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Donald Trump está decidido a hacerse con Groenlandia. El presidente de Estados Unidos baraja incluso pagar a los ciudadanos de esta enorme isla para que voten independizarse de Dinamarca y adherirse a EE.UU. Hay quien no se toma en serio la amenaza, aunque no es la opinión de todos.

Trump insiste en tomar el control de Groenlandia y asegura que lo hará por las buenas o por las malas. El presidente de Estados Unidos alega razones de seguridad nacional. Los expertos apuntan a intereses en sus recursos naturales.

FOTO: EFE/EPA/Ida Marie Odgaard send2net DENMARK OUT

Ramón Blecua es diplomático, fue embajador de la UE ante Irak y ha tenido otros cargos relevantes en las delegaciones diplomáticas de países como India, Yemen, Irán o Egipto. Actualmente forma parte de EPICON, una plataforma para el diálogo entre israelíes y palestinos. Analizamos con él la complejidad de la política internacional que nos toca vivir actualmente.

El ártico se derrite. Lo que para los científicos es una señal de alarma, en la geopolítica mundial supone dominar las rutas marítimas que el calentamiento global mantiene abiertas durante más meses cada año. Colocándonos sobre el Polo Norte, Groenlandia desvela su posición estratégica. La ruta del mar del Norte está casi toda bajo control ruso y EE.UU. quiere ampliar el suyo sobre la única alternativa, la ruta noroeste. "Ahora hay barcos chinos y rusos por todas partes", dice Trump. Pero el Ártico también es un yacimiento sin explotar. Washington calcula que bajo el hielo aguarda la gigantesca cantidad de 31 mil millones de barriles de hidrocarburos. Pero además, el hielo tapa la nueva fiebre del oro, las tierras raras. EE.UU. las necesita para fabricar tecnología y China controla el 80% de la producción mundial. Hasta ahora Groenlandia ha impedido el acceso a empresas chinas y Trump quiere asegurarse de que eso siga siendo así.

Foto: RTVE

Entrevista con Carlos Cuerpo, ministro de Economía, Comercio y Empresa

Cuerpo: "El crecimiento ya se nota en los hogares y los salarios suben por encima de los precios"

El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha defendido en Las Mañanas de RNE la solidez de la economía española, que cerró 2025 con un crecimiento del 2,9% y afronta 2026 con una previsión del 2,2%, “dos veces por encima de lo que crece la zona euro”. Según ha explicado, este buen dato tiene un efecto arrastre inmediato: “El día 1 de enero España ya estaba creciendo en torno al 1%”. En un contexto internacional marcado por la inestabilidad geopolítica, los aranceles y la desaceleración de los socios europeos, Cuerpo ha subrayado que España mantiene un papel de liderazgo económico dentro de la UE.

El ministro ha atribuido este diferencial al proceso de transformación del modelo productivo, impulsado por la energía verde, la digitalización y el Plan de Recuperación europeo, cuyo balance calificó de “muy positivo”. Ha destacado tanto las inversiones como las reformas estructurales, como la laboral o la ley de startups, y ha remarcado que este crecimiento se está logrando “reduciendo la ratio de déficit y de deuda respecto al PIB”. En este marco, ha defendido que la economía sigue funcionando con presupuestos prorrogados, asegurando que “no se ha dejado de hacer ninguna inversión ni ningún compromiso”, al tiempo que ha confirmado que el Gobierno presentará los Presupuestos Generales del Estado de 2026 y que se abrirá una negociación parlamentaria para sacarlos adelante. Además, el ministro ha defendido el nuevo marco legal para los microcréditos, al calificar de “escandalosos” los costes actuales de algunos préstamos al consumo, con “TAE de más del 2000-3000%”, y ha asegurado que el objetivo es “poner coto a los abusos y evitar el sobreendeudamiento de los hogares más vulnerables”.

