de tener distinto tono o textura.

Duarte firma una elegante y urbana propuesta mixta. EFE

Los abrigos son fantásticos y los presenta en estilo clásico, como el camel de toda la vida, un básico que conjuga elegancia y atemporalidad, o con raya diplomática. Pero también vemos otros realizados con tejidos técnicos ligeramente acolchados y visualmente ligeros. 

Destaca, sobre todo, el gran trabajo hecho con la reinterpretación de la camisa. Vemos tops en lana de doble faz que llevan cremalleras y elásticos para jugar a fruncir o cerrar.

El traje se reinventa para adaptarse a las nuevas generaciones. EFE

Además, camisas de rayas con enormes puños que llevan cuellos cisne elásticos, muy deportivos, una de las prendas más interesantes de la colección que lleva muy bien entrelazada la línea masculina con la femenina.

Para ellos ofrece apetecibles jerséis en lana cashmere con un jacquard de rombos de tono gris, un básico atemporal. Para ellas, un mandil acolchado en fucsia. Dos prendas de distinta naturaleza y estilo que, por distintos motivos, resultan muy atractivas.Una propuesta con prendas reales, pensadas en la venta, pero acompañadas por otras más especiales, caprichos de artista.

Custo presenta una colección de caprichos. EFE

Custo retrocede más en el tiempo y se instala entre los sesenta y setenta, una década apasionante que nos regaló un extenso abanico de estilos y nos dejó iconos fantásticos. Su fuente de inspiración ahora es la estética glam y basa su colección en prendas que van desde los acolchados a las pieles sintéticas pasando por los destellos del lúrex y el charol.

“No es una colección convencional”, dice el diseñador. “Hemos querido hacer prendas para emocionar, prendas para darte un capricho y ponértelas para compartir luego tu foto en las redes sociales, por eso la colección se llama Insta Glam”, cuenta.

Custo apuesta fuerte por el vestido y el abrigo. EFE

Todas las piezas son llamativas, pensadas para mostrar, para exhibir, para compartir… caprichos efímeros. “Hay demasiada ropa, tenemos demasiada ropa y no necesitamos más. Por eso he querido hacer esas prendas que compras por puro placer, no porque te hagan falta. La gente está harta de ropa y quiero seducirles con prendas que yo llamo ‘inclasificables’. Como él, un verso suelto de la moda española que acaba de venir de Punta del Este y ya prepara los desfiles que hará en Nueva York y Barcelona. En su tierra presenta la colección para primavera y verano de 2019. En Manhattan ofrecerá la misma que en Madrid pero ampliada (de 52 salidas pasará a 60) y adaptada al mercado americano.

Custo propone vestidos en todas las versiones. EFE

Custo juega con el estilo deportivo y los patrones oversize en una colección en la que vuelven a destacar los vestidos que se dividen entre los que se pegan al cuerpo y los que huyen de él. Los vemos cortos, largos, drapeados, con lentejuelas, asimétricos y con los bajos fantasía, como uno que llega colgando caras de búhos. Los colores brillan y se toman prestados de la joyería: diamante, turmalina, rubí, esmeralda, zafiro, amatista y azabache.

Carrusel del desfile de Custo. EFE

Destacan las piezas hechas con tejidos joya y “decoradas con aplicaciones metálicas de animales o pequeños detalles geométricos, elementos que potencian la feminidad de la prenda”.

Las prendas de abrigo llaman la atención y “se reinterpretan desde la sofisticación”: hay abrigos patchwork, acolchados, de eco-piel con jacquard de pelo, de lana desflecada, con dos texturas distintas, exóticos, deportivos… caprichos para todos los gustos.

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