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Uno de cada tres estudiantes de la ESO reconoce haber agredido a un compañero, según Save the Children

  • Y la mitad de los alumnos admite haber dicho palabras ofensivas a alguien
  • Solo tres de cada diez alumnos denuncian que han recibido golpes físicos

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Diez de cada 100 menores entre 12 y 16 años en España afirma ser víctima de acoso escolar, según Save The Children

Uno de cada tres estudiantes de la ESO (de 12 a 16 años) reconoce haber agredido físicamente a otro compañero y la mitad de los alumnos admite haber dicho palabras ofensivas a alguien, y un 14,7% lo ha hecho de manera frecuente.

En concreto, el 32,1% de los niños de primer y segundo ciclo de la ESO reconocen haber golpeado, pateado o empujado a otro menor y la mitad, ha proferido insultos y palabras ofensivas en las semanas anteriores, según el informe "Yo a eso no juego. Bullying y ciberbullying en la infancia" elaborado por Save The Children.

La ONG analizó, a través de entrevistas a casi 21.500 estudiantes de entre 12 y 16 años, la realidad del acoso escolar para "generar conciencia pública e influir sobre las autoridades" para que se realicen los cambios necesarios para acabar con el 'bullying' y el 'ciberbullying', tal y como afirmó el director general de Save The Children, Andrés Conde.

"Hablamos de acoso y no de violencia aislada cuando hay una intencionalidad, cuando es repetitivo y recurrente y se deja a la víctima desprotegida", explica a TVE la responsable del informe y directora de Sensibilización y Políticas de Infancia de Save The Children, Ana Sastre.

Para Sastre, es importante para atajar el problema del acoso escolar, que las familias también se impliquen, y en este sentido, ha asegurado que hay que trasladar mensajes de "no violencia" y de que "la violencia no se tolera".

La responsable del informe "Yo a eso no juego. Bullying y ciberbullying en la infancia" de Save the Children, Ana Sastre, explica cuáles son las claves para atajar el problema del acoso en el entorno escolar. En este sentido, ha asegurado que hay que trasladar mensajes desde las familias de "no violencia" y de que "la violencia no se tolera".

Violencia ocasional o acoso

Precisamente es la reiteración la clave para distinguir lo que es "una conducta intolerable" de violencia ocasional de un caso de acoso, fenómeno que conforme ha explicado Conde, requiere además de una repetición en el tiempo, una intencionalidad clara por parte del agresor y un desequilibrio de poder físico, psicológico o social del mismo respecto de su víctima.

Cuando se le explica a los niños este concepto y después se les pregunta por su percepción, el 9,3% se identifica como víctima de acoso tradicional y el 6,9% de ciberacoso, o, lo que es lo mismo, 193.000 niños y niñas en España son víctimas de este tipo de persecución, sea digital o analógica. Hasta 44.000 menores estarían padeciendo ambas modalidades a la vez.

Dentro de las víctimas de acoso escolar, tres de cada diez denuncia que ha recibido golpes físicos (un 6,3 % de ellos de manera frecuente), y seis de cada diez dicen que alguien les ha insultado en los últimos meses, a más de un tercio a través del móvil o de Internet.

Seis de cada diez niños reconocen haber sido insultados recientemente y un 22,6% dice que le ocurre de manera habitual y uno de cada cuatro, dice que ha recibido golpes físicos de otro en los dos meses previos a la encuesta, aunque el 6,3% lo ha padecido con frecuencia.

No saben por qué lo hacen

La mayoría de los agresores asegura que "no sabe por qué" lo hace y la segunda respuesta más común es que lo hace para "gastar una broma". Con estos datos Save the Children alerta de que "la violencia está presente en el entorno escolar y que "el acoso y el ciberacoso son formas de violencia entre iguales que muchas veces quedan invisibilizadas".

Las víctimas repiten principalmente tres razones por las que son acosadas: para ser molestadas, por su aspecto físico o porque les tienen "manía".

Uno de cada 10 estudiantes dice que ha sufrido acoso en los últimos dos meses y un 6,9% se siente víctima de ciberacoso, según los encuestados, todos ellos niños de colegios públicos que han colaborado con la encuesta. En cuanto a los acosadores, un 5,4% de los niños reconoce haber acosado a alguien y un 3,3 haberlo hecho a través de internet.