En el plano internacional, Cuerpo ha advertido de que los principales riesgos para el crecimiento proceden del exterior, por la debilidad de algunos socios comerciales y las tensiones globales, aunque ha destacado que España mantiene un superávit con el resto del mundo y una posición exterior más sólida. Ha defendido reforzar la respuesta europea con “más y mejor Europa”, aprovechando un mercado de 450 millones de consumidores, profundizando en la integración interna y cerrando acuerdos estratégicos como Mercosur. Además, se ha referido a la situación en Venezuela, señalando que el Gobierno mantiene contacto con empresas españolas como Repsol y trasladando un mensaje de tranquilidad y apoyo ante un escenario todavía incierto.

  • El republicano ya había intentado comprar la isla, de soberanía danesa, durante su primera Presidencia
  • "Groenlandia pertenece a su pueblo", aseveran varios líderes europeos en apoyo a Dinamarca

Esta tarde toca geopolítica económica. Hablamos con el director de inversiones financieras de Mutualidad Pedro del Pozo sobre las intenciones del gobierno de EEUU de hacerse con la isla. Materias primas, tierras raras y una posición estratégica es lo que le daría la isla helada soberanía de Dinamarca. Y además sabremos cuánto pesa en el mundo del petróleo la producción de Venezuela. Nos daremos una vuelta por el primer día de rebajas, sabremos hasta cuánto quiere subir el gobierno el SMI y en el consultorio, hipotecas. Tenemos muchas preguntas para Laura Martínez de I-Ahorro.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha confirmado este miércoles el interés de su Gobierno en hacerse con Groenlandia. Esta es una vieja aspiración del presidente Donald Trump. Lo ocurrido en Venezuela cambia las expectativas y ahora, la posibilidad de una toma de la isla por la fuerza parece más factible.

Según el investigador principal del Real Instituto Elcano, Ignacio Molina, no se puede saber si EE.UU. ha tomado ya la decisión de apropiarse de Groenlandia "por las buenas o por las malas". Molina destaca que "el peor escenario sería una agresión militar" ya que "supondría el fin de la OTAN". Otra de las opciones es la compra de la isla o la compra del votante, ya que Groenlandia "tiene reconocido el derecho a la autodeterminación".

El investigador explica que este es "el flanco más débil" y que después de una hipotética independencia de Groenlandia, la isla podría iniciar un proceso de "libre asociación con Estados Unidos" como "Micronesia, Palau y Marshall" donde la seguridad y la defensa dependen de EE.UU. "Este es el planteamiento menos agresivo, más realista, que maneja la diplomacia americana", afirma Molina.

Por otro lado, pone de relieve el pequeño tamaño de Dinamarca como estado. El país nórdico no podría resistir solo a la presión estadounidense y, por eso, Molina cree que es hora de europeizar la cuestión.

Imagen: GETTY

"Necesitamos Groenlandia", ha vuelto a repetir el presidente norteamericano, Donald Trump, para quien el Ártico, dicen los expertos, representa para el Estados Unidos de hoy lo que África para la Europa del siglo XIX, "un espacio que conquistar y descubrir". Para Estados Unidos Groenlandia está en su esfera de influencia, suficientemente lejos de Dinamarca o la Unión Europea y suficientemente cerca del territorio norteamericano, cuyos mandatarios desplegaron hace décadas distintas bases militares. Enfrente, Washington tiene a Copenhague, que no querrá romper la relación para establecer algún tipo de escisión de soberanía o algún tipo de acuerdo de colaboración con Estados Unidos por el que todos los asuntos de defensa y extracción de minerales se decidan en la Casa Blanca.

Foto: RTVE

Entrevista con José Manuel Albares, ministro de Exteriores, UE y Cooperación

Albares: "Una agresión es una agresión, la haga quien la haga"

El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, José Manuel Albares, ha defendido en Las Mañanas de RNE el papel de España como “puente” en la crisis venezolana y ha reiterado la disposición del Gobierno a facilitar una mediación “siempre que las partes lo consideren útil”. España, ha subrayado, apuesta por “un diálogo amplio entre gobierno y oposición, una solución pacífica, democrática y genuinamente venezolana”, y rechaza cualquier vía de fuerza o injerencia externa. “El papel de España en América Latina nunca es incendiar fuegos, es unir actores”, ha afirmado, recordando además los fuertes vínculos humanos entre ambos países.

