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Desde el lunes podrán abrir las playas de aquellos territorios en Fase 2: la Región de Murcia, Cantabria, País Vasco, Galicia, Asturias, parte de Andalucía, Tarragona y las islas Baleares y Canarias. Por la situación, se aproxima un verano con aforos controlados y gran normativa para evitar contagios. Lo ha contado en España a las 8 Fin de SemanaVíctor Yepes, Catedrático de Ingeniería de la Construcción de la Universidad Politécnica de Valencia, que forma parte de la comisión científica de la Generalitat Valenciana para los protocolos en las playas.

Explica que para que las playas no se queden cerradas, hay que hayar una situación intermedia y para ello es importante el comportamiento social, que el uso y disfrute de los usuarios pasa por que sigan todas las normas. Señala que la responsabilidad del uso de las playas es de los Ayuntamientos, aunque el Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE) está dictando una serie de normas básicas.

"El problema fundamental" afirma el experto, "son las playas que son masivas". Lo importante es intentar controlar el aforo. Tradicionalmente, la manera de calcular esta medida se hacía según la satisfacción del usuario con la playa. Ahora, dependerá además de la seguridad. El catedrático da una serie de pautas de las que depende este cálculo del aforo, como la distancia de seguridad de 2 metros se ve afectada por la propia brisa del mar, tratar de evitar cruces entre las personas o canalizar la circulación de entradas y salidas con diferentes métodos.

Con el verano a la vuelta de la esquina la mayoría de las personas se preguntan cómo serán este año las vacaciones debido al coronavirus COVID-19. Las restricciones de movilidad y el miedo al contagio son, en gran parte, los dos factores que están marcando la organización del tiempo libre. Lo que está claro es que este será un verano atípico en el que va a triunfar el turismo de proximidad.

La Comunidad Valenciana y la Región de Murcia denuncian que muchos madrileños han viajado a sus segundas residencias en esas comunidades, ignorando las restricciones de sanidad. Por ello, el gobierno murciano ha establecido el confinamiento de todas los municipios costeros y los locales turísticos de la zona para evitar que estas personas se reúnan en las playas y en las terrazas.

El turismo empieza a notar el impacto del coronavirus. En las Islas Canarias los hoteleros confirman unas cancelaciones de entre el 20 y el 40 por ciento, según la isla y el tamaño del hotel. En Madrid, las reservas caen un 24 por ciento al día, y se han anulado unas 50.000 plazas en lo que va de mes. La clave de estas caídas está en la larga duración de esta fase de incertidumbre, aunque Isabel María Oliver, secretaria de Estado de Turismo, subraya que España sigue siendo un destino fuerte para esta Semana Santa.

El Gobierno balear ha aprobado una ley contra el llamado ‘turismo de borrachera’. Queda prohibida la barra libre y las excursiones etílicas, y los turistas que hagan balconing serán expulsados de los hoteles. La norma fija multas de hasta 600 mil euros. Comerciantes y vecinos llevaban años reivindicando. El decreto tiene una vigencia de 5 años y entrará en vigor en los próximos días.