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Imputan a 12 empresarios y a tres familiares lejanas del rey por blanqueo en el caso Emperador

  • Supuestamente ayudaron a Gao Ping a blanquear dinero en Suiza
  • Se les atribuye también un delito contra la  Hacienda pública
  • Las operaciones se habrían llevado a cabo a través de la trama hebrea

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El juez del caso Emperador en la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, ha citado como imputados a doce empresarios y a tres parientes lejanas del rey Juan Carlos, por participar presuntamente en el blaqueo de capitales que realizaba la red mafiosa liderada por el chino Gao Ping, dentro de la operación Emperador, informaron fuentes jurídicas.

Entre los imputados, a los que se atribuye un delito contra la  Hacienda pública y otro de cooperación para el blanqueo de capitales,  se encuentran el constructor Antonio Banús Ferré, el industrial  Enrique Ortega. También se cuentan tres parientes lejanas del rey Juan Carlos -María Margarita Borbón dos Sicilias Lubomirska, su hermana María Inmaculada y la hija de esta, María Illa García de Sáez Borbón dos Sicilias-, que habían sido citadas para mañana, aunque solo la última acudirá porque las otras han excusado su ausencia por motivos de salud, han informado fuentes jurídicas.

El juez, que mantenía bajo secreto esta línea de investigación, ha citado este lunes mismo a dos de los empresarios, el constructor Antonio Banús Ferré y Enrique Ortega Cedrón. Mientras este último se ha acogido a su derecho a no declarar, Banús ha reconocido que tenía cuentas en Suiza y que llamaba por teléfono para que le entregaran dinero en metálico de estas cuentas a cambio de una comisión, pero que no preguntaban de dónde venía.

No declararán dos de las tres parientes del rey

Además, Banús ha dicho que se acogió a la amnistía fiscal del Gobierno para regularizar dinero de estas cuentas. Pese a que Fiscalía pedía prisión bajo fianza de 50.000 euros para Banús y de 80.000 euros para Ortega, el juez les ha dejado en libertad con comparecencias mensuales en el juzgado.

El magistrado ha citado el miércoles a José Velasco Meseguer y Santiago Calle Quirós y al día siguiente deberán comparecer el apoderado del grupo inmobiliario Salermar 98 José Antonio Fernando Gil González y el exconsejero delegado de Banesto Enrique Lasarte Pérez.

El viernes será el turno de José Leandro Torrontegui y José Luis Torrontegui Fierro, y el lunes 17 han sido llamados a declarar Francisco de Borja Otero, María Mercedes y María Inmaculada Goméz Arbex e Ignacio Bernar Elorza.

La trama hebrea

Estas personas están relacionados con la llamada "trama hebrea" de la red de Gao Ping, una organización dirigida por ciudadanos de origen israelí que ayudaba a los empresarios, así como a la red china, a blanquear grandes cantidade de dinero.

La red hebrea captaba a empresarios y personas acaudaladas, a los que la Policía llama "receptores", con mucho dinero en paraísos fiscales, y que o bien querían tenerlo en metálico sin pagar impuestos o bien no deseaban que se supiera su verdadero patrimonio.

La red hebrea les entregaba el dinero metálico a cambio de comisiones, y colaboraba para ello con la red de Gao Ping, que les daba el dinero porque necesitaba traspasar a China grandes cantidades sin pagar impuestos.

Ellos recibían ese dinero en metálico y transferían esa cantidad, más una comisión, a otras cuentas bancarias en paraísos fiscales como Suiza, Panamá o Hong Kong que la trama hebrea les comunicaba.

Según un informe policial del caso, los miembros de esta red supieron "aprovechar en su interés la particular idiosincrasia de una comunidad (la hebrea) que tradicionalmente ha gozado de unos recursos y conocimientos sobre el universo financiero, así como del comercio de materiales preciosos".

En esta trama figuran joyeros y "diamanteros" miembros de una red que, según la Policía, gozaba de una "estructural discreción" que raya "el hermetismo en ciertos aspectos", lo que les permitió extender su capacidad de influencia y su "dominio del mercado clandestino".

La Fiscalía Anticorrupción pidió el pasado febrero la citación de estos empresarios, a los que se investiga dentro de una pieza separada del caso Emperador.

En las conversaciones telefónicas intervenidas a la trama se  desprende que María Margarita y María Inmaculada, primas lejanas del  Rey, se relacionaban con la trama a través de la empresaria María  Ilia García de Sáez.

Relación directa con un experto en diamantes

Las actividades de la trama hebrea corrían a cargo de la rama  empresarial dirigida por la ciudadana israelí Malka Mamman Levy, a la  que la Fiscalía Anticorrupción considera "eje vertebrador de la  organización criminal especializada en blanqueo de capitales", "nexo  de unión" entre la estructura internacional y los clientes españoles,  y "enlace de una serie de intermediarios de ámbito nacional dedicados  al mercado del dinero negro".

La imputada tenía una relación directa con el experto en diamantes  Menachem Casif Fouzailoff, al que solía referirse con el apodo de  'Meni'. Se trata, según los fiscales del caso, Juan José Rosa y José  Grinda, de "un reputado joyero y experto diamantero" que era "popular  entre los miembros de la comunidad hebrea en España" y actuaba como  "intermediario" para el blanqueo de capitales de joyeros asentados en  el Diamond District de Tel Aviv, el complejo más grande del mundo de  producción de diamantes.

El joyero se habría granjeado "éxito en su ramo, no sólo por su  pericia y profesionalidad" sino también por su "influyente posición  en un entramado criminal de origen hebreo asentado en España"  dedicado al contrabando y la evasión fiscal, según un informe del  Ministerio Público que obra en la causa.

Miembro de la bolsa de diamantes de Tel Aviv

El escrito de los fiscales también destaca que Casif Fouzailoff  era miembro de la bolsa de diamantes de Tel Aviv, a través de la cual  realizaba "operaciones para los clientes de la organización". De esta  forma, la red de Gao Ping utilizaba su posición para "la realización  de transferencias internacionales destinadas a ocultar el origen y  destino del capital utilizado, blanqueando su procedencia y evadiendo  el control y fiscalización gubernamental".

El joyero, que está imputado por el juez Fernando Andreu, tenía  capacidad "ilimitada" para realizar transacciones internacionales. A  cambio obtenía "dinero en metálico para la compra-venta fuera del  mercado lícito de piedras preciosas y otros materiales valiosos", al  tiempo que utilizaba a otros miembros de la organización como Malka  Mamman Levy para "transportar por contrabando piedras y metales  preciosos".

El Cuerpo Nacional de Policía recuerda en su informe que la  industria de diamantes de Israel es "una de las más importantes en lo  que se refiere a la producción de diamantes cortados en bruto para su  comercialización", ya que aproximadamente la mitad de las gemas que  se comercializan en el mundo proceden del Estado hebreo. En 2004,  según este informe, Israel vendió más de 6,3 millardos de dólares en  diamantes pulidos.