Enlaces accesibilidad
Atletismo

La justicia suiza suspende temporalmente la norma de la IAAF que impide competir a Semenya

  • El máximo organismo del atletismo obligaba a la atleta a medicarse para paliar su exceso de testosterona 
  • La triple campeona mundial de 800 tendrá libertad para competir en pruebas de entre 400 y 1.500 metros

Por
Semenya, en una carrera del año pasado EFE

La justicia ordinaria ha aceptado el recurso presentado por la campeona olímpica de 800 metros Caster Semenya ante el fallo del Tribunal Arbitral del Deporte que en la práctica le apartaba de la competición de élite a no ser que se medicara para reducir sus niveles de testosterona.

La atleta sudafricana había perdido recientemente el proceso que le enfrentaba a la Federación Internacional de Atletismo (IAAF, por sus siglas en inglés) ante la máxima instancia del deporte mundial, con sede en la ciudad suiza de Lausana, pero ahora esta justicia ordinaria suiza contempla sus peticiones.

La nulidad del fallo, por el cual se validaba la reglamentación de la IAAF que excluye de las pruebas de media distancia de la categoría femenina a atletas que superen una tasa de testosterona aunque la produzca naturalmente su propio cuerpo, es temporal.

En su decisión, el TAS admitió que la reglamentación era discriminatoria, pero que era necesaria para asegurar una competición justa en la categoría femenina.

El fallo recibió críticas de diversas organizaciones, en particular defensoras de los derechos humanos y también de la Asociación Médica Mundial.

Podrá competir en pruebas de entre 400 y 1.500 metros

La deportista declaró en la misma nota su agradecimiento a los jueces suizos por su decisión y expresó su confianza en que "tras esta apelación pueda nuevamente correr con libertad".

La doble campeona olímpica y triple mundial de 800 metros podrá competir en las pruebas femeninas de entre 400 y 1.500 metros según la resolución de la justicia ordinaria suiza, que anula temporalmente la resulución del TAS que avalaba los criterios de la IAFF.

Bajo las nuevas regulaciones que la Federación Interncional de Atletismo quería imponer, las atletas con altos niveles naturales de testosterona que desearan competir en eventos desde los 400 metros debían limitar médicamente ese nivel a menos de cinco nmol/L, el doble del rango femenino normal de menos de dos nmol/L. La testosterona es una hormona que aumenta la masa muscular, la fuerza y ​​la hemoglobina.

Según su asesor legal, Dorothee Schramm, la sentencia garantiza a la atleta "protección temporal" en un caso que tiene "implicaciones fundamentales para los derechos humanos de las atletas".

La sudafricana ganó su última carrera de los 800 metros en una reunión de la Liga Diamante en Doha el 3 de mayo y se comprometió a regresar a Qatar para defender su título mundial en septiembre, pero las regulaciones no le permitirán competir a menos que tome medicamentos.

Deportes

anterior siguiente