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Crisis de los refugiados

Macedonia, Eslovenia, Croacia y Serbia cierran sus fronteras a los refugiados y anuncian el fin de la ruta balcánica

  • Decenas de miles de personas siguen atrapadas en el lado griego de la frontera
  • Ni siquiera se permite ya la entrada de pequeños grupos de sirios e iraquíes

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Los países de la ruta balcánica cierran sus fronteras a los refugiados

Los calcetines mojados se amontonan entre las tiendas de campaña embarradas en Idomeni. "Ayúdanos", se lee en los toldos empapados. Pero lejos de abrir la valla, Macedonia ha anunciado este miércoles el cierre "completo" de su frontera con Grecia, después de que Eslovenia, Croacia y Serbia hayan anunciado nuevas restricciones a la entrada de migrantes.

"Prefiero morir aquí antes que volver a Damasco porque allí me buscan. Llevan a los jóvenes al Ejército, a la fuerza, para combatir. Tienes que matar o morir, y no quiero ninguna de estas opciones", explica Ahmed, un refugiado sirio. Miles de refugiados El país balcánico ha estado permitiendo la entrada de una pequeña cantidad de sirios e iraquíes, pero ahora dejará de hacerlo tras endurecer sus vecinos sus políticas.

Prefiero morir aquí antes que volver a Damasco

"Hemos cerrado completamente la frontera", ha indicado el oficial de Policía. Según el Ministerio del Interior macedonio, ningún inmigrante procedente de Grecia entró en el país este martes y no se han emitido documentos de tránsito. La agencia oficial MIA ha informado que en las últimas 50 horas no ha llegado ningún refugiado al centro de acogida de Gevgelija, en la frontera con Grecia.

"Macedonia actuará acorde con las decisiones adoptadas por otros países en la ruta con los Balcanes", ha señalado un portavoz del Ministerio del Interior, en referencia a la principal ruta usada por inmigrantes y refugiados para llegar a la Unión Europea.

Las mañanas de RNE - Eslovenia y Serbia aumentarán las restricciones para que los refugiados crucen sus fronteras

"Se acabó la ruta de refugiados de los Balcanes"

Eslovenia, Croacia y Serbia han comenzado este miércoles a aplicar restricciones fronterizas horas después de que los líderes de la UE declararan el cierre de la ruta balcánica a los refugiados durante su cumbre del lunes con Turquía. La medida no ha supuesto ninguna alteración en las fronteras de estos países porque los refugiados llegan a cuentagotas tras el cierre de la frontera de Macedonia con Grecia a finales de febrero.

"A partir de la medianoche ya no existe como hasta ahora la migración a través de la ruta de los Balcanes", ha indicado anoche el Ministerio esloveno del Interior en un comunicado.

De esta forma, estos países ya no permitirán el paso de grandes contingentes de refugiados en tren o autobús, como sucedió en los últimos meses, y cada persona será sometida a un control individual.

Solo podrán acceder a Eslovenia "los extranjeros que cumplan los requisitos para entrar en el país", es decir, aquellos con pasaportes y visados validos para la zona Schengen. Además, podrán entrar en el país personas que tengan la intención de pedir asilo y otras que, en función de una investigación individual, se les permita el paso por razones humanitarias, precisa el comunicado.

Un niño se detiene en medio de las tiendas de campaña del campo de refugiados de Idomeni, en la frontera entre Grecia y Macedonia.

Un niño se detiene en medio de las tiendas de campaña del campo de refugiados de Idomeni, en la frontera entre Grecia y Macedonia. AFP / DIMITAR DILKOFF

Atrapados entre Serbia y Macedonia

El primer ministro esloveno, Miro Cerar, ha precisado que recibirá a entre 40 o 50 refugiados de Oriente Medio al mes o unos 570 al año, conforme a las cuotas acordadas anteriormente en Bruselas. De los más de 477.000 refugiados que desde octubre pasaron por Eslovenia en su camino a la Europa central, solo 460 pidieron asilo, diez lo han recibido ya y 324 esperan respuesta a sus solicitudes.

Croacia, que no forma parte de Schengen pero sí de la UE, ha seguido el ejemplo de Eslovenia y denegará el tránsito a quien no tenga la documentación apropiada.

También Serbia ha introducido las restricciones después de que Eslovenia le informara de que iba a restaurar la normativa Schengen. En Serbia no ha entrado ningún refugiado desde la vecina Macedonia en las últimas 48 horas, informa la televisión pública Serbia RTS.

Unos 1.000 inmigrantes siguen varados en un campamento para refugiados del lado macedonio de la frontera con Serbia, mientras que otros 400 más están atrapados en 'tierra de nadie' entre Serbia y Macedonia.

Las vallas de Europa contra los refugiados.

Las vallas de Europa contra los refugiados. RTVE.es (Fuente: Amnistía Internacional, ACNUR)

Hungría declara el "estado de crisis"

Por su parte, Hungría, que ya había cerrado su frontera con Croacia, ha declarado desde este miércoles el "estado de crisis por inmigración" en todo el país y reforzará la defensa de las fronteras en el sur, según ha explicado a la prensa en Budapest el ministro de Interior, Sándor Pintér.

El ministro se ha escudado en las restricciones implantadas por Eslovenia, Serbia y Croacia, lo que significa que el cierre de la ruta balcánica: "No sabemos cómo reaccionarán los inmigrantes que todavía están en esos países", ha comentado Pintér, que ha reiterado que el Gobierno se ha preparado para levantar una valla en la frontera con Rumanía, si los refugiados optan por cruzar ese país para entrar en territorio húngaro.

Las autoridades movilizarán centenares de soldados y policías hacia las fronteras y "se aumentarán las capacidades de reacción", incrementando el número de vehículos, ha detallado Pintér. En situaciones de crisis, que puede durar hasta seis meses y prolongarse después, el Estado puede intensificar los controles fronterizos, y la Policía y el Ejército asumir las tareas de registrar a los solicitantes de asilo.

El "estado de crisis" ya fue decretado en las provincias del sur del país el pasado otoño, después de que Hungría sellara sus fronteras con Serbia y Croacia con vallas.