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Fitch rebaja la nota de la deuda de España hasta BBB, a dos escalones del 'bono basura'

  • El rating de España sigue en perspectiva negativa y es peor que el de Irlanda
  • La elevada necesidad de recapitalización de la banca, entre los motivos
  • El aumento de la deuda y el riesgo de contagio por Grecia, otros factores
  • Fitch asegura que España seguirá en recesión durante 2012 y 2013

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La agencia de calificación de riesgos Fitch ha rebajado la nota de la deuda de España hasta 'BBB', a dos escalones del 'bono basura', y con perspectiva negativa por la elevada necesidad de recapitalización del sector financiero -cifrada en 60.000 millones de euros-; el aumento de la deuda pública; la previsión de que el país sigua en recesión durante 2012 y 2013; y el riesgo de contagio por Grecia.

La nota de España se ha visto degradada en tres escalones (antes era 'A') y se sitúa, para Fitch, peor que Irlanda, país intervenido, cuya nota es 'BBB+'.

La agencia de calificación de riesgos prevé que la economía española se mantenga en recesión en  lo que queda de año y en 2013, a diferencia de su anterior previsión  en la que auguraba que la economía se beneficiaría de una suave  recuperación el próximo año.

Asimismo, también ha tenido en cuenta en su rebaja que, según sus cálculos, la deuda  alcanzará el 95% del PIB en 2015 debido a la recapitalización de la  banca, un nivel elevado que a finales de 2013 será del 82%.

Fitch también destaca el hecho de que el alto nivel de deuda externo se ha  convertido en "especialmente vulnerable" al contagio por la crisis de  Grecia, país que celebra elecciones el 17 de junio. Y se muestra preocupado por la sostenibilidad de las cuentas públicas, destacando el aumento del déficit en 2011 del 8% anunciado en diciembre al 8,9% final.

Elevado coste de financiación

Para Fitch, la reducida flexibilidad de  financiación del Gobierno español  está limitando su capacidad para  intervenir de forma decisiva en la  reestructuración del sector  bancario y ha incrementado la probabilidad  de que necesite ayuda  financiera externa.

Fitch cree que España mantendrá su acceso al mercado de financiación para objetivos fiscales, aunque será a un "elevado coste". En su opinión, la resolución de la crisis bancaria, los progresos en reducir el déficit y las reformas estructurales en marcha, junto con medidas a nivel europeo, respaldarían una normalización de los costes de financiación y mejorarían la confianza en la sostenibilidad de la deuda.

Fitch explica que la nota de España permanece en grado de inversión, que no la ha bajado a 'bono basura', por su economía diversa y con un "relativamente elevado" valor añadido, así como por la estabilidad política y social pese al elevado desempleo. También destaca que la competitividad y las exportaciones están mejorando y que se espera superávit este año en la balanza comercial de bienes y servicios.

Necesidades de la banca para Fitch y S&P

Fitch estima que el coste fiscal de reestructurar y   recapitalizar el sistema bancario español será de alrededor de 60.000   millones de euros, un 6% del PIB,  cifra que podría ascender hasta   100.000 millones de euros en los escenarios más adversos. En su opinión, el núcleo del sistema bancario -Santander, BBVA y CaixaBank- no necesitará ayuda.

Precisamente, el pasado mes de abril otra agencia de calificación, S&P, también bajaba la nota a España, hasta 'BBB+'. Standard & Poor's ha realizado también este jueves su previsión de necesidades de la banca, que ha cifrado entre 20.000 y 52.000 millones de euros las necesidades exteriores de la banca ante las pérdidas generadas en los créditos de las  entidades, especialmente en los activos vinculados al sector  inmobiliario.

S&P cree que la banca tendrá que recibir entre 20.000 y 52.000 millones de euros

Standard & Poor's plantea un escenario por el que, hasta finales de 2013, los bancos deberían declarar unas necesidades de entre 80.000 y 112.000 millones de euros, incluyendo las pérdidas que quedan pendientes de declarar de 2011 y que se sitúan entre 5.000 y 16.000 millones de euros.

A juicio de la agencia, el sistema financiero sería capaz de absorber por sí mismo 60.000 millones de estas pérdidas durante este año y el próximo, a través de provisiones con cargo a los resultados operativos.

De esta forma, quedaría un déficit por cubrir de entre 20.000 y 52.000 millones de euros (entre 14.000 y 36.000 millones de euros después de impuestos). De esta suma, 10.000 millones podrían ser absorbidos por el Fondo de Garantía de Depósitos, a través del esquema ya proporcionado para la CAM y Unnimm.

Un sector en el disparadero

Las agencias de calificación asignan grados a las emisiones de bonos de las administraciones públicas y grandes empresas, que pagan por ello. La calificación AAA es la más alta para todas ellas y significa que el impago es una posibilidad extremadamente baja.

La actividad de estas compañías es objeto de grandes críticas desde el estallido de la crisis financiera en 2007, que no previeron. El propio FMI asegura que las agencias “usan y abusan del poder que tienen” y “necesitan una supervisión más estricta”.

Tribunales de diversos países han abierto investigaciones sobre varias de sus prácticas al respecto a instancias de la sociedad civil. Las agencias alegan que solo emiten opiniones cuyos efectos dependen de la importancia que le den los inversores.