Según el informe, al ser una encuesta representativa, se puede extrapolar al conjunto de la población, con el resultado de que el número de estudiantes de centros públicos que han sufrido acoso se eleva a 111.000 y 82.000 niños y niñas respectivamente.

Las chicas, más acosadas que los chicos

Asimismo, el informe muestra también que las chicas (10,6%) son más acosadas que los chicos (8%) y los chicos reconocen ser más acosadores (6,3%) que las chicas (4,5%), por lo que Sastre ha apostado por que la estrategia para frenar el acoso escolar "tiene que tener un enfoque de género".

"Niños y niñas se enfrentan de forma distinta al acoso. Las niñas suelen acudir a pedir ayuda más frecuentemente, mientras que los niños suelen quitarle importancia", asegura la responsable del informe.

Hay más acoso entre los más jóvenes, con más víctimas de acoso y ciberacoso entre los estudiantes de primer ciclo de la ESO que entre los de segundo ciclo.

En cuanto a diferencias entre comunidades autónomas, Andalucía, Murcia, Melilla e Islas Baleares, superan la media estatal del promedio de niños que han sufrido acoso o ciberacoso o que reconocen haber acosado o ciberacosado a alguien.

Al ser preguntada por las razones que justifican estas diferencias entre CCAA, la coordinadora del informe ha dicho que no las saben pero ha asegurado que trabajarán con las administraciones educativas para averiguarlo.

No es un juego de niños

"Al acoso hay que llamarlo por su nombre, es una forma de violencia y no un juego entre niños, por lo que no podemos justificarlo", ha dicho el responsable de esta organización, quien ha destacado la importancia de la prevención, sobre todo respecto a las situaciones de violencia en el entorno escolar que la encuesta también ha detectado y que pueden acabar siendo acoso.

El insulto es la manifestación más recurrente del acoso, aunque un acosado puede ser víctima también de rumores, robo de sus pertenencias, amenazas, golpes o exclusión.

"La violencia contra la infancia es prevenible y completamente injustificable", ha añadido Conde, quien ha recordado que "prevenir la violencia contra la infancia es la mejor manera de prevenir la violencia en la sociedad adulta".

La coordinadora del informe ha explicado que víctimas y acosadores tienen rasgos de personalidad compartidos, como la baja autoestima y pocas habilidades de comunicación, y ha defendido la necesidad de ayudar a ambos. "Para ello es necesario la formación de los profesores, padres y niños y crear espacios de convivencia donde el niño tenga la posibilidad de hablar".

Como atajar el acoso escolar

Entre las propuestas, Save the Children propone que se aprueben protocolos de actuación que impliquen a toda la comunidad educativa. "A veces el acosado y el acosador son de distintos centros", por lo que tiene que haber cauces para poder trabajar entre ellos.

Para Sastre es importante ese protocolo común de actuación porque "va a ayudar al que está cerca de los niños que sabrá qué tiene qué hacer en cada momento". Sin embargo, a su juicio, lo más importante "es implicar a los niños" y lo que nunca se ha de hacer es "menospreciar esas situaciones, diciendo que son cosas de niños".

"Es importante definir el acoso como una forma de violencia y eso exige que el Gobierno intente acabar con ella" a través de una estrategia y de la aprobación de una ley específica de protección de los menores contra este tipo de violencia.

Sobre el Plan de Convivencia Escolar del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, Sastre ha afirmado que "suma pero no es suficiente porque se ciñe al ámbito escolar".

Es por eso que ha pedido que se aborde una lucha integral contra la infancia, dotando los recursos suficientes para "prevenir la violencia antes de que se produzca con formación especializada a todos los profesionales, frenar la violencia dotando de herramientas al niño para que sepa que está siendo víctima y ayuda para poder superarlo tanto al acosado como al acosador, que entiende como algo normal ese comportamiento".

Por último, Save the Children apuesta por una educación en valores a los niños ya que destaca que aunque no todo sea acoso escolar, en las aulas se vive un clima de violencia que sería impensable en el mundo adulto.