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Los últimos desplazados de Mosul, testigos del infierno

  • TVE recoge los testimonios de quienes acaban de escapar del infierno
  • Caminan aturdidos y en silencio, como fantasmas errantes
  • Algunos son familiares de combatientes yihadistas

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El testimonio de los que escapan con vida del infierno de Mosul

Caminan aturdidos, en silencio y con la mirada perdida, como fantasmas errantes. Acaban de escapar con vida de los combates en los últimos reductos del Dáesh en la Ciudad Vieja de Mosul. Atrás dejan tres años de terror bajo el califato del Estado Islámico

Algunos son familiares de combatientes yihadistas, afirma un funcionario de inteligencia al enviado especial de TVE a Mosul, Óscar Mijallo. Otros traen consigo historias terribles.

Jaled nos enseña la fotografía de su familias y nos cuenta que intentó escapar del Dáesh con su mujer y su hija pero les detuvieron. A la niña la mataron y no sabe nada de su esposa desde hace 40 días.

Las tropas buscan a yihadistas infiltrados

Los soldados iraquíes registran a todos los hombres que llegan al centro del Ministerio de Desplazados iraquí en el Hotel Ópera, antiguo lugar de recreo del Estado Islámico. Tratan de localizar a yihadistas infiltrados.

Las tropas iraquíes combaten a las bolsas de resistencia que el Estado Islámico aún mantiene en el oeste de Mosul. Las autoridades aseguran que son pequeños focos, pero con ellos mantienen rehenes civiles, familias enteras. Por eso, según informa el enviado especial de TVE a la zona, la coalición ha disminuido la intensidad de los bombardeos. La máxima preocupación es impedir la huida de milicianos del Dáesh.

El goteo de desplazados que el Ejército evacúa es constante, aunque las autoridades iraquíes aseguran que ha disminuido considerablemente en los últimos días desde que el primer ministro Al Abadi anuncio la liberación de la ciudad. 

Yasser, portavoz del Ministerio de Desplazados, nos explica que la mayoría de los que han conseguido huir han perdido su casa y que los combates han convertido la Ciudad Vieja de Mosul en un lugar inhabitable sin agua corriente ni energía eléctrica.

Más de 700.000 habitantes de Mosul en campos de desplazados

Antes de la guerra, Mosul, con sus casi dos millones de habitantes, era la rica capital petrolera de la provincia de Nínive en el norte de Irak y una de las ciudades más diversas del país que acogía una población de árabes, kurdos, asirios, turcomanos y muchas otras minorías.

Lo que la gente ha vivido es casi inimaginable

Hoy casi un millón de personas han abandonado la ciudad. La coordinadora general de la Organización de la ONU para asuntos humanitarios en Irak, Lise Grande, ha advertido de que más de 700.000 habitantes de Mosul continúan en los campos de desplazados.

"Mucha de la gente que se fue lo ha perdido todo. Necesitan refugio, comida, cuidados médicos, agua, saneamiento y equipos de emergencia. Los niveles de trauma que estamos viendo aquí son de los más altos. Lo que la gente ha vivido es casi inimaginable", asegura.

La batalla final por el casco antiguo de Mosul cuesta la vida a más de 1.000 combatientes del Daesh

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