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Ucrania ordena la retirada de todas sus tropas en Crimea tras el asalto de otra de sus bases

  • La base de Feodosia era de las pocas donde aún ondeaba la bandera ucraniana
  • Ucrania ha perdido casi toda su flota de guerra emplazada en la zona
  • El G7 y la UE se reúnen este lunes para mantener la presión sobre Rusia

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La crisis de Crimea se cuela en la Cumbre de Seguridad Nuclear de La Haya

Ucrania va a retirar a todas sus tropas de Crimea ante la creciente presión de las milicias prorrusas, que en las últimas horas han asaltado otra base militar en el sureste de la península.

Así lo ha anunciado este lunes en el Parlamento ucraniano el primer ministro interino, Aleksándr Turchínov, quien ha dicho que la decisión se ha tomado por las "amenazas a las vidas y la salud de nuestro personal de servicio" y sus familias. 

"El Consejo Nacional de Defensa y Seguridad ha dado instrucciones al Ministerio de Defensa para que lleve a cabo el traslado de las unidades militares en Crimea y evacúe a sus familias", ha dicho.

Mientras esto ocurre en Kiev,  en La Haya el G7 se reúne este lunes para abordar la crisis ruso-ucraniana.

Asalto a la base de Feodosia y a un navío en Donouzlav

El gobierno ucraniano ha tomado la decisión después de que este mismo lunes tropas rusas hayan tomado una base de la marina en Feodosia (sureste de la península), una de las pocas instalaciones militares en las que todavía ondeaba una bandera uncraniana tras la anexión rusa.

Durante el asalto se han oído disparos, a pesar de que, según fuentes del interior de la base, los soldados ucranianos estaban desarmados. El Gobierno de Kiev asegura que los mandos de la base han sido arrestados por los rusos. El portavoz del Ejército ucraniano en Crimea, Vladislav Seleznyov informó previamente de que las fuerzas rusas habían bloqueado el paso de los militares ucranianos y fueron asistidos por helicópteros.

Además, durante la mañana de este lunes, tropas rusas en Crimea también han asaltado el buque de desembarco "Kosntantín Olshanski" en el lago Donouzlav, uno de los últimos navíos ucranianos que aún no se han rendido a la Flota rusa del mar Negro. "Han  venido a por nosotros", ha asegurado el capitán del navío, Dmitri  Kovalenko, según informa el diario digital Ukraínskaya Pravda, que ha  estimado en 200 los asaltantes frente a una tripulación de 21 marinos.

Tragedia histórica para la Armada ucraniana

El pasado sábado, tropas rusas invadieron con carros blindados una base militar ucraniana situada en la localidad de Belbek (Crimea), después de haber dado un ultimátum a los mandos de esa unidad para que entregaran el cuartel o cambiaran de bando.

Tras estos y otros movimientos, Ucrania ha perdido casi toda su flota de guerra emplazada en Crimea en una tragedia histórica para la Armada de este país,

"En Crimea se han tomado navíos. A pesar de que se dio orden a sus comandantes de que usaran las armas, no las usaron para evitar el derramamiento de sangre", ha reconocido el ministro de Defensa ucraniano, Ígor Teniuj.

La OTAN ha confirmado este domingo que existe un gran despliegue de las fuerzas rusas en la frontera con Ucrania que está "muy preparado".

El comandante Supremo de la OTAN en Europa y general de la fuerza aérea estadounidense, Philip Breedlove, ha afirmado que le preocupa que eso pueda suponer una amenaza para la región de Transnistria, un territorio separatista y ruso-hablante ubicado entre el río Dniéster y la frontera oriental de la República de Moldavia con Ucrania.

Reunión G7-UE

Los líderes del Grupo de los Siete (G7) y de la Unión Europea se reúnen este lunes para mantener la presión sobre Rusia tras la crisis internacional que ese país ha originado por su anexión de la región autónoma ucraniana de Crimea. Convocados por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, los jefes de Estado y de Gobierno del G7 (Alemania, Francia, Reino Unidos, Italia, Canadá, EE.UU. y Japón) abordarán la crisis ruso-ucraniana y probablemente decidirán sus siguientes movimientos respecto a Moscú.

Será la primera ocasión en que los líderes del G7 y la UE aborden de manera conjunta una respuesta a Rusia, un país al que tanto estadounidenses como europeos han impuesto sanciones, de momento prohibiendo al entrada en sus territorios respectivos y congelando los bienes y activos financieros de una treintena de personalidades cercanas al presidente ruso, Vladímir Putin, o involucradas en la crisis ucraniana.

Precisamente una de las medidas restrictivas impuestas por Washington y Bruselas a Moscú ha sido suspender los preparativos de la próxima cumbre de ese grupo de naciones, prevista para junio próximo en la ciudad rusa de Sochi.

La Unión Europea también ha cancelado la cumbre bilateral que estaba prevista para el mismo mes y el mismo lugar como sanción por la intervención militar rusa en Crimea, por promover un referendo sobre la anexión de esa región autónoma ucraniana y después incorporarla como república a la Federación Rusa.