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Tour 2017

Froome, adicto al amarillo

  • El Sky afronta el reto de mantener el liderato de principio a fin de la carrera
  • Si Froome no lo cede hasta París, empataría con Indurain, que lo lució 60 veces
  • Tour 2017 en directo, etapa 7 desde las 13:55h. en Teledeporte y RTVE.es

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Froome, en la parte delantera del pelotón este jueves junto a sus compañeros del Sky
Froome, en la parte delantera del pelotón este jueves junto a sus compañeros del Sky

Nada más difícil que arrebatar el amarillo al equipo Sky en el Tour de Francia, donde el equipo de Chris Froome está en buena situación para convertirse en el primero de la historia en vestir la prenda de líder desde el primer al último día de carrera.

A la maquinaria británica, engrasada con algunos de los mejores corredores del mundo, gregarios que atesoran calidad para ser jefes de filas si estuvieran en otros equipos, no le pesa una prenda que obliga a soportar la responsabilidad de la carrera.

Un peso que en el Tour es menos. "No hay nada más fácil que mantener el liderato en el Tour.  Hay tantos intereses de todos los equipos que siempre hay alguno que, de rebote, te ayuda a controlar la carrera", asegura el director del Trek, Alain Gallopin.

El francés, que sabe lo que es ganar la ronda gala con Alberto Contador, considera "un mito" eso de que el maillot amarillo desgasta al equipo de quien lo lleva. "Quizá en otras carreras, pero no en el Tour", asegura Gallopin. Una opinión que comparte con el director del Sky, Nicolas Portal, quien no duda en señalar que "entre los equipos de los 'sprinters', los que buscan ganar las etapas y los que defienden uno o dos puestos en la general" el líder siempre encuentra aliados de fortuna.

Así pudo verse este jueves en la segunda etapa más larga de la edición, en la que apenas se vio a los Sky en la parte alta del pelotón, donde abundaron los equipos de los llegadores. En la etapa que acabó en La Planche des Belles Filles fue el BMC del australiano Richie Porte quien asumió el protagonismo, confiando en las posibilidades de su pupilo de ganar una etapa que, finalmente, se llevó el italiano de Astana Fabio Aru.

El ciclista británico se ha vestido de amarillo más pronto que nunca en el Tour, en la etapa 5.

Esa confluencia de intereses diversos puede ayudar a Froome, que este jueves vistió entre Vessoul y Troyes el amarillo por vez 45 en su carrera y que cuando lo haga este viernes de nuevo camino de Nuits-Saint-Georges estará solo a 4 de igualar a Jacques Anquetil, el "pentacampeón" del Tour que menos veces se lo enfundó.

Tras la senda de Indurain

Si no pierde la prenda le igualará el próximo miércoles en Pau y si logra la gesta de vestirlo hasta París, empataría con otro de los ganadores del cinco Tours, el español Miguel Indurain, que lo lució 60 veces. El británico nacido en Kenia, que lograría así su cuarto Tour, tendría solo por delante al francés Bernard Hinault (75) y al belga Eddy Merckx (96).

Froome y el Sky saben defender la prenda. En esta edición la han lucido desde el primer día en la persona de Geraint Thomas,  que se la cedió en La Planche des Belles Filles a su jefe de filas.

En todos los Tours que ha competido, Froome solo lo perdió una vez, en 2015, cuando se lo cedió circunstancialmente tres días al alemán Tony Martin, un corredor sin aspiraciones para la general. El británico ha fundado todas sus victorias en cimientos similares.  Ataca pronto y corre a la defensiva, la forma más eficaz de competir cuando tienes una fortaleza para defenderte.

El equipo Sky, que hoy vio como el maillot amarillo pasó de las espaldas de Geraint Thomas a las de Chris Froome, asegura que no tiene miedo de defender el liderato, que es capaz de asumir la responsabilidad porque otros equipos le comparten para defender sus intereses.

La situación es ideal para Froome. Cierto que su renta no es definitiva y que el Tour tiene aun por delante terreno para todo tipo de aventuras. Pero el defensor del título cuenta con una carta bajo la manga, una contrarreloj de 22,5 kilómetros en las calles de Marsella la víspera de la llegada a los Campos Elíseos.

Si se cumple el mismo esquema que en la inaugural de Düsseldorf, de 14 kilómetros, Froome es más fuerte en ese ejercicio que el resto de los postulantes al título final. Además, el maillot amarillo está respaldado por otros compañeros bien situados en la general, como su compatriota Geraint Thomas, segundo, pero también otros dos Sky entre los 20 primeros, lo que le otorga bazas estratégicas frente a sus rivales.

Por tener, el británico tiene de su lado hasta el lado simbólico, puesto que se enfundó el amarillo en La Planche des Belles Filles, el mismo lugar en el que lo hicieron en 2012 su compatriota Bradley Wiggins y en 2014 el italiano Vincenzo Nibali. Ambos acabaron ganando el Tour, lo que otorgó a esa cima de los Vosgos un cien por ciento de eficacia a la hora de señalar al ganador final.