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ARCO 2017 arranca con la luz y las instalaciones como protagonistas

  • Se podrán ver más de 200 galerías en IFEMA hasta el 26 de febrero
  • La escultura Three men laughing at one, de Juan Muñoz, la más cara: 1,5 millones

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Más de 200 galerías participan en Arco 2017

Este viernes 24, y hasta el domingo 26, se abre al público la feria de arte contemporáneo de Madrid, ARCO. Ya a disposición de los profesionales durante los días 22 y 23, la feria vuelve a presentar una enorme y ecléctica muestra de obras para su compraventa en el recinto ferial IFEMA.

Una 36ª edición de la que su director Carlos Urroz ha dicho que espera que sea de recuperación tras los duros años de crisis. "Es un buen momento para iniciar una colección de artistas jóvenes, de entre 30 y 40 años, que estén despuntando pero cuyo trabajo aún sea asequible", ha explicado en una entrevista con RTVE.es.

Un total de 200 galerías, 164 del programa general y 42 de los programas comisariados, repletas de pintura, dibujo, grabado, fotografía, escultura, instalaciones, vídeo, new media e incluso performance, en esta ocasión procedentes de hasta 27 países- con Argentina como invitado con 12 galerías seleccionadas por Inés Katzenstein.

Luz y formatos grandes dominan la diversidad

 Grande sognatrice, de Fabrizio Corneli, expuesta en la Galería Studio Trisorio de ARCO 2017
Grande sognatrice, de Fabrizio Corneli, expuesta en la Galer

Grande sognatrice, de Fabrizio Corneli, expuesta en la Galería Studio Trisorio de ARCO 2017 CARLOS VILLANUEVA

En ARCO cabe todo. Tal y como ha explicado el director de la feria, Carlos Urroz, "estamos en un momento ecléctico en el que conviven obras formales, que se ocupan exclusivamente del color y de la forma, con piezas con un contenido político, medioambiental, muy fuerte".

Una diversidad en la que, según parece, lo que más público concentra a su alrededor son las obras en las que entran en juego objetos lumínicos, como Grande sognatrice, del italiano Fabrizio Corneli, expuesta en la Galería Studio Trisorio; o Global cooling lamp' (2006), del danés Olafur Eliasson.

Destaca también la presencia de los grandes formatos, como ya ocurriera en ARCO 2016. Expuesta en la galería Giorgio Persano, el lienzo de La Libertá, de Nicola de Maria, tiene una superficie de 3,24 metros de alto por 7,03 de alto.

Las pesquisas, de la mexicana Teresa Margolles, en ARCO 2017

Las pesquisas, de la mexicana Teresa Margolles, en ARCO 2017 CARLOS VILLANUEVA

De dimensiones similares (7x3 metros) es la reivindicativa Las pesquisas, de la mexicana Teresa Margolles. Un collage de 30 fotografías de mujeres desaparecidas cuyos carteles se pueden encontrar en las calles de Ciudad Juarez, México.

Self portrait as a child, de Clemens Krauss, en la galería C
Self portrait as a child, de Clemens Krauss, en la galería C

Self portrait as a child, de Clemens Krauss, en la galería C CARLOS VILLANUEVA

Y si hablamos de tamaño, hay que mencionar el regreso de las instalaciones, como Domo Hexagonal, de Los Carpinteros, expuesto en la galería Peter Kilchmann. Otra de las instalaciones más populares en la primera mañana ha sido Bilateral Time Slicer, un espejo que divide el reflejo en múltiples láminas, creado por Rafael Lozano-Hemmer y que se encuentra en la galería Max Estrella. Como popular ha sido la muy llamativa Self portrait as a child, de la galería berlinesa Crone, creada por Clemens Krauss.

Las más preciadas

Pese a que los datos irán variando a medida que avance la feria, a lo largo de la mañana de la primera jornada se han conocido ya tres obras cuyo precio supera el millón de euros.

La más cara en las primeras horas de la feria fue la escultura Three men laughing at one, del escultor español Juan Muñoz. Expuesta en una de las paredes de la galería Elvira González, la obra está compuesta por tres hombres sentados en sillas, dos de ellos con un dado en la boca, y ha alcanzado a lo largo de la mañana un valor en torno al millón y medio de euros.

Three men laughing at one, del español Juan Muñoz, en ARCO 2

Three men laughing at one, del español Juan Muñoz, en ARCO 2017 CARLOS VILLANUEVA

Hasta ese momento, la obra más cotizada de la feria había sido un cuadro: El triunfo del nautilo, de Salvador Dalí. Expuesta en la Galería Leandro Navarro, el precio de la pintura estaba cifrado en los 1,4 millones de euros.

Y sin duda la más sorprendente de entre esta élite es la obra Sin título (Untitled) del artista neoyorquino Roni Horn. Un cilindro de cristal incoloro que juega con el espectador y que se puede adquirir por un millón de euros. A simple vista resulta prácticamente imposible discernir si el interior del cilindro contiene agua o cristal, ya que el artista aprovecha las propiedades ambiguas del material para confundir a quien la observa. Quizá en ese juego esté su valor.

FERIA ARCO 2017

El cilindro de cristal Untitled de Roni Horn, valorado en un millón de euros, expuesto por la galería suiza Hauser & Wirth en Arco 2017 EFE Emilio Naranjo

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