Enlaces accesibilidad

El juicio por el 'caso Gürtel' empezará este martes tras rechazarse la última recusación

  • Se ha rechazado por extemporánea y por intentos de dilación la recusación
  • Este martes comienza el juicio a los 37 acusados en Gürtel Época I (1999-2005)
  • Entre los acusados, están Francisco Correa, Luis Bárcenas y otros excargos del PP

Enlaces relacionados

Por
Francisco Correa, presunto cabecilla de la trama Gürtel
Francisco Correa, presunto cabecilla de la trama Gürtel, en una imagen de archivo llegando a la Audiencia Nacional.

El juez de Audiencia Nacional Javier Martínez Lázaro ha rechazado este lunes por extemporánea y por intentos de dilación la recusación planteada por el considerado número 2 de la red Gürtel Pablo Crespo para que se apartara del juicio a uno de los tres magistrados que debe juzgar el caso, José Ricardo de Prada.

En un auto notificado este lunes, Martínez Lázaro, que ha rechazado la recusación con el apoyo de Fiscalía, asegura que las pretensiones de apartar a De Prada alegando su amistad con el exjuez Baltasar Garzón (primer instructor de Gürtel), con el que dice no se aportan pruebas de esa supuesta estrecha relación, son "carentes de contenido" y con una intención de retrasar el inicio de la vista oral.

Una vez salvado este último escollo, este martes dará comienzo el juicio a los 37 acusados en Gürtel Época I (1999-2005), en el que destacan el considerado líder de la trama Francisco Correa, el extesorero del PP Luis Bárcenas y otros excargos de ese partido.

A la petición de Crespo de recusar a De Prada se adhirieron una docena de acusados, entre ellos el extesorero del PP Luis Bárcenas, el exalcalde de Pozuelo de Alarcón Jesús Sepúlveda y el exalcalde de Majadahonda Guillermo Ortega.

Crespo alegó amistad del juez con Garzón

Crespo había alegado que De Prada no es imparcial porque es amigo del primer instructor de la causa, Baltasar Garzón, y porque su hija colabora con el abogado Gonzalo Boyé, que está personado como acusación popular en algunas piezas de Gürtel (pero no en la que se juzga mañana).

Martínez Lázaro ha rechazado de plano la petición porque está fuera de plazo y recuerda que la defensa de Crespo tenía diez días para presentar el incidente a contar desde que el 15 de septiembre se notificó la composición del tribunal.

Para el juez, la extemporaneidad es ya una causa suficiente para rechazar la petición, que perseguiría dilatar el procedimiento y que no se celebre el juicio, pero en su auto el magistrado analiza también las alegaciones de Crespo y llega a la conclusión de que no tienen contenido.

Explica que el hecho de que la hija de De Prada haya colaborado con Boyé en una publicación no significa que tenga "un interés director en el pleito".

"Si la afinidad ideológica de un magistrado no es causa de recusación, menos aún puede serlo la afinidad ideológica de la hija del magistrado recusado con un letrado que ni siquiera actúa profesionalmente en defensa de una de las partes en la pieza que se enjuicia", afirma el juez.

Respecto a la supuesta amistad entre De Prada y Garzón, indica que los documentos aportados por Crespo "solo revelan una relación profesional entre ambos", dos jueces que trabajaron juntos más de veinte años, lo que genera "lazos de compañerismo" y no una "amistad íntima".

Añade que el hecho de que el primero apoyara al segundo cuando le condenó el Supremo por las escuchas de Gürtel es normal "en relación con quien has trabajado durante más de veinte años".

Un juicio con 37 acusados

De esta manera, el tribunal que juzgará a partir de mañana a 37 acusados de la trama Gürtel estará compuesto por José Ricardo de Prada, Julio de Diego y Ángel Hurtado (ponente), después de que otros dos magistrados,  Enrique López y Concepción Espejel, fueran apartados del mismo por sus vínculos con el PP.

El extesorero Luis Bárcenas se sentará por primera vez en el banquillo junto a los "cabecillas" de esta trama para responder sobre el origen de los 48,2 millones que acumuló en Suiza.

