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Flamenco

José Menese, El Lebrijano y Mayte Martín en el ciclo 'Noches Flamencas' del Teatro Fernán Gómez

  • Del 26 al 29 de octubre en el Teatro Fernán Gómez de Madrid
  • El guitarrista Enrique de Melchor completa el cartel del ciclo
  • Cancelado el concierto de Carmen Flores por 'problemas de salud'

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De izda a dcha: De Melchor, Mora Apreda, José Menese y El Lebrijano escuchan a Mayte Martin
De izda a dcha: De Melchor, Mora Apreda, José Menese y El Lebrijano escuchan a Mayte Martin

No es habitual encontrarse en una mismo lugar a tres veteranos consagrados del flamenco: José Menese, Enrique de Melchor y El Lebrijano junto a una 'rara avis' que dicen los entendidos ha roto moldes en el mundo flamenco: Mayte Martín.

El motivo era la presentación este jueves, del ciclo '5 Noches Flamencas' en el Teatro Fernán Gómez, que finalmente han quedado en 4 al suspenderse el concierto que iba a ofrecer Carmen Flores, por 'problemas de salud', como explicó Mora Apreda, directora del Teatro-centro de Arte.

En una rueda de prensa informal y divertida -"hay que poner un poco de alegría", comentaban los presentes- Mayte y los cuatro caballeros no solo contaron el programa de los conciertos que ofrecerá cada uno sino también sus recuerdos ligados al teatro -que se remontan a los tiempos del Centro cultural de la Villa- y su forma de ver y entender la música en tiempos de globalización.

De lo jondo a la fusión

Abrió el fuego entre los cantaores José Menese -uno de los grandes cantaores no gitanos- contando que hace años actúo en la Sala Pequeña del Teatro Fernán Gómez. "No me gustaban las sillas, así que me traje las de mi casa que eran de enea", recordó Menese que abrirá el ciclo el próximo día 26 de octubre con un espectáculo titulado La Fuente de lo Jondo, en el que su "voz llena" sólo estará acompañado de guitarra y palmas.

Enrique de Melchor, que en su día acompañó a la guitarra a Menese como también lo hizo con Camaron, Rocío Jurado o La Perla de Cádiz, nos explicó que el jueves 27 ofrecerá Danza de los gitanos. Se trata de un recorrido por su biografía musical que va, explicó "de los palos más profundos a los más livianos". Estará acompañado de una bailaora, flauta y percusión para, dijo "hacer más atractivo el espectáculo".

Tras haber grabado ocho discos como solista, en los últimos tiempos De Melchor, lo ha pasado "malamente", como confesó este jueves y ahora piensa fundamentalmente "en vivir"

"Tengo 3 disco de música árabe, la primera fusión la hice yo hace 30 años. Si hubiera registrado la actuación, hoy sería rico", aseguraba con ironía El Lebrijano. Precisamente, el cerrará el ciclo, el día 29, con un recital en el que interpretará los temas de su último álbum Casablanca, un trabajo definitivo en el que explora la relación ancestral entre la música árabe y el flamenco.

Estará acompañado por la explicó por su Orquesta Arábigo Andalusí: guitarra ("mi sobrino, Pedro Peña") percusión, coros, violín y el músico Redouane Kourrich quien toca el teclado y además, "canta conmigo en árabe", puntualizó Juan Peña Fernández.

Respeto entre raíces y modernidad

Tanto El Lebrijano como José Menese, "hijos de Juan de Mairena", como dijo el primero, tuvieron un recuerdo nostálgico para una "genial generación de artistas flamencos. Y también opinión sobre lo que hacen las jóvenes generaciones.

"No desmerezco a la gente joven porque yo también me salí del plato, 'el gitano y los moros', me decían", comentó El Lebrijano, quien asegura que hoy funcionan todas las mezclas. "El otro día", relató, "vi a una chica bailando flamenco y al lado otra que bailaba tangos, esto ya se me va de la mente, pensé"

Y también palabras de admiración para Mayte Martin, la más joven y la única mujer en el acto y una de las cantaoras de mayor prestigio del panorama actual del flamenco. "No la he escuchado tanto pero ella no necesita consejos", comentó El Lebrijano.

Ella que protagonizará el segundo concierto, el día 29, con alCANTARaMANUEL, disco de 2009 en el que puso música a los versos del escritor malagueño Manuel Alcántara, agradeció los elogios.

Y declaró solemnemente: "siento un respeto profundo por las raíces de las cosas". Sin esas raíces,, en la música y "en todo en la vida", aclaró "correríamos el peligro de construir una casa sin cimientos". Cuando se tienen en cuenta esas bases, y "hay un poco de talento" , no existe "el peligro de desvirtuar nada" sino que se puede construir "desde algo firme", "un cóctel coherente con sentido común y artístico" concluyó.

Un pensamiento sabio y perfectamente expresado que agradecieron el resto de músicos que lo recibieron como un hermoso piropo.

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