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El Consejo de Seguridad de la ONU sanciona al expresidente de Yemen por amenazar la paz

  • Ali Abdalá Saleh y dos líderes rebeldes no podrán salir del país
  • La ONU considera que amenazaron la seguridad y dificultaron la transición

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El presidente yemení, Ali Abdallah Saleh, en una rueda de prensa en Saná
El presidente yemení, Ali Abdallah Saleh, en una rueda de prensa en Saná.

El Consejo de Seguridad de la ONU ha aprobado este viernes sanciones contra el expresidente de Yemen, Ali Abdalá Saleh, y dos líderes rebeldes hutíes por amenazar la paz y seguridad y dificultar la transición política.

Saleh, Abd al Jalid al Huti y Abdalá Yahya al Haqim quedarán así sujetos a una prohibición de viaje en todo el mundo y verán congelados sus activos económicos.

La decisión ha sido anunciada por la delegación lituana ante la ONU, cuya embajadora preside el comité de sanciones para Yemen.

Saleh fue destituido como presidente yemení en 2011, después de más de diez meses de manifestaciones para pedir el fin de su dictadura.

EE.UU. acusa a Saleh de apoyar a los rebeldes

Las sanciones, acordadas por los quince miembros del Consejo de Seguridad, llegan a propuesta de Estados Unidos, que trasladó sus argumentos en una carta al Consejo fechada el 31 de octubre.

Según Washington, Saleh está dando apoyo al movimiento rebelde chií de los hutíes para tratar de desestabilizar el país y provocar la caída del actual presidente, Abdo Rabu Mansur Hadi.

Además, Estados Unidos recordó que expertos de la ONU han denunciado que Saleh usa a la rama local de Al Qaeda para llevar a cabo asesinatos y debilitar el apoyo al presidente.

La ONU apoya al nuevo Gobierno de Yemen

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha expresado su satisfacción por la formación de un nuevo Gobierno en Yemen, lo que ha considerado un paso hacia la paz y la estabilidad en el país.

A través de un comunicado de su portavoz, Ban ha felicitado al presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, y al primer ministro designado, Jaled Mahfuz Bahah, por su "liderazgo" durante el proceso. Además, ha alabado a los partidos por aceptar y respaldar al nuevo Ejecutivo.

"En este momento incierto y frágil para Yemen. Este anuncio es un paso positivo para la estabilidad política y la paz en el país", ha subrayado.

Ban ha recordado que los "enormes desafíos" a los que se enfrenta Yemen sólo se podrán superar si "todas las partes trabajan juntas en favor del interés nacional".

El equipo de Bahah no cuenta con ningún miembro del movimiento chií de los hutíes o "Ansar Alá", que anunciaron recientemente su decisión de ceder sus asientos en el Ejecutivo a representantes de los movimientos del sur del país.

La elección de un nuevo Ejecutivo y la de un primer ministro de consenso había sido acordada el 21 de septiembre por el presidente y los rebeldes hutíes, después de que éstos se hicieran con el control de varias instalaciones vitales de la capital.

Pese a que los hutíes firmaron el acuerdo de paz, que establecía también la retirada de sus milicianos de la capital y otras ciudades para la formación de este Gobierno de consenso, el movimiento chií ha continuado expandiéndose por el país y ha puesto en jaque a las autoridades.