Albares ha sido especialmente contundente al reivindicar el derecho internacional frente a actuaciones unilaterales y a intereses sobre los recursos naturales de Venezuela. “Los recursos naturales son parte de la soberanía de un Estado. Los recursos de Venezuela son del pueblo venezolano”, ha señalado, advirtiendo de que lo ocurrido en Caracas es “un precedente muy peligroso para el orden mundial basado en reglas”. En este contexto, ha alertado también sobre cualquier intento de cambiar fronteras por la fuerza, y ha sido tajante al referirse al intento estadounidense de apropiarse de Groenlandia: “Los territorios no cambian de mano caprichosamente” y “hay un pueblo groenlandés que se ha expresado claramente y tiene derecho a decidir”, ha subrayado, mostrando la plena solidaridad de España con Dinamarca.

En clave europea, el ministro ha defendido un “rearme moral” y un salto hacia una mayor soberanía política, económica y estratégica de la UE ante los desafíos globales, desde Ucrania hasta las tensiones geopolíticas con Estados Unidos, Rusia o China. “Una agresión es una agresión, la haga quien la haga”, ha afirmado, insistiendo en que el problema de la seguridad europea “no son los aliados, es la agresión rusa”. Para Albares, el momento actual exige una Europa más unida y con voz propia: “El multilateralismo no es una idea bonita, es la base de las relaciones pacíficas y estables entre Estados”.

Hablamos con José Manuel Albares, ministro de Exteriores, UE y Cooperación

Albares: "Una agresión es una agresión, la haga quien la haga"

El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, José Manuel Albares, ha defendido en Las Mañanas de RNE el papel de España como “puente” en la crisis venezolana y ha reiterado la disposición del Gobierno a facilitar una mediación “siempre que las partes lo consideren útil”. España, ha subrayado, apuesta por “un diálogo amplio entre gobierno y oposición, una solución pacífica, democrática y genuinamente venezolana”, y rechaza cualquier vía de fuerza o injerencia externa. “El papel de España en América Latina nunca es incendiar fuegos, es unir actores”, ha afirmado, recordando además los fuertes vínculos humanos entre ambos países.

Albares ha sido especialmente contundente al reivindicar el derecho internacional frente a actuaciones unilaterales y a intereses sobre los recursos naturales de Venezuela. “Los recursos naturales son parte de la soberanía de un Estado. Los recursos de Venezuela son del pueblo venezolano”, ha señalado, advirtiendo de que lo ocurrido en Caracas es “un precedente muy peligroso para el orden mundial basado en reglas”. En este contexto, ha alertado también sobre cualquier intento de cambiar fronteras por la fuerza, y ha sido tajante al referirse al intento estadounidense de apropiarse de Groenlandia: “Los territorios no cambian de mano caprichosamente” y “hay un pueblo groenlandés que se ha expresado claramente y tiene derecho a decidir”, ha subrayado, mostrando la plena solidaridad de España con Dinamarca.

En clave europea, el ministro ha defendido un “rearme moral” y un salto hacia una mayor soberanía política, económica y estratégica de la UE ante los desafíos globales, desde Ucrania hasta las tensiones geopolíticas con Estados Unidos, Rusia o China. “Una agresión es una agresión, la haga quien la haga”, ha afirmado, insistiendo en que el problema de la seguridad europea “no son los aliados, es la agresión rusa”. Para Albares, el momento actual exige una Europa más unida y con voz propia: “El multilateralismo no es una idea bonita, es la base de las relaciones pacíficas y estables entre Estados”.

"Recurrir al ejército estadounidense siempre es una opción". Esta ha sido la declaración de la portavoz del Gobierno de Estados Unidos, Karoline Leavitt, sobre los planes de la Casa Blanca para hacerse con el control de Groenlandia. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su equipo "están barajando varias opciones" para hacerse con el control de esta isla, que pertenece a Dinamarca, y que consideran importante para su "seguridad nacional". Otra opción es comprarla, tal y como afirmó el Secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, en una sesión informativa con congresistas de los principales comités de las Fuerzas Armadas y de Política Exterior. Rubio dijo que Trump estaría dispuesto a adquirir Groenlandia, pero no dio más detalles.