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España cae ante Francia, pero le vale un empate ante Túnez para ir a los Juegos

  • Los de Pastor necesitan al menos empatar frente a Túnez para ir a los Juegos
  • El poderío físico de Francia con un Karabatic imparable sobrepasa a España

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La selección española de balonmano, que perdió ante Francia (28-24) en el segundo partido del Preolímpico que se está disputando en París, necesitará un empate ante Túnez, la campeona africana, para poder sellar su presencia en los próximos Juegos Olímpicos de Pekín.

A España le faltó fuelle para aguantar la presión francesa (28-24). El resultado mete directamente a Francia en los Juegos, mientras que el empate entre Túnez y Noruega permite a los de Juan Carlos Pastor sacar su billete para Pekín sin tener que vencer a los africanos.

La selección española aguantó durante la mayor parte de los dos tiempos el acoso francés, encabezado por un impecable Karabatic, pero las fuerzas fallaron al final de cada uno de los periodos, lo que fue aprovechado por los locales para abrir brechas en el marcador.

Juanín García, autor de seis tantos, se convirtió en el mejor artillero español, pero su energía fue insuficiente. España careció de la gasolina suficiente para afrontar el final del encuentro, en el que los franceses se mostraron más resolutivos, contaron con el apoyo de la grada de Bercy y con alguna decisión arbitral que nunca favoreció al combinado de Pastor.

España no pudo con un Karabatic imparable

España aguantó la mayor parte de la primera parte pese al festival de un Karabatic que superó constantemente a la zaga de Juan Carlos Pastor, incapaz de parar al francés.

Belaustegui y García en el ataque y algunas oportunas paradas de Barrufet, sustituto de Hombrados bajo los palos, mantuvieron a España dentro del partido y las iniciativas se sucedieron en el marcador, sin diferencias de más de dos tantos para ninguno de los dos equipos.

España aguantó bien dos exclusiones que tuvo en la primera mitad, con calma, lo que hacía prever que plantarían cara a los locales. Pero los galos demostraron que llegan en mejor condición física y por eso abrieron hueco en el marcador en los últimos minutos de la primera parte, cuando Karabatic se echó el equipo a la espalda respaldado por un infalible Abalo desde la línea de siete metros, desde donde logró un total de cinco dianas. Francia abrió hueco y se marchó al descanso con tres tantos de diferencia (16-13).

Barrufet emergió de nuevo en la segunda mitad mientras Raúl Entrerríos, Malmagro -que no había marcado hasta ese momento- y Juanín García enjugaron la ventaja gala y el partido recobró la senda de la igualdad (16-16).

Los de Onesta aprovecharon la segunda exclusión de Prieto para abrir una brecha de tres tantos en el marcador (20-17), una distancia que conservaron con astucia, sin que España lograra reducirla pese al retorno de Malmagro, que se convirtió en el mejor atacante español en esa fase del juego.

Pero Karabatic siguió tirando del carro francés y, pese a que se marchó excluido cuando su equipo ganaba de tres, España no supo aprovechar la superioridad numérica para reducir la ventaja, que incluso se elevó a cuatro (24-20).

Los dos equipos entraron en una fase de indefinición, con una Francia que gestionaba bien la ventaja frente a la impotencia española por reducirla. Una severa exclusión de Malmagro a falta de siete minutos para el final complicó la labor de remontada de los de Pastor. Un soberbio Omeyer y alguna decisión litigiosa de los árbitros acabaron con toda esperanza de ganar el partido. Pekín tendrá que esperar.