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Las disparatadas consultas de los británicos cuando están en el extranjero

  • Los ingleses que viajan al extranjero se dirigen a sus embajadas para pedir consejo
  • Quejas y recomendaciones sobre dónde comprar son algunas de las consultas
  • El ministerio de Exteriores pide que contacten con ellos sólo en caso de problema serio

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Los británicos son tan exigentes con el servicio que deben recibir de sus funcionarios que cuando viajan al extranjero se dirigen a sus embajadas para pedir consejo sobre dónde comprar zapatos, qué cantidad de azúcar hay que poner a la mermelada o para quejarse del exceso de tamaño tras una operación de pechos.

Así lo ha informado el Foreign Office, el ministerio británico de Asuntos Exteriores, en un intento por concienciar a los viajeros para que no incrementen innecesariamente la carga de trabajo que afronta su personal consular, especialmente en el periodo estival.

Peticiones disparatadas

El Foreign Office cita los ejemplos de los zapatos, la mermelada y los pechos, pero la lista de peticiones descabelladas es casi interminable y supera la imaginación más disparatada.

Uno de los casos destacados es el de una mujer que le pidió al consulado británico en Florida (Estados Unidos) que ayudara a su hijo adolescente a preparar su equipaje y que le llevaran al aeropuerto porque ella se encontraba mal y no podía hacerlo.

Otras peticiones incluyen pedir al personal de la embajada o del consulado que paguen una cuenta cuando la tarjeta de crédito ya no da más de sí o consejos sobre cómo hacer que un hijo indisciplinado se comporte bien mientras está de vacaciones.

"La gente piensa que somos un punto de información"

Juliet Maric, del consulado británico en Alicante (España), afirmó que las embajadas pueden ayudar a sus nacionales cuando "sufren un problema serio como un accidente, un acto violento o la pérdida del pasaporte", según recoge la agencia de noticias PA.

"Pero lo que no podemos hacer es decirles quién está autorizado a usar la piscina de su lugar de vacaciones, pagar los viajes en taxi o reclamar por un mal cambio de divisas", explicó Maric.

"Es habitual que recibamos preguntas de gente que piensa que somos una especie de punto de información para cualquier problema que encuentren cuando están en el extranjero. Puede ser frustrante, porque tenemos que optimizar nuestros recursos para atender los casos en los que sí podemos y debemos ayudar", añadió.

En caso de problema serio

El subsecretario de Asuntos Exteriores, Chris Bryant, manifestó que dar a conocer públicamente estos datos es necesario para concienciar a los británicos que viajan que contacten únicamente con su personal diplomático cuando la situación lo requiera.

"Nuestras embajadas no están para informar sobre la previsión del tiempo o para dar consejos sobre educación infantil. El personal consular está para ayudar a los británicos que tienen un problema real, desde las víctimas de un crimen y sus familias hasta quienes han sufrido un accidente o han perdido el pasaporte", dijo.

Según Bryant, "es importante que los nacionales británicos entiendan lo que el Foreign Office puede y no puede hacer por ellos, de manera que nuestro personal pueda aprovechar los recursos en situaciones más graves en las que la gente necesita nuestra ayuda".

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