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La UE abre la puerta a negociar un acuerdo de cooperación estratégica con Rusia

  • Según López Garrido las negociaciones para el acuerdo pueden durar años
  • Polonia y Lituania finalmente han levantado el veto contra Rusia

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Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea han aprobado iniciar en junio las negociaciones de un ambicioso acuerdo de cooperación estratégica con Rusia, principalmente en el área energética.

El Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores ha dado luz verde al mandato, tras dos años de dificultades y vetos por parte de los países que mantenían conflictos diplomáticos y comerciales con Moscú -primero Polonia y después Lituania-.

El secretario de Estado para la Unión Europea Diego López Garrido ha destacado a su llegada al Consejo la importancia para España de un acuerdo de cooperación con Rusia, que proporciona actualmente el 28% del petróleo y el 30% del gas de las importaciones de la UE, según datos de 2007 de la Comisión Europea.

López Garrido cree que es un buen momento para que se inicie una negociación "que no va a ser fácil y pasará por momentos de dificultad e intensidad". Estas conversaciones pueden durar años y comenzarán el próximo 26 de junio en la cumbre UE-Rusia. La reunión de alto nivel en Siberia será la primera con el nuevo presidente ruso, Dmitri Medvédev.

La Comisión Europea será la encargada de las negociaciones en nombre de los Veintisiete.

Veto de Polonia y Lituania

El camino para lograr la unanimidad necesaria entre los Estados miembros ha sido tortuoso, ya que durante casi dos años ha estado bloqueado, primero por Polonia y luego por Lituania debido a problemas bilaterales con Moscú.

Polonia mantuvo su veto durante más de un año debido al bloqueo ruso de 2005 a las importaciones de carne y productos agrícolas polacos. Según Moscú, esos productos no cumplían los estándares sanitarios rusos, aunque sí se exportaban sin problemas a países de la Unión Europea.

Tras resolver el problema polaco, se mantenía la reserva de Lituania, país que sufre desde julio de 2006 un corte en el suministro de crudo ruso a una refinería de la república báltica.

Finalmente Vilna retiró su oposición después de que uno de los anexos al mandato de negociación mencione la solución a los "conflictos congelados" de las antiguas repúblicas soviéticas de Moldavia y Georgia.