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Boda real sí, pero del heredero del heredero

  • El protocolo, marcado por el hecho de que Guillermo no es el primer heredero
  • La casa real británica ha reducido el número de invitaciones
  • Los asistentes no podrán 'tuitear' la boda ni usar dispositivos electrónicos

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El príncipe William es el segundo heredero al trono en la línea sucesoria.
El príncipe William es el segundo heredero al trono en la línea sucesoria. Getty Images David Parker - WPA Pool/Getty Images

Normas de protocolo

- Puntualidad: cada invitado recibirá un correo con la hora a la que deberá llegar a la abadía de Westminster.

- Saludos: la genuflexión ante la reina Isabel II es obligado. Los caballeros harán una leve inclinación de cabeza, mientras que las mujeres deberían doblar ligeramente las rodillas manteniendo el peso sobre la pierna delantera. No se permite el contacto físico.

- Etiqueta: uniforme militar, chaqué o traje oscuro para ellos; vestido de cóctel para ellas con pamela o tocado, aunque el sombrero no es obligatorio. Prohíbido el color blanco.

- Dispositivos electrónicos y teléfonos móviles: No están permitidos durante la ceremonia en la abadía. Recomendación expresa de 'no tuitear' la boda.

No es ni puede ser lo mismo que el enlace de los príncipes de Gales. Es una boda real, pero no del primer heredero al trono y esta es la premisa con la que la casa real británica ha organizado el enlace del príncipe Guillermo de Inglaterra con Kate Middleton y la que marcará el protocolo el próximo 29 de abril.

Es un boda de semiestado porque el que se casa es el segundo en la línea sucesoria y, por lo tanto, no será lo mismo que la de sus padres, los príncipes de Gales, o la boda del príncipe Alberto de Mónaco que, además, es el soberano regente del principado", señala el director de la Escuela de Protocolo de Madrid, Francisco Merino.

Unos 1.900 invitados asistirán a la ceremonia en la Abadía de Westminster, un número que se verá muy mermado en el banquete oficial en el Palacio de Buckingham, al que solo irán 650 y apenas 300 podrán disfrutar de la fiesta privada que ofrecerá el príncipe Carlos en Clarence House.

El grueso de la lista lo forman familiares y amigos de la pareja, en torno a un millar. Cincuenta miembros pertenecen a la familia real británica, otros 40 a casas reales extranjeras -entre ellos la reina Doña Sofía y los príncipes de Asturias- y más de 200 serán personalidades del Gobierno, el Parlamento y el cuerpo diplomático. Además, hay 80 invitados de las organizaciones benéficas en las que participa el príncipe Guillermo y el resto procederán de las Fuerzas Armadas y de los países de la Commonwealth.

“Al tratarse del segundo heredero al trono el número de asistentes de casas reales extranjeras es bastante pequeño y los representantes no tienen por qué ser los jefes de la casa, sino que pueden ser cualquier otro miembro de la familiar real”, afirma Merino. “Además, solo están invitadas las casas reales y no los jefes de Estado de repúblicas. Es una cuestión de protocolo, esta boda no puede tener la misma pompa que la de su padre”. Por eso, nos quedaremos sin ver a líderes internacionales como Barack Obama o Nicolas Sarkozy.

Invitados de primera y segunda...fila

Aunque la lista oficial de invitados aún no ha sido publicada –es algo que hará Lord Chamberlain unos días antes del enlace–, no parece que vaya a haber muchas celebrities.

Los Beckham y Elton John irán seguro

“La asistencia de la familia Beckham y Elton John es casi segura, pero también me atrevería a apostar a que veremos a Paul McCartney y al actor Sean Connery”, señala Merino. “Todos son buenos amigos del príncipe Guillermo y han sido nombrados caballeros de honor por la reina Isabel y tienen tratamiento de Sir”.

Y entre las grandes ausencias, solo hay una confirmada, la de Sarah Ferguson, duquesa de York y exmujer del príncipe Andrés…aunque también hay quién no duda en señalar a Cristina de Kent como una figura "incómoda".

Cuando Lord Chamberlain tenga la lista completa de los asistentes enviará por correo a la casa del invitado una tarjeta en la que le informará de todos los detalles, para que al entrar en Westminster no dude, ni tenga la necesidad de preguntar a nadie.

