Tadej Pogacar, el dominador del ciclismo más joven en unirse al club de pentacampeones del Tour de Francia
- El esloveno se corona de nuevo en París sin dar muestra alguna de debilidad
- Saca su mayor diferencia sobre el segundo ayudando a Del Toro a quedar tercero
¿Hemos visto en este Tour de Francia al mejor Tadej Pogacar? Es una respuesta que solamente conoce el esloveno, vencedor de 5 etapas en esta edición de la Grande Boucle y que a falta de una amenaza real a su maillot amarillo se ha dedicado a aupar al podio a su delfín Isaac del Toro.
Pogacar no ha tenido ningún momento de debilidad más allá de que el UAE claudicara ante el Visma de Jonas Vingegaard en la contrarreloj por equipos del primer día. Le arrebató al danés el amarillo en Les Angles, vislumbró su quinta ronda gala en la cima del Col du Tourmalet y cimentó su triunfo con la posterior cabalgada hasta Gavarnie. Finalmente sentenció la carrera con su doble victoria en Le Lioran y Le Markstein.
Mejora con los años
La versión de Pogacar de 2024 parecía inmejorable. Después de perder los Tours de 2022 y 2023 ante Jonas Vingegaard, el esloveno llegaba a la ronda gala como flamante vencedor del Giro de Italia. En Francia despejó todas las dudas de si podía acusar el cansancio de competir en ambas carreras. Sin ceder el maillot amarillo desde la cuarta etapa, el líder de UAE se llevó 6 etapas, ganando todas las etapas de los Pirineos y los Alpes así como la contrarreloj final en Niza. Un parcial más que en esta edición.
Dejó entonces a su archirrival Vingegaard a 6:17, si bien es cierto que cabe el interrogante del estado en el que se encontraba el danés después de su grave caída en la Vuelta al País Vasco. Cualquier duda la sepultó el esloveno al año siguiente reeditando en París su contundente victoria aunque dando muestras de agotamiento en la última semana, un cansancio más mental que físico.
Evenepoel se acerca… o no
Remco Evenepoel acompañó a los dos ases del ciclismo en el podio del Tour de 2024, a 9:18. Este año el belga ha ascendido al segundo puesto, a 6:26, lo que supone la mayor ventaja del esloveno en París sobre su inmediato perseguidor.
A pesar de haberse acercado al maillot amarillo en 3 minutos respecto a hace 2 años, la mala noticia para el belga y para los amantes de las carreras reñidas es que nunca sabremos hasta dónde habría podido llevar la distancia Pogacar si se hubiera exprimido hasta el final.
La caída de Vingegaard camino del Plateau de Solaison nos desveló una nueva faceta del esloveno en la cima de la Alta Saboya: la de ciclista de equipo al servicio de su compañero Isaac del Toro, al que además regaló una victoria de etapa en Barcelona.
¿El primero en lograr el sexto Tour?
El esloveno es el más joven en unirse al club de pentacampeones, lo que augura al menos más oportunidades de asaltar el sexto Tour. Su victoria rotunda en Alpe d’ Huez, ya no solo sobre sus rivales de este Tour, sino sobre los tiempos de ascensión de Marco Pantani, Lance Armstrong, Jan Ullrich y Miguel Indurain, lo sitúan en desafío directo con la historia de este deporte.
Jacques Anquetil llegó tan agotado a su quinta victoria que ni siquiera intentó el sexto. Bernard Hinault ya estaba siendo superado por su compañero Greg LeMond y daba muestras de que su mejor versión había pasado. El Caníbal Eddy Merckx y Miguel Indurain exhibieron tal superioridad que lograron el quinto sin oposición real, al estilo de Tadej Pogacar en este Tour.
Merckx e Indurain sí que llegaron como máximos favoritos al que debía haber sido su sexto Tour. El belga ganó dos contrarrelojes y llegó a ser líder en la edición de 1975; el navarro se había exhibido un mes antes en las montañas del Dauphiné Liberé. Nada hacía intuir su derrota. Pero sucedió.
El esloveno se empeña en hacer caer récord tras récord, incluso aquellos registros que pensábamos que nunca se superarían. El trono del Caníbal como dominador de la historia del ciclismo está más cerca. Pero su Pra Loup o su Les Arcs también. Veremos que llega antes.