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El ministro de Cultura francés asegura que nunca ha practicado la pedofilia y que no dejará el cargo

  • "Condeno absolutamente el turismo sexual, que es una vergüenza, y la pedofilia", dice
  • Asegura que no dimitirá y que cuenta con el apoyo del presidente Nicolas Sarkozy
  • Miterrand ha defendido abiertamente a Roman Polanski, detenido por violar a una menor

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Oleada de críticas en Francia al ministro de Cultura Frédéric Mitterrand

El ministro de Cultura de Francia, Frédéric Mitterrand, ha admitido este jueves haber pagado por relaciones sexuales en Tailandia, pero ha negado "absolutamente" haber mantenido relaciones sexuales con menores.

"Condeno absolutamente el turismo sexual, que es una vergüenza" y "la pedofilia, que nunca he practicado", ha declarado el sobrino del que fuera jefe del Estado francés, el difunto François Mitterrand, en una entrevista en el telediario de TF1, el noticiero de más audiencia de Francia.

El máximo responsable de la cultura francesa ha asegurado además que no piensa dimitir por la polémica causada por su libro "La mala vida", que publicó en 2005 y en el que relataba haber pagado por servicios sexuales de "chicos jóvenes" en Tailandia.

Mitterrand, abiertamente homosexual, ha negado que el libro fuese una autobiografía, sino un texto que narra "una vida muy parecida" a la suya. El libro "en ningún caso es apología del turismo sexual, incluso si alguno de los capítulos es precisamente una travesía por ese asunto", ha añadido.

Un error, no un crimen

"Cometí un error, sí; un crimen, no; una falta, ni siquiera", ha señalado el ministro, reconocido intelectual, antiguo presentador de programas culturales en televisión y miembro desde el pasado junio del Gobierno del presidente, Nicolas Sarkozy, con cuyo apoyo dice contar en este asunto.

Mitterrand ha confesado que se considera responsable de una "falta contra la idea de la dignidad humana y que, de una cierta manera, hay que rechazar totalmente ese tipo de intercambios", en una entrevista en la que ha emplazado a "tirar la primera piedra a quien no haya cometido ese tipo de errores".

A la controversia por el libro, que ha vendido 170.000 ejemplares en Francia, se había sumado la encarnizada defensa que Mitterrand había hecho del cineasta Roman Polanski, arrestado en Suiza en virtud de una orden de detención de Estados Unidos donde debe responder de abusos sexuales a una menor hace más de 30 años.

Polanski es "un artista de reputación internacional que no será abandonado por su ministro de Cultura", ha sentenciado Miterrand.