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Unasur firma su acta constitutiva en un paso más simbólico que práctico

  • Se preveía crear unas instituciones básicas, pero no se ha aprobado el Consejo de Defensa
  • La tensión entre Colombia, Ecuador y Venezuela ha marcado el encuentro
  • La Unión de Naciones Suramericanas pretende integrar a los países de Mercosur y CAN

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El Consejo de Defensa de Unasur se queda sin aprobar

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) ha iniciado en la capital brasileña una nueva andadura con la firma de su acta constitutiva, un acontecimiento que varios presidentes consideraron histórico, pero que supone un avance más simbólico que práctico. Este hecho se produce además en el marco de las disputas entre Colombia, Venezuela y Ecuador.

El acta, aprobada en una cumbre extraordinaria en Brasilia, estipula la creación de unas instituciones básicas, entre ellas una Secretaría Permanente con sede en Quito, un Consejo de Jefes de Estado y otro de Ministros. Pero el Consejo de Defensa suramericano, que era uno de los puntos concretos que habría permitido dar señales de consenso y progreso, no ha sido aprobado como esperaba Brasil, promotor de la iniciativa.

Hay varios países reticentes, aunque sólo lo ha dicho abiertamente Colombia. No obstante, los mandatarios acordaron crear un grupo de trabajo, como propuso el presidente colombiano, Álvaro Uribe, para definir en un plazo de 90 días cómo sería ese Consejo.

Doce presidentes estaban convocados para la cumbre y acudieron todos, excepto Uruguay, que estuvo representado por su vicepresidente, Rodolfo Nin Novoa. La Unasur está integrada por Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guayana, Perú, Paraguay, Surinam, Uruguay y Venezuela.

El acta constitucional de la Unasur que todos han firmado prevé cumbres presidenciales anuales, reuniones ministeriales semestrales y citas de delegados bimestrales.

Una Unión ambiciosa

El grupo nació con la ambición de algunos de contar en el futuro con un único mecanismo de integración, que aglutinara a los países del Mercado Común del Sur (Mercosur) y de la Comunidad Andina (CAN) y se cimentara en los dos bloques, aunque sin cuestionar la continuidad de estos.

Indicio de las dificultades que sufre todo este proceso fue la retirada del secretario de Unasur del ex presidente ecuatoriano Rodrigo Borja, tan solo un año después de haber sido designado para el cargo, por discrepancias con la mayoría de presidentes. Borja sostiene que la CAN y el Mercosur "se acercan al agotamiento" y deben englobarse en un bloque regional que permita avanzar la "vocación integracionista" de la región, y cuestionaba la creación de un órgano ejecutivo de 12 miembros que dejaría, en su opinión, escasas competencias a la Secretaría.

Otro síntoma de las debilidades de la Unasur fue la imposibilidad de organizar una cumbre ordinaria en Cartagena cuando Bolivia esperaba pasar el testigo de la presidencia rotatoria a Colombia. Uribe ha desistido de asumir este papel dada la crisis que atraviesa con Venezuela y Ecuador, y finalmente fue Chile quienha tomado el relevo en Brasilia.

Pese a todo, los gobernantes han intentado poner una nota positiva en esta cumbre, que ha durado unas horas y en la que algunos líderes prácticamente sólo hicieron acto de presencia. Los presidentes de Chile, Brasil y Bolivia han subrayado el camino recorrido.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha destacado que la Unasur nació como un interlocutor indispensable en un nuevo mundo multipolar y con capacidad para mover el tablero mundial. Por su parte, la presidenta chilena, Michelle Bachelet, al aceptar la presidencia rotatoria, ha instado a sus colegas suramericanos a usar "toda la energía posible para colocar en marcha esta unidad", que le dará a Suramérica "la oportunidad de tener una voz fuerte y clara ante el mundo".

El acta constitutiva prevé que todos los países de América Latina y el Caribe podrán solicitar su adhesión a la Unasur a partir del quinto año de la entrada en vigor del Tratado, que ahora deberá ser aprobado por los parlamentos nacionales. "Nacimos como un espacio abierto para toda América Latina y el Caribe, que queremos ir integrando gradualmente", según Lula.