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"Súsper" insiste en que fue maltratado, pese a lo que indican los informes médicos

  • Juan Ibón Fernández Iradi fue detenido el 4 de diciembre de 2003
  • Fue arrestado junto a otros dos etarras que también dicen que se les maltrató
  • Según los informes, Súsper presentaba "un buen estado general"

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El que fuera jefe del aparato militar de ETA, Juan Ibón Fernández Iradi, "Súsper", ha reiterado este jueves que fue maltratado tras su detención pese a que ninguno de los exámenes médicos hechos entonces confirmaban esas alegaciones.

"Me molieron a palos", ha afirmado Fernández Iradi ante el Tribunal de lo Criminal de París donde está siendo juzgado, al referirse al arresto.

Súsper fue detenido el 4 de diciembre de 2003 en Mont de Marsan, en las Landas francesas (suroeste),cuando llegaba en coche a un piso franco que ocupaba junto a Patxi Abad Urkixo y Garazi Aldana, que como él fueron capturados.

Los informes médicos indican que presentaba "un buen estado general"

Ha indicado que a causa de los golpes que le propinaron los agentes le dolía en particular la rodilla y el costado, y que cuando ingresó unos días después en la cárcel de Fleury Merogis, en la región de París, tenía varias costillas rotas que tardaron meses en curar.

Esta versión no concuerda con los informes de los médicos que en varias ocasiones lo examinaron desde el mismo día de su captura y hasta que ingresó en prisión, leídos durante el juicio por el presidente del tribunal, Didier Wacogne.

De acuerdo con esos documentos, "Súsper" presentaba "un buen estado general" y los exámenes de los facultativos no sólo no permitían confirmar las acusaciones del etarra, sino que en ellos se consideraba que su estado era "compatible" con su mantenimiento en detención.

Uno de los médicos le había dado algún tratamiento contra el dolor del que se quejaba, pero el etarra no se lo quiso tomar.

Sus compañeros acusaron también a los agentes de maltrato

Lo mismo venían a decir los documentos que los médicos elaboraron tras atender a Abad Urkixo y a Aldana, que también dijeron haber sido maltratados por los policías.

Esta última es la única que comparece libre -bajo control judicial- de los siete que se sientan en el banquillo del proceso iniciado este lunes.

En su denuncia, Aldana indicaba que los agentes le habían tirado del pelo, la lanzaron al suelo, y que en los interrogatorios, que le hicieron con los ojos vendados, la insultaron.

En total son siete los inculpados en este proceso ante el Tribunal de lo Criminal de París, que se prolongará hasta la semana que viene, acusados entre otros de cargos de tentativa de extorsión de fondos o pertenencia a una organización terrorista.

Además de los tres arrestados en Mont de Marsan, también hay otros cuatro capturados el 9 de diciembre de 2003 en una casa de Lons, en las afueras de Pau: Gorka Palacios Alday (presentado por la policía como el jefe de los comandos), Juan Luis Rubenach Roiz, José Miguel Almandoz Erviti e Íñigo Vallejo Franco