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La selección española araña a Francia un empate que sabe a victoria

  • España consigue igualar un encuentro en el que siempre fue a remolque (28-28)
  • Un parcial de 7-1 en los minutos finales propició la remontada
  • Sus rivales en segunda ronda serán Islandia,  Hungría y Noruega

Ver también: Especial Mundial balonmano Suecia

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Mundial de Balonmano: España 28-28 Francia - 20/01/11

Ficha técnica:

28 - Francia: Omeyer; Abalo (3), Barachet (5), Karabatic (5), Accambray (1), Guigou (6, 4p) y Bertrand Gille (2) -equipo inicial- Karaboue (ps), Joli (1p), Junillon (-), Fernandez (3), Roine (-), Honrubia (1), Bingo (-), Dinart (-) y Sorhaindo (1)
28 - España: Hombrados; Rocas (4), Gurbindo (1), Garabaya (2), Viran Morros (-), Alberto Entrerríos (7) y Juanín García (1) -equipo inicial- Sterbik (ps), Roberto García (-), Maqueda (-), Raúl Entrerríos (2), Cañellas (2), Chema Rodríguez (2), Romero (4, 3p), Ugalde (-) y Aguinagalde (3)

Marcador cada cinco minutos: 4-1, 6-4, 9-6, 13-9, 15-11 y 18-13 (Descanso) 21-15, 23-18, 25-20, 27-21, 28-24 y 28-28 (Final)

Árbitros: Olesen y Pedersen (Dinamarca). Excluyeron por dos minutos a Accambray, Dinart (2) y Barachet por Francia; y a Cañellas, Gurbindo, Garabaya y Raúl Entrerrios por España.

Incidencias:
Encuentro correspondiente a la quinta y última jornada del grupo A del Campeonato del Mundo de Suecia disputado en el Kristianstad Arena ante unos 4.000 espectadores

La selección española de balonmano ha empatado ante Francia (28-28) y pasa a la segunda fase del Mundial sin conocer la derrota, con cuatro victorias y un empate. Sus siguientes rivales serán Islandia,  Hungría y Noruega.

El equipo dirigido por Valero Rivera arrancó un valioso empate a la todopoderosa Francia, que siempre fue por delante en el marcador y se mostró superior durante todo el encuentro menos en los últimos minutos. El combinado español apretó a fondo en esos instantes finales (con Rocas y Sterbik abanderando la remontada), y gracias a un parcial de 7-1 consiguió establecer el 28-28 definitivo en el marcador que sin duda le sabe a victoria.

Salió Francia exhibiendo galones, bajo la batuta de su estrella Karabatic que repartía el juego a izquierda y a derecha para acabar abriendo la defensa española como un melón. En el minuto 5, el combinado galo ya vencía por 5-1. España había salido a la cancha con nervios, desperdiciando sus acciones ofensivas con constantes pérdidas de balón. Sin embargo, tres goles consecutivos de Garabaya, Rocas y Aguinagalde, sumado al acierto de Hombrados, propiciaron que el equipo dirigido por Valero Rivera recortase diferencias en el marcador: 5-4 (minuto 9).

A duras penas, España había entrado en el partido, pero estaba pagando caro su fragilidad en defensa, a pesar de que José Javier Hombrados, y luego Arpad Sterbik, no diesen la impresión de perder la compostura en ningún momento.

Karabatic campaba a sus anchas y comenzaba a soltar el brazo con su habitual letalidad. Eso, unido a una gran actuación del guardameta galo, Thierry Omeyer, y a hombres como Guille, Abaló o Fernández, hicieron que Francia volviese a despegarse en el marcador hasta los cinco tantos: 14-9 (minuto 21).

La selección española estaba mostrándose inferior a la francesa. Sin embargo, el combinado dirigido por Claude Onesta no conseguía superar esa barrera de los cinco goles. El encuentro se fue al descanso con un marcador de 18-13.

Pasividad de la selección española

El panorama apenas cambió en el comienzo de la segunda mitad. La pasividad de España permitía a Francia hacer circular el balón con libertad y llegar fácilmente a la portería española. El conjunto galo consiguió sobrepasar esa diferencia de cinco tantos y llegó a situarse a siete goles (23-16, minuto 37).

En el minuto 40, un gol de Juanín García ponía a España a 4 goles (23-19). Era la primera vez en todo el partido que el combinado español culminaba un contraataque con efectividad. Pero Francia, basándose nuevamente en sus principales armas (su férrea defensa y su portero Omeyer), consiguió contener una y otra vez las arremetidas de la selección española, que se las veía y se las deseaba para hacer gol.

El juego español había entrado en caída libre y los hombres de Valero Rivera parecían incapaces de recuperar el control. Pero tres goles consecutivos (uno de Alberto Entrerríos y dos de Chema Rodríguez) pusieron a España a tres tantos de Francia (27-24), a falta de siete minutos para el final del encuentro.

Cañonazos desde la banda derecha

Un nuevo gol de Alberto Entrerríos situó a España a dos tantos de Francia (28-26, minuto 56). A pesar de no estar cuajando una gran actuación, el equipo español podía permitirse soñar. Desde el extremo derecho, Albert Rocas se estaba sacando de la manga sus mejores cañonazos que alcanzaban de lleno al palo mayor de la nave francesa. El jugador del FC Barcelona Borges marcó dos nuevos tantos para el combinado español, y estableció el empate en el marcador (28-28, minuto 59).

El encuentro estaba llegando a su fin y Chema Rodríguez tuvo en su mano el gol de la victoria, pero marró el disparo. Poco después, ya en los segundos finales, resultó providencial el guardameta Sterbik, que realizó un paradón ante el jugador del Ciudad Real Abaló.

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