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Corea del Sur lanza su primer cohete espacial, pero no logra poner en órbita el satélite que portaba

  • El lanzamiento se ha realizado con éxito, pero el satélite se ha desprendido a más altura
  • El proyecto convierte al país en la décima potencia espacial del mundo
  • Ha sido desarrollado con la colaboración de Rusia, que lo supervisa desde 2002
  • Con él se busca el reconocimiento internacional y la independencia aeroespacial del país

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Corea del Sur ha lanzado su primer cohete, el Naro-1, a las 17.00 hora local (10 de la mañana en España), convirtiéndose en la décima potencia espacial del mundo. Sin embargo, no ha logrado poner en órbita el satélite científico que portaba.

Aunque los dos cohetes se separaron como estaba previsto, "el satélite excedió la órbita planeada y alcanzó una altitud de 369 kilómetros", ha explicado el ministro de Educación y Ciencia, Ahn Byong Man. El satélite debería haberse separado del cohete a unos 302 kilómetros.

Según el ministro, los expertos pretenden determinar ahora cuál es la causa de la excesiva altitud alcanzada por el satélite científico. Mientras, ingenieros de la agencia espacial surcoreana (KARI) han indicado que están intentando localizar el paradero del satélite sin comentar si se había logrado contactar con él.

El cohete, también conocido como KSLV-1, mide 33 metros y ha sobrevolado el cielo de la provincia de Jeolla (a 485 kilómetros al sur de Seúl) a la hora prevista y completando sus dos fases con éxito.

El trayecto del vehículo espacial, construido en colaboración con Rusia, ha sido custodiado bajo la mirada de los científicos de la KARI, por los rusos y por el primer ministro de Corea del Sur, Han Seung-soo.

Se busca el reconocimiento internacional

Los surcoreanos han logrado estrenarse en su carrera espacial desde el recién estrenado centro espacial de la isla de Naro y, pese a los continuos retrasos, el proyecto ha comenzado sin que se haya detectado ningún problema durante el inicio de la misión.

El presidente del KARI, Lee Joo-jin, ha resaltado que el éxito de la misión contribuirá a la independencia de Corea del Sur en materia aeroespacial y ayudará al desarrollo de tecnologías de vanguardia.

El lanzamiento, que ha sido seguido por miles de ciudadanos desde algunas playas próximas a la isla de Naro, persigue el reconocimiento internacional y el comienzo de un programa espacial íntegramente desarrolllado por los surcoreanos.

La primera fase del cohete ha sido posible gracias a la colaboración rusa. Mientras, los expertos surcoreanos que han partipado en el proyecto afirman haber logrado el conocimiento necesario para poner en órbita sondas espaciales de hasta 1,5 toneladas antes de 2018 y una sonda en la Luna para 2025.

Aunque Corea del Sur, que ha invertido 284 millones de euros en el cohete y otros 200 en el centro espacial, ya ha lanzado un total de 11 satélites propios, ésta es la primera vez que lo intenta con un cohete desarrollado por científicos del país y con la ayuda técnica y la supervisión de Rusia.

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