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Madrid Fashion Week

44 Studio, el ansia de la eterna juventud

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La rebeldia de los patrones y la fuerza del negro marcan la colección.

Hay muchos desfiles fáciles de olvidar. Hay pocos desfiles inolvidables. El de 44 Studio es uno de estos últimos. La firma, dirigida por Xavi García y Franx de Cristal, escribe un nuevo e interesante capítulo en su carrera con un trabajo soberbio, por varios motivos. Su nueva colección, The Hunger, toma como referencia la película del mismo nombre, que en España se tradujo como El Ansia. Una cinta de vampiros con tres actores en estado de gracia: Catherine Deneuve, David Bowie y Susan Sarandon. Una cinta que trata temas como la eterna juventud y el miedo a envejecer creando un vínculo entre la sangre y la vida, o lo que es lo mismo, entre la sangre y la muerte.

Se apuesta por prendas atemporales para que perduren.

“Todo es rojo y negro, para enfatizar conceptos como pasión y vida, noche y oscuridad”, dicen. Las prendas invitan al despiste y nunca son lo que parecen porque los diseñadores manejan los patrones a su antojo para divertirse pero también para derribar convencionalismos y adentrarse en una nueva dimensión de la sastrería. “Hacemos mucha sastrería, pero muy reformada para obtener un nuevo look. Por ejemplo, jugando con los hombros que se exageran haciendo un guiño a los años 80”.

Muchas prendas mezclan dos ideas en un mismo patrón y en otros casos lo que se mezcla son dos tejidos o dos colores. Vemos chaquetas de manga doble, pantalones travestidos en faldas, monos que quieren ser chaquetas o gabardinas y abrigos, una pieza que se desarrolla en distintas versiones: desde los básicos de la casa, ahora con la espalda abierta, hasta otros más osados con formas asimétricas e incluso otros que conjugan códigos de una sudadera y un vestido que se pueden llevar de formas distintas gracias a las gomas elásticas que se fruncen por detrás.

44Studio toman como referencia la película The Hunger.

Toda la propuesta, desde la forma al contenido, tiene una fuerte carga poética y destacan las superposiciones, las reales y las que lo parecen, porque elevan la carga estética. Ambos ponen en valor el arte, como fuente de inspiración pero también como alimento de las masas. “Hay que culturizar a la gente más joven”, dicen y revelan que las frases estampadas en algunas prendas hacen guiños a Louise Bourgeois, e incluso a la cinta de culto Hellraiser.

Otro de los contrastes que recorren la colección la protagonizan los tejidos. Vemos mezclas de texturas invernales con otras más ligeras, lanas duras y sedas fluidas. “La idea es que la colección no tenga temporada, y por esto hay tanto negro. Conecta con el mensaje de la película porque nos gusta hacer prendas que no envejecen, que no pasan de moda”.

Los golpes en rojo, a veces en un atrevido lúrex, destacan en la colección y aportan un toque glam. Rojos son también los pespuntes que añaden un nuevo aire a las chaquetas y los chubasqueros que llevan capuchas de quita y pon. El rojo de la sangre y la vida. 

Su paleta de color tan solo lleva negro y rojo.

Llama la atención una chaqueta con las mangas cuajadas de retales casi desflecados, “como si fueran imperfectas haciendo referencia a esa vida que vamos perdiendo” y también las camisas XXL con largas hileras de botones que, según como se abrochen, crean formas lisas o voluminosas.

Xavi y Franx tienen tienda propia en Malasaña, han presentado su trabajo en pasarelas convencionales y en espacios alternativos, en Madrid y en París, con notable éxito, por cierto. Esta es su octava colección y curiosamente tiene mucho de la primera que lanzaron en 2015. “Quizá por el uso del negro. Trabajar el color nos resulta difícil. Queremos prendas eternas y el color se pasa antes de moda. Nos sentimos cómodos con el negro y permite que las prendas de distintas temporadas combinen bien”.

El rojo simboliza la sangre pero también la vida.

En ello trabajan ya que apuestan por prendas de largo recorrido. Ahora se tiende a presentar y producir menos, es lo más inteligente y es más sostenible. “Hay una mucha saturación, de ropa y de marcas, algunas desaparecen después de cuatro temporadas. Estamos en un momento de cambios y nadie sabe hacia dónde vamos. Lo ideal es hacer una colección grande al año y después ir lanzando otras más pequeñas. No somos una firma grande y no podemos llevar el ritmo que impone la industria. Por eso no queremos poner temporadas en las etiquetas, hay que evitar lo efímero”. Quizá ahí esté el secreto de la eterna juventud. Franx y Xavi tiene una costura vampírica y prenda que muerden, prenda que vive para siempre.

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