En plena incertidumbre sobre la formación de Gobierno, la expectación mediática es máxima. Más de medio centenar de medios -una decena de ellos internacionales- han sido acreditados para este esperado juicio, cuyo comienzo se ha ido dilatando por una instrucción de casi seis años que ha pasado por las manos de tres jueces distintos -Baltasar Garzón, Antonio Pedreira y Pablo Ruz-.

Tampoco ha sido fácil alcanzar la composición de un tribunal con apariencia de imparcialidad. Dos de los tres magistrados que lo componían en un principio fueron apartados por afinidad ideológica al PP tras ser recusados.

Salvados todos los escollos, el juicio se celebrará en las instalaciones de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (Madrid) para poder albergar al elevado número de acusados, abogados y periodistas. Los primeros días se expondrán las cuestiones previas para pasar después a los interrogatorios.

Penas que suman 732 años de cárcel

Los nervios de los acusados, que se enfrentan a penas que suman 732 años de cárcel, afloran ya estos días previos con recusaciones como la de De Prada, impulsada por el considerado número 2 de Gürtel, el exsecretario de organización del PP gallego Pablo Crespo, al que la Fiscalía pide 85 años de prisión.

Los 125 años a los que se enfrenta el presunto "capo" de Gürtel Francisco Correa, le han llevado también a buscar en el último momento una atenuante de reparación del daño y ha ofrecido a la Sala dar autorización a su banco en Suiza para abonar la responsabilidad civil (2,2 millones de euros) que le reclama Anticorrupción.

Bárcenas se enfrenta también a una elevada petición de cárcel (42 años) en el que será su primer juicio por su actividad irregular en el PP y que le llevó a estar 19 meses en prisión preventiva y a litigar con su partido por su despido o a cuenta del borrado de los ordenadores que usaba, acusación que ha acabado retirando para centrarse en este proceso y por "cuestiones económicas".

El extesorero llegó a acumular en cuentas en Suiza 48,2 millones de euros, cantidad que trató de justificar con la compra venta de inmuebles y obras de arte y con su "buen hacer" en Bolsa.

La Fiscalía cree que lo obtuvo de comisiones de Gürtel y de apoderarse "como mínimo" de 299.650 euros de la caja B, cuya contabilidad fue aireada en sus ya famosos "papeles", de los que primero negó su autoría y luego blandió como una espada para defenderse. Le acompañará su mujer Rosalía Iglesias, a la que piden 24 años.

En el banquillo de los acusados

Otro extesorero, Ángel Sanchís, se sentará también con ellos por ayudarles supuestamente a repatriar el dinero de sus cuentas en Suiza. Un tercero, Álvaro Lapuerta, estaba también entre los acusados, pero una "demencia sobrevenida" le ha dejado finalmente fuera del banquillo.

Los que lo ocuparan serán el exconsejero madrileño Alberto López Viejo, al que la Fiscalía pide 46 años de cárcel por cobrar al menos 448.870 euros de Gürtel; el exalcalde de Majadahonda Guillermo Ortega, que se enfrenta a 50 años, o el exalcalde de Pozuelo Jesús Sepúlveda, exmarido de Ana Mato, al que le piden 15 años.

La implicación de Sepúlveda en la trama ha arrastrado también a este juicio a su exmujer, que deberá responder como partícipe a título lucrativo por los regalos que recibió de la trama en forma de viajes o fiestas para sus hijos.

En la misma situación se encuentra el PP, que como persona jurídica también se le ha considerado partícipe a título lucrativo de los beneficios que obtuvo de la trama en Pozuelo y Majadahonda.

La sala ha fijado 31 sesiones hasta marzo sólo para cuestiones previas y declaración de los acusados, por lo que, ya en 2017, será el turno de los testigos, 300 en total.

Entre ellos cuatro exministros -Francisco Álvarez Cascos (Fomento), Ángel Acebes (Interior), Rodrigo Rato (Economía) y Jaime Mayor Oreja (Interior)- y la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre.