Mavis Chirandu, una niña de la calle que marcó un gol en Río
- Mavis Chirandu creció en una Aldea Infantil de Zimbabue
- El fútbol se convirtió en su pasión desde bien pequeña
- Ha llegado a marcar un gol en unos Juegos Olímpicos de Río
En unos Juegos Olímpicos siempre se conocen historias especiales o de superación. Rio 2016 siempre será recordado por tener un equipo de refugiados que compiten bajo la bandera olímpica, pero en la competición de fútbol la selección femenina de Zimbabue guarda una historia singular.
La jugadora Mavis Chirandu creció en la Aldea Infantil SOS de Birandu y puede presumir de haber marcado un gol en unos Juegos Olímpicos. Llegó a la ONG con tan solo un año al ser encontrada en la carretera. No saben quién fue ese “buen samaritano” –como le llaman- pero a Chirandu le gustaría agradecer la oportunidad que le brindó. Ya que, según afirma, le dio la posibilidad de vivir en una familia. “No se diferencia en nada de aquellas en las que los niños viven con sus padres biológicos”, asegura.
Sus maestros y compañeros la recuerdan como una niña inquieta. El deporte era su pasión y en cuanto empezó en la escuela se apuntó en el equipo Hermann Gmeiner. El fútbol no era solo su predilección, se convirtió en su vida. Jugaba todas las noches a la pelota, hasta que la oscuridad marcaba el final del partido y/o entrenamiento.
“Me enteré de que era buena jugando al fútbol cuando tenía once años”, confiesa la jugadora. Al cumplir los quince años dio el salto a la liga regional y llegó a despuntar en los campos de fuera de la Aldea.
Determinación y sacrificio
Su habilidad no pasó desapercibido para la selección de Zimbabwe –conocida como "Mighty Warriors"- y Chirandu fue llamado a completar el equipo sub17. Portó el brazalete de capitana en las categorías inferiores en más de una ocasión, como muestra de su dedicación. Entregaba todo por el fútbol. Su determinación y esfuerzo han sido fundamentales, tanto en su vida como en su carrera deportiva.
Se sacrificó mucho para llegar lejos en el fútbol, hasta el punto de tener que viajar todos los días a la capital zimbabuense para entrenar. La capital, que quedaba a una hora de la aldea. Además, a menudo se quedaba a dormir en las instalaciones de la selección ya que se hacía tarde para regresa a la aldea.
Hoy en día Chirandu, ya independiente, vive en la capital de Zimbabue (Harare) y juega en la máxima categoría de fútbol del país. Tiene a sus espaldas participaciones en ocho campeonatos internacionales, con tan solo 21 años. Tiene toda la vida por delante pero ya puede decir que llegó a unos Juegos Olímpicos y que marcó, además, el segundo gol de la historia de Zimbabwe en una cita olímpica, contra Canadá en la segunda jornada.