Y cómo no, puntualidad británica. Los primeros en llegar, a partir de las 09.00 serán los invitados generales, es decir, los familiares y allegados de Kate Middleton y los amigos del príncipe, que se sentarán al final de la iglesia. A continuación, entrarán los miembros del cuerpo diplomático, de las casas reales extranjeras, la familia real británica y, por último, poco antes de las 12.00, la reina Isabel II, justo antes de los novios.

"Entre los invitados hay vecinos del pueblo de Kate, lo cual tiene una gran simbología. La familia real quiere reflejar que el pueblo también está representado", reflexiona Merino.

¿Dónde se habría sentado Lady Di?

La familia real se situará a la derecha de la iglesia y la familia de la novia a la izquierda, al contrario de lo que ocurre en las bodas reales españolas. Y, en esta perfecta concepción del protocolo, ¿dónde se habría sentado Lady Di si estuviera viva?

Diana de Gales habría estado en un lugar destacado

"En un lugar destacado, eso seguro. Como madre del novio no la habrían podido marginar. Si no se hubiera casado, además conservaría el título de princesa de Gales y, si bien no habría estado en el mismo grupo que la familia real británica, sí se le habría guardado un lugar en la primera fila", indica Merino.

Kate entrará en la abadía del brazo de su padre y Guillermo la recogerá en el presbiterio, a medio camino, donde la esperará junto a su hermano Enrique, su best man o padrino.

Al contrario de cómo se entiende en España, los padrinos no son las personas que acompañan a los novios al altar. A la novia siempre la conduce el padre, mientras que el novio elige a un hermano o amigo. Además, ella realizará el recorrido en la iglesia con su cortejo nupcial, las damas de honor -su hermana Pippa será la primera- y los pajes.

“Kate entrará en la iglesia como Miss Catherine Middleton y saldrá como una alteza real con el título de duquesa que decida la reina poco antes de la boda. Lo más probable es que conceda un ducado a su nieto, para que así Kate pueda tener un título”, explica Merino.

Kate entrará a la iglesia como Miss Middleton y saldrá como alteza real

La ceremonia, de una hora aproximada de duración, será oficiada por el deán de Westminster, John Hall. El arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, les casará, y el Obispo de Londres, Richard Chartres, amigo personal del príncipe Carlos y sacerdote encargado del funeral de la princesa Diana, oficiará el sermón.

Cuestión de etiqueta

El recorrido post-enlace será uno de los momentos culminantes de la boda. Guillermo y Kate, ya como marido y mujer, recorrerán el centro de Londres (ver mapa) en una carroza con caballos State Landau, de 1902 y, si el tiempo no acompañara, en una cubierta de cristal, de 1881.

Una vez en Buckingham, sobre las 14.30, se asomarán al balcón del palacio, acompañados por algunos miembros de ambas familias, mientras disfrutan del espectáculo aéreo de la Royal Air Force y saludan a las miles de personas que les esperarán en los alrededores del parque St James.

El banquete oficial que ofrecerá la reina Isabel II a 650 invitados finalizará a las 15.00. Por la tarde, el príncipe Carlos acogerá la recepción privada en Clarence House para unos 300 asistentes.

Si la puntualidad es importante , no lo es menos la etiqueta. En la propia invitación, ya viene marcado el protocolo: uniforme, chaqué o traje oscuro para los caballeros y traje corto tipo cóctel y pamela o tocado para ellas. "Esta es la recomendación, pero no se pueden prever posibles excentricidades", recuerda Merino.

Prohibido 'tuitear' la ceremonia

Entre las pautas de comportamiento que la casa real británica va a exigir a los asistentes, hay quién asegura que se encuentra la de "no tuitear la ceremonia".

"Me parece totalmente creíble y normal. Es una falta de respeto y están en su derecho", reconoce Merino.

Sin embargo, esta decisión contrasta con los guiños a los nuevos tiempos de la familia real, que anució el compromiso precisamente en Twitter, y que actualiza todos los detalles a través de Facebook, en la página web oficial de la boda y cuelga las fotos en Flickr.

En la era de las nuevas tecnologías sorprenderá que no se cuele algún comentario o incluso alguna imagen del interior de la abadía captada por algún invitado curioso.

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