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Guillermo y Kate, una historia de amor 'real' para la monarquía del siglo XXI

       
  • Han sido ocho años de noviazgo que comenzaron en St. Andrews
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  • Los rumores de compromiso han acompañado siempre a la pareja

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Un joven príncipe heredero, una inteligente y guapa plebeya y una largo romance

El príncipe Guillermo se sentó en primera fila para ver, de primera mano, el desfile benéfico que había organizado su universidad. Y entonces la vio. Kate era una de las modelos voluntarias y desfilaba con un vestido transparente. No hizo falta nada más, él se quedó prendado de ella.

Así nació una historia de amor que tiene el 16 de noviembre de 2010 como fecha clave. Fue el día en el que hicieron saber al mundo que, tras ocho años de noviazgo, su amor había triunfado y querían dar el paso de convertirse marido y mujer.

Pero no solo ese día estará grabado en sus memorias. También lo estarán todos los momentos, buenos y malos, que han forjado una historia de amor entre un príncipe y una plebeya que comenzó en el año 2001 en la Universidad de St. Andrews.

Solo amigos

Ni Oxford ni Cambridge, universidades de reconocido prestigio entre la nobleza, el príncipe Guillermo eligió la universidad de St. Andrews, en Escocia, para labrarse su futuro académico en la Geografía. Por su parte, una joven Kate elegía el mismo centro para estudiar Arte y, a partir de ahí, sus vidas se cruzaron.

Sus primeros años universitarios dejaron cientos de rumores de quiénes eran, y quiénes no, novias del futuro heredero británico. Varios medios recogían casi de forma constante las fiestas a las que el primogénito de la princesa Diana acudía y en compañía de quién lo hacía. Y esto fue hasta tal punto que la Casa Real británica se vio obligada a llegar a un acuerdo por el que no se podrían tomar instantáneas del príncipe durante sus años universitarios.

Pero aún así trascendió el momento del flechazo, en su segundo curso de carrera y cómo ese mismo año la pareja se desplaza a un piso universitario.  El número 13 C de la calle Esperanza vio cómo Kate y Guillermo pasaban a  convivir y compartir su día a día en compañía de otros dos amigos,  Olivia Bleasdale y Fergus Boyd. Más tarde se ha sabido que en ese momento no eran novios pero, inevitablemente, esa etapa les unió.

No tengo novia estable. Si me gustara una chica y yo a ella, lo que es raro, le diría que saliera conmigo

De hecho, poco a poco cobran más fuerza los rumores de que el príncipe Guillermo mantiene una relación formal pero cuando ambos celebran sus respectivos cumpleaños, él lo desmiente públicamente. Días más tarde de acudir al 21 cumpleaños de Kateasegura a la BBC que está soltero de una forma, cuanto menos, humilde: "No tengo novia estable. Si me gustara una chica y yo a ella, lo que es raro, le diría que saliera conmigo".

Lo cierto es que, en ese momento, en el año 2003, sí que se lo había pedido ya a Kate.

Nueva etapa

Pero no sería hasta el año 2005 cuando se supo, oficialmente, que eran pareja. Fueron unas fotografías de los dos en una estación de esquí en Suiza las que confirmaron el romance.

A partir de ahí se les pudo ver en contadas ocasiones como en el yate de unos amigos y en ellas se veía la felicidad con la que vivían su noviazgo. Pero no solo ellos estaban felices, también lo estaban sus familias. De hecho, contaban con el beneplácito del Príncipe Carlos.

Y esto lo puso de manifiesto al darles su permiso para que se fueran a vivir juntos e instalarse en un apartamento alejado de la residencia real de Clarence House.

En el año 2006 la reina Isabel II se suma a las muestras de aprecio hacia Kate y la invita a la tradicional carrera de Cheltenham, a la que la familia real británica es fiel, y se sienta en uno de los sitios del palco real.

Pero la pareja aún tendrá que pasar un duro trance. A la vez que los rumores de su compromiso no cesan, también lo hacen los que apuntan que, la que ya es conocida como "Waity Kate", se ha cansado de esperar que su novio quiera dar el paso definitivo y que esto la ha convertido en una persona celosa y posesiva.

Sea por uno u otro motivo, la pareja rompe en el año 2007 su relación. Pero solo serán unos meses. "Waity Kate" no saldrá en ningún momento de la vida de Guillermo y el futuro les dará su recompensa.

El desenlace más feliz

Y prueba de que para el príncipe Kate sigue siendo importante es que en julio de aquel 2007 es una de las invitadas de un importante acontecimiento para él y su hermano Harry: el concierto por la memoria de su madre.

Aunque en ese momento no se sientan juntos ni hay ninguna foto de los dos, el hecho de que ella acudiera da lugar a los rumores de reconciliación. Y así es, meses más tarde, han superado sus diferencias y serán de nuevo unas instantáneas las que confirmen que Guillermo y Kate vuelven a ser novios.

Como tal, ella acude a la presentación de credenciales del príncipe en la RAF (la aviación británica) ya en el año 2008 y, más tarde, asistirán a la boda del primo de Guillermo, Peter Philips.

A partir de ahí no se separan y culminan su historia de amor en el año 2011 señándola con un objeto de incalculable valor sentimental: el anillo de Lady Di. "Para que no se pierda un día como este", explicaba Guillermo el motivo por el que había elegido ese anillo de compromiso.

De esta forma, el príncipe ha querido que su madre estuviera presente también en su futuro con el que, además, regalarle el final feliz que ella no pudo tener.

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