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Adolfo Suárez, un "actor excepcional para momentos excepcionales"

  • Un libro de Juan Francisco Fuentes recorre su biografía política
  • Recoge el enfrentamiento con el Rey a partir de 1979
  • Afirma que Suárez "perdió el control" tras las elecciones

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"Un actor excepcional para momentos excepcionales". Así describe Juan Francisco Fuentes, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense, al expresidente del Gobierno en su libro Adolfo Suárez. Biografía política.

En estos días se cumplen 30 años de la dimisión de Suárez, el 29 de enero de 1981, y del intento de golpe de estado del 23-F.

Fuentes ha presentado su obra este martes junto a Ramón Borrás, director de la colección España Escrita de Planeta. A la presentación ha acudido Marcelino Oreja, quien fuera ministro de Exteriores con Suárez.

En el libro se repasa la vida política del expresidente desde su llegada a Madrid en 1958 hasta su retirada total en los 90, utilizando "material inédito", entrevistas a políticos contemporáneos y los papeles de Eduardo Navarro, estrecho colaborador.

Suárez, "el menos intelectual"

El historiador destaca de Suárez su escaso curriculum y que era "el menos intelectual de los políticos de entonces y por tanto el más predispuesto a la realpolitik". La "capacidad de empatizar con el otro fue una de sus grandes aportaciones a la Transición", afirma el historiador.

"No le hacía falta un gran conocimiento de la historia de España, que desde luego no tenía", para concluir, junto a los políticos de su generación de los que se rodeó, que había que evitar otra guerra civil.

"Transición es igual a democracia sin guerra civil", ha resumido Fuentes, quien cree que este principio configurador de la experiencia española puede servir para situaciones actuales como el Egipto post-mubarak.

23-F

"El Ejército egipcio parece a favor de la transición. Entonces, las Fuerzas Armadas españolas estaban en contra, pero también fueron sensibles al recuerdo de la Guerra Civil. Esto y la lealtad al Rey les hizo aceptar el proceso".

Preguntado sobre el 23-F, Fuentes no ha querido cruzar "la línea roja" que separa la historia de la "novela conspirativa". Sí ha revelado que, en su opinión, existió una trama civil "que no se sublevó y que no estaba conectada con la trama militar".

Relación con el Rey

Precisamente sobre la relación entre don Juan Carlos y Suárez, Fuentes ha afirmado que fue "fraternal" entre el 69 y el 79, cuando "compartían muchas cosas", sobre todo la edad; "la amistad se deteriora a partir del 79 y se recompone en 1984-85".

"A partir de marzo de 1979 Suárez pierde el control de la situación. Es un político que sabe hacer lo difícil, pero no se sabe mover en la normalidad democrática".

"Suárez desconfía de todo el mundo", explica el autor, "y de algunas personas que hablan con el Rey, así que intenta aislarle". Según el relato de Fuentes, en un momento dado el monarca le dice: "El rey recibe a quien le sale de los cojones".

"Suárez perdió el calor del Rey, que para él era muy importante", ha explicado Fuentes.

"Memoria histórica" para la Transición

La lenta estabilización de la democracia contribuye a la caída de Suárez, que no tenía un proyecto político definido más allá de la reforma del anterior régimen.

"La Transición merece también una memoria histórica", ha subrayado Fuentes, quien ha destacado que el proceso se produjo en plena campaña de atentados de ETA (98 muertos en 1980) actuaba como "elemento deslegitimador" de las fuerzas reformistas. "Tiendo a pensar que aquella clase política fue mejor que esta, pero estamos a punto de superar el problema terrorista", ha puntualizado.