El movimiento paralímpico cumple medio siglo en los Juegos de Invierno en Milano Cortina 2026
- Desde Örnsköldsvik 1976 los Juegos Paralímpicos de Invierno han crecido en número de disciplinas y atletas
- Juegos Paralímpicos Milano Cortina 2026 en directo, del 6 al 15 de marzo en Teledeporte y RTVE Play
50 años después de los primeros Juegos Paralímpicos de Invierno celebrados en Örnsköldsvik (Suecia), Milano Cortina 2026 acoge la gran cita invernal de un movimiento paralímpico que ha crecido exponencialmente a lo largo de este medio siglo, tanto en número de participantes como en modalidades de competición.
16 años después de los primeros Juegos Paralímpicos de verano en Roma 1960, el pequeño pueblo costero de Örnsköldsvik, en la costa noroeste de Suecia, se convirtió en 1976 en el primer gran escenario de los Juegos de Invierno, con 198 deportistas de 16 países, que aunque lejos de los 665 atletas de 50 Comités Paralímpicos en Milano Cortina, fue un primer paso clave para su futuro desarrollo.
Con tan solo competiciones en esquí alpino y esquí de fondo para deportistas con amputaciones y atletas con discapacidad visual, Alemania Occidental encabezó el medallero con diez oros, doce platas y seis bronces mientras la sueca Brigitta Sund se erigió en la gran estrella tras colgarse tres medallas de oro en esquí de fondo.
En Milano Cortina se disputarán 76 eventos en seis deportes: parabiatlón, curling en silla de ruedas, paraesquí alpino, paraesquí de fondo, parahockey sobre hielo y parasnowboard.
Örnsköldsvik 1976 fue el pistoletazo de salida a unos Juegos que tuvieron su segundo capítulo en 1980 en Gello (Noruega), donde se añadió el patinaje de velocidad en trineo sobre hielo dentro del programa de competición, en la que Brit Mjaasund Oejen logró tres oros que añadió a otros dos en esquí de fondo para Noruega, quien encabezó el medallero con 54 medallas, incluidas 23 de oro.
Crecimiento en número de atletas y deportes
Posteriormente Innsbruck (Austria) se convirtió en la primera ciudad en organizar los Juegos dos veces consecutivas, en 1984 y 1988, incluyéndose las pruebas de descenso en esquí alpino.
Esos últimos Juegos fueron los de Knut Lundstroem, que se consagró en la historia paralímpica con una actuación sobresaliente al conseguir un total de siete medallas en esquí de fondo y patinaje de velocidad en trineo sobre hielo, un logro sin precedentes en los Juegos de Invierno.
Tignes y Albertville (Francia) reunieron en 1992 a 365 deportistas de 24 países, que compitieron en 79 eventos de tres deportes. Diecinueve de las 24 delegaciones participantes obtuvieron al menos una medalla, y Estados Unidos encabezó el medallero por primera vez en la historia de los Juegos.
Dos años después, en 1994, y para no coincidir con los de verano, se optó por empezar una nueva dinámica temporal en Lillehammer (Noruega, donde se incluyó el hockey sobre hielo por primera vez en una edición con 31 países en cinco deportes.
Evolución y récords
Suecia se convirtió en la primera campeona de oro en la nueva disciplina, mientras el noruego Ragnhild Myklebust sumó nueve medallas (cinco oros, dos platas y dos bronces) en patinaje de velocidad en trineo sobre hielo, biatlón y esquí de fondo, un récord que se mantiene hasta hoy.
En 1998, Japón se convirtió en el primer país fuera de Europa en organizar los Juegos Paralímpicos de invierno en Nagano. Más de 560 atletas compitieron frente a más de 150.000 espectadores que se reunieron en la ciudad para presenciar las competiciones en cinco deportes.
La evolución y el crecimiento de los Juegos Paralímpicos de invierno han continuado sin cesar, con cada edición de los últimos treinta años marcando hitos y batiendo récords. Desde la inclusión del curling en silla de ruedas en Turín (Italia) en 2006 hasta la venta de 230.000 entradas en Vancouver 2010, récord de asistencia.
En Sochi (Rusia) 2014 se estrenó el snowboard, deporte que se siguió manteniendo en PyeongChang (Corea del Sur) en 2018 y en Pekín (China) 2022, unos Juegos que estuvieron marcados por la pandemia y la ausencia de público.