Enlaces accesibilidad

El Gobierno alemán sugiere un "origen criminal" en la contaminación de piensos animales

  • El Ministerio de Agricultura dice que hay indicios que apuntan en ese sentido
  • La empresa Harle & Jenzsch, en el punto de mira por la dioxina
  • Interceptados los 136.000 huevos sospechosos vendidos a Holanda

Por
Piensos contaminados con dioxinas en Alemania

El Ministerio alemán de Agricultura ve indicios de conducta criminal en el escándalo de la contaminación de piensos para animales con dioxina que ha obligado a cerrar mas de 4.700 granjas avícolas y porcinas en Alemania, en la que supone la apertura de un frente judicial contra Harle & Jentzsch, la empresa alemana responsable.

"Los indicios presentes hasta el momento apuntan a una conducta criminal", ha declarado el portavoz del Ministerio durante una conferencia de prensa del gobierno.

"No sabemos todavía cuántos agricultores están afectados, tenemos que aclarar el contexto y las circunstancias del caso (...) pero la ministra (Aigner) dejó claro que los agricultores sufrieron una situación que parece - lo digo con precaución - tener elementos criminales", ha añadido el portavoz.

Grasas para uso industrial se han mezclado con alimentos para el ganado y aves de corral, contaminándolos con una dioxina y haciendo el producto cancerígeno.

Las grasas para uso industrial son más baratas que producir las de uso animal. "En estas cantidades, no puede ser un error", han advertido las autoridades de Baja Sajonia, donde se ha producido el caso.

Sospechas

El Ministerio de Agricultura de este último estado ha comunicado este  viernes que un instituto de análisis privado había registrado ya en marzo de 2010 elevados índices  de dioxina en los productos de Harle & Jentzsch destinados a la  fabricación de piensos, por lo que se sospecha que su actuación ilegal  tiene un recorrido largo.

La ministra alemana de Agricultura, Ilse Aigner, ha criticado los  intentos de la citada firma de calificar de "accidental" o  "involuntario" el uso de aceites y grasas industriales no comestibles  para la producción de piensos.

"Si se confirman las sospechas de que la empresa responsable sabía  desde hace meses de la contaminación con dioxina y, pese a ello, no  alertó a las autoridades competentes, su actuación deberá ser considerada criminal y totalmente irresponsable", ha sentenciado la ministra en declaraciones a la prensa.

El portavoz del Ministerio se ha negado a comentar la idea de un fondo especial o una ayuda de emergencia para ayudar a los agricultores afectados por el caso, como ha mencionado por el presidente de la Federación de Agricultura (DBV), Gerd Sonnleitner.

Mientras, Wolfgang Schweer, fiscal superior de Múnster, norte de Alemania, ha anunciado que un médico ha denunciado a la citada empresa por lesiones graves e intento de asesinato por ánimo de lucro.

Acusaciones contra la prensa

Además, ha añadido que la denuncia será tramitada a las fiscalías de Itzehoe y Oldenburg, encargadas ya de actuar contra la firma con sede en el septentrional estado de Schleswig-Holstein por atentar contra la legislación alimenticia y la normativa de fabricación de piensos.

Mientras, aproximadamente 136.000 huevos procedentes de Alemania y sospechosos de estar contaminados fueron interceptados el pasado martes en Holanda, según ha desvelado este viernes la organización holandesa para el comercio de ganado.

"Todos los huevos se han incautado", ha detallado Pascalle Ruyter, un portavoz de la organización, que ha concretado que estos huevos sólo se han exportado a los Países Bajos.

Unas 3.000 toneladas de grasas comestibles contaminados con dioxinas se han vendido entre noviembre y diciembre en Alemania para alimentar animales.

Fuentes ministeriales han señalado que son al menos 4.700 las granjas avícolas y porcinas clausuradas en Alemania por alimentar a sus animales con piensos contaminados con dioxina, de las que 4.468 se encuentra ubicadas en el norteño estado de la Baja Sajonia.

Los hechos de la contaminación

Dichas fuentes destacaron que en la mayoría de los casos se trata de granjas porcinas, a las que se ha prohibido sacrificar a sus animales y comercializar su carne hasta que se certifique que su consumo resulta absolutamente inocuo.

El presidente de la federación alemana de Agricultores y Ganaderos ha cifrado en 40 a 60 millones de euros las pérdidas semanales de los ganaderos afectados por el cierre de sus factorías.

En declaraciones que publica este viernes el rotativo Neuen Osnabrücker Zeitung, Sonnleitner exige que los 25 fabricantes de piensos contaminados con dioxina responsables del escándalo deben indemnizar a los ganaderos afectados.

Hasta el momento se han localizado en el país 150.000 toneladas de estos productos contaminados y destinados a la alimentación de cerdos y aves.

Aunque aún no se han valorado las pérdidas, la agencia alemana MEG de análisis de mercado confirmó que a causa del escándalo ha caído bruscamente la venta de huevos y productos procedentes de aves y cerdos.