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El régimen chino cumple con el formalismo y nombra a Xi Jinping como nuevo presidente

  • Ya fue elegido en noviembre por el Partido Comunista
  • Li Yuanchao será vicepresidente
  • El primer ministro será elegido Li Keqiang 

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Xi Jinping designado presidente chino por la Asamblea Nacional

La Asamblea Nacional china ha cumplido con el formalismo y ha nombrado al secretario general del Partido Comunista (PCCh), Xi Jinping, como nuevo presidente del país. El reformista Li Yuanchao será el nuevo vicepresidente.

Los diputados han dado el visto bueno a estos nombramientos en una votación celebrada este jueves en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín durante la reunión anual del organismo.

El nombramiento de Xi como jefe de Estado, que ya estaba decidido desde noviembre cuando se convirtió en secretario general del PCCh, ha sido corroborado por 2.952 votos a favor, tres abstenciones y un solo voto en contra.

En favor de Li como vicepresidente se han pronunciado 2.839 diputados, mientras que ochenta han votado en contra, dos de ellos en favor del conservador Liu Yunshan -el otro candidato en las quinielas para ocupar este puesto- y uno en favor de Wang Yang, otra de las figuras reformistas dentro del Partido.

El nombramiento de Li podría indicar que el nuevo jefe de  Estado podría optar por un giro más reformista durante su mandato.

Los diputados han aprobado también el nombramiento de Xi como jefe de las Fuerzas Armadas, con lo que el nuevo dirigente completa su control de los tres brazos del poder en el país: el Estado, el Partido y el Ejército.

Previamente, la Asamblea ha dado el visto bueno también al nombramiento de Zhang Dejiang, "número tres" del PCCh, como presidente del Legislativo.

El viernes votará el nombramiento del primer ministro, un cargo que corresponderá a Li Keqiang, "número dos" del Partido y hasta ahora viceprimer ministro.

Los retos del nuevo líder

Xi miembro de la generación de los "principitos" (hijos de dirigentes de la Revolución) está considerado un continuista respecto a su antecesor, Hu Jintao.

Xi se pone al frente de un país con una creciente desigualdad económica, con graves problemas medioambientales, corrupción y una economía que crece pero a un ritmo menor que en la década de mayor acumulación.

En política exterior, el nuevo jefe del Estado hereda un conflicto territorial con Japón por las islas Diaoyu/Senkaku. El gobierno chino ya ha dado a conocer que el primer viaje de Xi al extranjero será a Rusia y a tres países africanos.