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Roland Garros 2011 | Nadal - Federer

Nadal ya es como Borg en Roland Garros

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Rafa se vuelve a coronar en París

Las marcas del décimo Grand Slam

- Iguala el palmarés del sueco Bjorn Borg, con seis títulos de Roland Garros, y se convierte en uno de los dos únicos tenistas con tantos Grand Slam de París.

- Conserva el número 1 del tenis mundial, que habría obtenido el serbio Novak Djokovic si Nadal hubiera perdido la final.

- Se convierte en el segundo jugador más joven de la historia en lograr 10 títulos de Grand Slam, con 25 años y 2 días, por detrás de Borg, que logró esa gesta con 24 años y 30 días.

- Se hace con su tercer título esta temporada (Monte Carlo y Barcelona) en su séptima final del año.

- Suma 43 victorias esta temporada contra 6 derrotas, por delante de Djokovic, que acumula 41 victorias y 1 sola derrota.

- Añade el duodécimo título español (desde que dio comienzo la Era Open en 1968 ya que Manuel Santana había ganado dos antes) al palmarés de Roland Garros, que cuenta con las victorias de Andrés Gimeno (1), Sergi Bruguera (2), Carlos Moya (1), Albert Costa (1), Juan Carlos Ferrero (1) y Rafael Nadal (6).

- Suma su victoria número 24 en tierra batida esta temporada, con lo que iguala a su compatriota Nicolás Almagro como líder.

- Deja su serie de victorias en Roland Garros en 45, con una sola derrota (contra el sueco Robin Soderling en 2009).

- Suma su título número 32 en tierra batida y el número 46 en el total de su carrera.

- Gana un premio en metálico de 1.200.000 euros (unos 1.756.000 dólares estadounidenses).

Rafa Nadal ya es como Björn Borg en París después de vencer en la final del Roland Garros 2011 sobre el suizo Roger Federer (7-5, 7-6, 5-7 y 6-1). El español suma su sexta Copa de los Mosqueteros, como el mítico jugador sueco, y el décimo Grand Slam de su carrera, uno menos que 'Iceborg'. [Así te lo hemos contado | Así te lo hemos contadoDatos y estadísticas

Termina con sabor genuinamente a Rafa un torneo que empezó con dudas para el español, viento a favor para un Djokovic que venía con números de récord y un Federer que avanzaba sin hacer ruido, pero con una efectividad impecable.

Pero en la última semana todo dio un vuelco: Nadal recuperó la confianza ante Soderling y Murray, Djokovic pasó a un segundo plano por un descanso inesperado en cuartos y Federer superó contra pronóstico al serbio en semifinales, endosándole su primera derrota de la temporada.

Otros campeones del pasado como Jim Courier, Gustavo Kuerten o Goran Ivanisevic fueron testigos de la gran victoria del número uno del mundo, una más -la 17ª- sobre el mejor de la historia; de momento.

El respeto y la admiración de Rafa por Roger a punto estuvo de volvérsele en contra. Comenzó muy atenazado y lo aprovechó el de Basilea para mantenerle a raya con su derecha, apoyado en su juego de saque y red.

A Federer le favorecía imponer un ritmo rápido al partido, por eso se puso con ventaja a las primeras de cambio, con 'break' en el segundo juego y un 1-4 en poco más de 20 minutos. Los gritos de "Roger, Roger" tardaron aún menos.

Sin embargo, el suizo apostó por ahorrar gasolina y eso dio alas a Nadal para iniciar la remontada. Al inicio estilo Ferrari de Federer, el de Manacor opuso su arranque de locomotora: poco a poco fue cogiendo velocidad de crucero y ganando en potencia.

Nadal remonta en el primer set

Nadal estiró su muñeca y fue soltando lastre en sus piernas, con lo que su juego ganó en contundencia. Providencial fue la entrada del fisioterapeuta tras el séptimo juego para arreglar el vendaje en sus pies, oprimidos hasta ese momento.

Federer tuvo un punto de set a continuación, que Rafa supo salvar para ganar el juego con un 'passing' de revés. Hasta entonces, el español estaba acorralado en el fondo de la pista, pero dio un paso adelante para apuntarse la manga con un parcial de 5-0 en juegos y un tenis espectacular.

La racha continuó en los dos primeros juegos del segundo set. Una segunda manga un tanto accidentada, en cuanto a juego e incidencias, porque la lluvia que amenazaba en los partes meteorológicos y que respetó el inicio, hizo su acto de aparición.

Antes, Nadal tuvo en su mano finiquitar al suizo con un punto de 'break' en el quinto juego, que no supo aprovechar. En un partido muy táctico y muy psicológico, el oxígeno revitalizó a Roger, que se vino arriba y arrebató el saque al español al tercer intento en el 'deuce' del octavo juego.

Rafa se vio obligado a forzar los fallos de su rival para retomar la iniciativa y que no se le escapara el set. Lograba así sacar para ponerse 2-0, pero llegó la tormenta y el parón le perjudicó claramente.de roturas a favor.

Los diez minutos de descanso dejaron al balear algo frío, a pesar de que la pista quedó más lenta con las gotas caídas y eso se supone que le beneficia. Federer le rompió y forzó el 'tie break'. Pero inexplicablemente se vino abajo en el juego de desempate, con un festival de errores no forzados que no desaprovechó Nadal.

Federer reacciona con 2-0

Ni siquiera con un 2-0 en sets abajo se puede dar por muerto a Federer. Y eso que lo parecía con un 4-2 en contra y servicio para Nadal, pero el español concedió un par de errores no forzados y cedió algo de terreno.

Roger aprovechó para recuperar la igualdad y dejar la presión en el tejado del español. El de Basilea se volvía a encontrar a gusto con su derecha y encontró un aliado extra en su dejada, que contribuyó a los cambios de ritmo que tanto daño hacen a Rafa.

Recuperaba la fe el número 3 del mundo -y el público de la central de París-, cuando rompía el servicio de Nadal en el undécimo juego, para luego cerrar su manga con un 'ace'.

Rafa salva un 'break' psicológico

El pulso psicológico no paraba: un Federer con la moral a tope se ponía en el cuarto set con tres puntos de 'break' a su favor y obligaba al manacorense a remontar; de suerte que lo hizo, porque de no ser así habría empezado muy cuesta arriba el parcial.

Nadal los salvó, pero el suizo falló a la primera, cuando se vio con 0-40 en el cuarto juego; doble falta incluida y derechazo a la red para regalar la rotura. Y si ya tenía al público 'de dulce', se lo metió definitivamente en el bolsillo en la consolidación, cuando marcó un revés fuera de Federer parando el punto con 40-30.

El 4-1 hizo mucho daño a Federer, que vio de nuevo cómo Rafa le rompía el servicio en el siguiente juego y se preparaba para sacar hacia la victoria. No hubo tiempo para más, el suizo ni corría a los derechazos y Nadal celebraba una victoria más, la sexta sobre la tierra de París.

Tras recibir el trofeo de manos de Jim Courier, llegó el turno de los discursos y los parabienes. Federer felicitó al campeón y prometió volver a intentarlo "el año que viene", una vez más. Por su parte, un Nadal caballeroso agradeció el "apoyo del público", los recogepelotas y los sponsor, a los que hizo partícipes del "mejor torneo del mundo". Su intervención, esta vez sí, fue acompañada de aplausos.

Lograr seis Roland Garros era algo "inimaginable" para Nadal, según confesó a TVE al término del partido. El jugador español declaró sentirse muy feliz por la victoria y agradeció su éxito a todos los que le han apoyado a lo largo de su carrera.