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Encuentran en un armario fósiles perdidos recolectados por Charles Darwin

  • Fueron hallados "por casualidad" por un paleontólogo inglés
  • Estuvieron perdidos durante más de 160 años por un fallo en el registro

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Un tesoro científico oculto ha sido descubierto en un armario de  la institución científica British Geological Survey. Se  trata de una colección de fósiles recopilados por el naturalista inglés  Charles Darwin en el siglo XIX y que habían sido dados por  desaparecidos.

Las muestras han sido localizadas por Howard Falcon-Lang, un paleontólogo inglés que descubrió las piezas "por casualidad".

Se trata de ejemplares de madera fósil recopilados por Darwin,  algunos de ellos durante su histórico viaje con el barco Beagle en 1834,  cuando empezó a acuñar la teoría de la evolución.

Las muestras del científico se encontraron mezcladas con otras datadas también de hace más de 160 años  que habían sido depositadas en el mismo cajón de un armario situado en  los sótanos de ese centro de ciencias geológicas, en la localidad de  Keyworth (centro de Inglaterra).

Estaban en un cajón con la etiqueta "plantas fósiles no registradas"

El responsable del hallazgo se percató del mueble en el que había  unos cajones con la etiqueta de "plantas fósiles no registradas".

"Dentro había cientos de bellas muestras de cristal hechas  introduciendo fósiles de plantas pulidos en hojas transparentes para ser  examinados bajo el microscopio", explicó el científico.

"Casi la primera que cogí estaba etiquetada con el nombre de Darwin", añade en declaraciones recogidas por la BBC.

Esa primera muestra era madera fósil que el famoso naturalista  recogió durante su parada con el Beagle en la isla chilena de Chiloé y  que trajo al volver al Reino Unido, donde fue finamente seccionada para  su estudio.

Estos fósiles de Darwin "se perdieron" porque un amigo del  científico, el botánico Joseph Hooker, que estaba encargado de su  clasificación durante una breve estancia en el British Geological  Survey, en 1846 se olvidó de introducirlos en el registro de especímenes de la institución.

Las piezas de esta colección se trasladaron varias veces hasta que resultaron olvidadas.

"Es un descubrimiento increíble. Uno se pregunta qué otras cosas  pueden ocultarse en nuestras colecciones", declaró el director del  centro geológico, John Ludden.