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Elecciones andaluzas

Juanma Moreno, ante una doble segunda oportunidad

  • El candidato 'popular' se erige en la única garantía de cambio y ve muy cerca sumar mayoría con el apoyo de Cs
  • Moreno, que optó por Sáenz de Santamaría como presidenta del PP, mide ahora el 'efecto Casado' en Andalucía

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Juanma Moreno presenta el lema del PP para la campaña de las elecciones andaluzas de 2018.
Juanma Moreno presenta el lema del PP para la campaña de las elecciones andaluzas de 2018. EFE

El candidato del PP, Juanma Moreno, vive un 'deja vu' en las elecciones andaluzas que se celebrarán el próximo 2 de diciembre. Es la segunda vez que se presenta contra Susana Díaz, de nuevo en unos comicios adelantados y provocados por la ruptura del pacto de gobierno de turno -ahora con Ciudadanos-, y de nuevo el líder del PP andaluz las afronta con la responsabilidad de liderar una alternancia nunca vista en casi cuatro décadas.

Aunque lo que es segunda convocatoria para Moreno es el primer examen para el PP de Pablo Casado, en una cita con las urnas a la que el actual líder 'popular' se presenta con la herencia recibida de Mariano Rajoy. Moreno, próximo a Javier Arenas y a Soraya Sáenz de Santamaría, ejerció de 'sorayo' convencido a favor de la exvicepresidenta del Gobierno en la carrera por presidir el Partido Popular y consiguiendo para ella el voto mayoritario de los militantes andaluces. Con la integración por bandera en su estrenado mandato, Casado evitó crear una crisis renovando las candidaturas, lo que ahora también brinda a Moreno una segunda oportunidad ante su jefe.

Pese al desafío, el candidato exhibe "optimismo". Juan Manuel Moreno Bonilla (Barcelona, 1970) es hijo de la inmigración andaluza a Cataluña, aunque volvió con su familia a Málaga a los tres meses de nacer. Casado, con dos hijos, y titulado en Protocolo y Relaciones Institucionales en la Universidad Camilo José Cela, lleva a gala su origen humilde. Con más de media vida metido en política, ha construido su carrera paso a paso cubriendo todas las etapas.

Así, inició su trayectoria en el equipo de gobierno de Celia Villalobos en Málaga, donde fue concejal con tan solo 24 años. De ahí fue ascendiendo hasta llegar a la política 'genovesa' como presidente de Nuevas Generaciones, ocupando dos secretarías ejecutivas y coordinando la política autonómica junto al vicesecretario Javier Arenas. Y también pasó por el Congreso como diputado y por el Gobierno como secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, antes de retornar a la política andaluza como presidente del PP en la comunidad, ya en 2014, relevando a Juan Ignacio Zoido, e instalándose en Sevilla.

Arrebatar al PSOE el poder, ganar a Ciudadanos

Moreno aspira a arrebatar a Susana Díaz la Presidencia de la comunidad, la única en la que ha gobernado siempre el mismo partido, el PSOE, y piensa apelar al voto para el cambio y al voto útil. No ha dudado en plantear estas elecciones como un "referéndum" en el que hay que preguntar a los andaluces si quieren llegar hasta los 44 años de socialismo en la comunidad o si quieren un cambio, que cree que sólo garantiza el PP.

Pero no podrá hacerlo sin un socio, y el único posible es Ciudadanos, al que deberá imponerse y al que espera atraer después. "Si hay una mayoría aritmética liderada por el PP, será muy difícil para Ciudadanos decir que no para que haya una alternativa real", señala.

El candidato 'popular' apoya su optimismo en el hecho de que en las elecciones generales de 2016 el PP fue el partido más votado en Andalucía. Y en dar batalla con los retos del paro, sanidad, educación y la corrupción, con el caso de los ERE bien presente en la carrera electoral. De hecho, Moreno la ha empezado ante un prostíbulo de Sevilla donde reveló un informe de la Guardia Civil que exponía la existencia de hasta ocho tarjetas de la extinta Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (Faffe) con gastos de hasta 32.000 euros en "juergas"

Expectativas electorales

Si ganar es imposible, el objetivo que se plantea el PP en Andalucía es taponar el avance de Ciudadanos en la comunidad autónoma y mandar el mensaje al conjunto de las comunidades y municipios de que los 'populares' siguen siendo la opción preferente para los votantes de centro-derecha. Han de conseguir que el PP y sus votantes sigan creyendo en el "efecto Casado".

El resultado en las elecciones andaluzas también supondrá para Moreno una rendición de cuentas a nivel interno. En 2015, con la irrupción en el Parlamento andaluz de Podemos y Ciudadanos, el PP se dejó un tercio de su representación al caer de 50 a 33 diputados. Las últimas encuestas le sitúan en el entorno de los 25 escaños o más. Otro mal resultado dejaría en el aire su continuidad al frente del partido ante la próxima cita de las elecciones municipales, en primavera.