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Entrevista

Los mejores y los peores momentos de la carrera de Ona Carbonell, en primera persona

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Natación sincronizada: Ona Carbonell hace balance de su carrera en RTVE.es

Una trayectoria legendaria como la de Ona Carbonell da para mucho, desde caer “casi en una depresión” por no ir a unos Juegos a desquitarse con dos medallas olímpicas, entre otros buenos y malos momentos que la propia deportista repasa para RTVE.es con motivo de su retirada de la natación artística.

“Mi carrera deportiva la resumiría como un aprendizaje constante y sobre todo con mucho agradecimiento a todos los momentos y a todas las personas con las que he convivido y aprendido de ellas”, dice Ona Carbonell, la mujer con más medallas de la historia de los Mundiales de natación.

Un palmarés internacional que abrió muy pronto, cuando con solo 16 años ya formó parte de la selección absoluta en Melbourne 2007. Pero al año siguiente, se quedó fuera de los Juegos Olímpicos de Pekín. “Fue un golpe muy muy duro y casi entro en una depresión”, revela.

“Luego Londres 2012 fue el caramelo, el momento más mágico de mi carrera con esas dos medallas olímpicas”, añade Carbonell, que logró la plata junto a Andrea Fuentes y el bronce con el equipo de natación sincronizada.

Al límite físico

Además, la barcelonesa repara en otro campeonato muy especial, el Mundial de 2013 en su casa. “Ya hacía el dúo, pero de repente pasar a hacer el solo, hacerlo todo, es una presión extra, una responsabilidad añadida a la vez que una grandísima oportunidad. Fue un año muy bonito en Barcelona, pero duro a la vez y con muchos nervios”.

Ona logró siete medallas en esa competición, pero acabó al límite porque cuenta que perdió hasta cuatro kilos en esa semana… “y ya estaba antes muy delgada”.

“Es un deporte en un medio al que no estamos acostumbrados, con ingravidez. Necesitas trabajar en hipoxia, una parte de cardio, otra de biomecánica, flexibilidad, amplitud… Entonces es verdad que a nivel físico es un desgaste grande, son muchas, muchas horas” de trabajo, explica. “Pero sigo diciendo que la parte mental, trabajar tu cabeza y tener un buen entorno es mucho más importante que la parte física”, añade la campeona.

Que no se pierda el toque mágico

Su carrera se ha labrado a base de mucho trabajo, pero también de inspiración. Y ahora, en un momento en el que la natación artística afronta un cambio importante, Ona Carbonell espera que “no se pierda el toque mágico” por la aplicación del nuevo reglamento.

En estas dos últimas décadas, “el deporte ha evolucionado muchísimo, tanto a nivel de rendimiento, de indumentaria, de nutrición, de salud mental… y creo que está siendo una evolución hacia un deporte más igualitario”, concluye la nadadora. Pero también apunta algunos avances pendientes, como conciliar la competición con la maternidad, algo que ha sufrido también en primera persona, en los últimos Juegos de Tokio, donde no pudo acudir con su bebé.

“Algo muy importante para mí ahora es la Comisión de Maternidad y Deporte en el Comité Olímpico Español”, dice Carbonell mirando ya por sus compañeras y por las nuevas generaciones, que la tendrán seguramente como un referente.