Los dos millones de kilómetros cuadrados de hielo y riquezas subterráneas de Groenlandia no están en venta, pero en Estados Unidos ya le han puesto precio. Estas son las opciones para hacerse con la isla "por las buenas", en palabras del presidente norteamericano, Donald Trump, en lo que él ha definido como "un acuerdo inmobiliario". Pero, ¿cuánto costaría esa operación? Según el American Action Forum, la compra de tierras y casas, tomando como referencia los precios de la vivienda en Islandia, que es lo más semejante, rondaría los tres billones de dólares.
En el siglo XXI todavía no se ha abierto ningún mercado para comprar o vender países y territorios. La legislación internacional no contempla ese negocio, pero el presidente estadounidense asegura que esas leyes no le importan porque el poder de la Casa Blanca sólo puede limitarlo él.
Donald Trump sigue queriendo hacerse con Groenlandia, pero ni en la isla ártica ni en Dinamarca están dispuestos a permitirlo. Las posturas siguen muy alejadas, tal como dejó patente la reunión que ayer mantuvieron en la Casa Blanca el presidente estadounidense y los ministros de Asuntos Exteriores de Dinamarca y Groenlandia.
A pesar del fracaso en la negociación, el encuentro sirvió para rebajar la tensión. Pero Dinamarca reforzará la defensa en la zona y ha hecho un llamamiento a los socios europeos para el envío de tropas. Alemania, Suecia, Noruega, Países Bajos o Francia han anunciado su cooperación.
Varios representantes de grupos políticos se han manifestado este jueves en el Congreso sobre la posibilidad de que España envíe tropas a Groenlandia como parte del refuerzo militar europeo ante las amenazas de apropiación de Donald Trump.
Pepa Millán, portavoz del partido ultraderechista Vox, ha declarado que "Europa es absolutamente irrelevante y España todavía más".
Verónica Martínez, portavoz de Sumar, ha pedido "esperar a tener toda la información" antes de "conformar una decisión en el ámbito de nuestro espacio".
Ione Belarra (Podemos) ha advertido de que "enviar tropas a Groenlandia no va a valer de absolutamente nada, es una medida absolutamente inútil ¿Qué van a hacer esos soldados en Groenlandia? ¿Van a combatir cuerpo a cuerpo con el Ejército norteameicano?". "Trump ha roto la OTAN, la OTAN está muerta", ha añadido.
Gabriel Rufián (ERC) ha declarado que le "sorprende que se debata sobre enviar tropas a Ucrania, que no forma parte de la OTAN, y no se hable de enviar tropas a Groenlandia, que forma parte de la otan, es una contradicción". No obstante, ha pedido "diplomacia".
La ministra de Defensa, Margarita Robles, no descarta que España participe en la misión militar europea en Groenlandia como respuesta a la intención del presidente estadounidense, Donald Trump, de apropiarse de la isla danesa. "Reforzar la vigilancia en Groenlandia sí sería una opción, por ejemplo, pero vamos viendo a lo largo del día de hoy [por el jueves]. Yo creo que no hay que precipitar acontecimientos", ha declarado Robles, según informa Efe. En cualquier caso, la misión europea sería de "vigilancia", ha precisado la ministra.
Francia, Alemania, Suecia y Noruega han anunciado el envío de tropas al territorio autónomo danés, mientras que este pasado miércoles las conversaciones diplomáticas entre EE.UU. y Dinamarca mostraron que existen diferencias fundamentales. Trump ha dicho que cualquier opción que no sea poseer la isla "es inaceptable".
La reunión entre Dinamarca y Estados Unidos sobre Groenlandia en Washington ha dejado constancia del desacuerdo entre ambas partes sobre la soberanía de la isla. Pocas horas antes, Trump había dicho que cualquier cosa que no sea apoderarse de ella es "inaceptable".
Son muchos los interrogantes que están surgiendo en torno a qué podría suceder con la OTAN si Trump decidiera llevar a cabo una acción militar para hacerse con Groenlandia. ¿Qué puede ocurrir con la Alianza Atlántica ante todas estas tensiones entre sus miembros europeos y Washington? Lo vamos a analizar con Joel Díaz Rodríguez, jurista especializado en Relaciones Internacionales y colaborador del IEEE.
Groenlandia es la isla más grande del mundo, con una extensión que es aproximadamente cuatro veces el tamaño de España. No obstante, está muy poco poblada y cuenta con apenas 57.000 habitantes, una población similar a Huesca o Ávila.
Ahora, Estados Unidos busca hacerse con esta isla del ártico y, mientras tanto, Groenlandia y Dinamarca mandan un mensaje claro: este territorio no está en venta. En este contexto, ¿cuál puede ser su futuro?
Comprar la isla, invadirla militarmente o llegar a un acuerdo. Estos son los tres escenarios que podrían darse para que Estados Unidos pueda controlar Groenlandia. Donald Trump insiste con que no contempla ninguna posibilidad que no sea quedarse con la isla, de soberanía danesa, e insiste en que lo hará por las buenas o por las malas.
Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia celebrarán este miércoles un encuentro clave en la Casa Blanca, en Washington, en medio de las crecientes tensiones por el interés del presidente Donald Trump de hacerse "de una forma u otra" con la isla ártica, de soberanía danesa. El líder groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, ya ha avisado de que, si tuviera que escoger entre uno u otro país, elegiría seguir vinculado a Copenhague.
El ministro de Asuntos Exteriores de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen y la titular de Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, se reunirán con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio en un cónclave en el que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, ejercerá de anfitrión.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha tildado este martes de "inaceptable" la presión de Estados Unidos para hacerse con Groenlandia, hasta el punto de reconocer que "lo más difícil está por venir". La situación es "muy grave", ha admitido la política, para insistir con que "Groenlandia es una parte del Reino de Dinamarca".
Trump ha dicho que quiere apoderarse de Groenlandia por las buenas o por las malas. Su secretario de Estado, Marco Rubio, se va a reunir este miércoles con representantes de Dinamarca, país que ostenta la soberanía en la isla, y miembros del Gobierno local.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, ha confirmado que hará de anfitrión en el encuentro, del que nadie se atreve a vaticinar un resultado.
Trump redobla su presión sobre Irán y anuncia que castigará con un arancel del 25% a todo el que haga negocios con el régimen del Teherán. Sostiene Trump que su Ejército analiza muy seriamente un ataque sobre territorio iraní. Allí, siguen las protestas. Las ONG hablan de 648 manifestantes muertos y de que parte de los 10.000 arrestados corren peligro de ser ejecutados.
El que debería ser el máximo garante del respeto entre los países miembros de la Alianza, no ha defendido a Dinamarca ni ha condenado las amenazas de Trump. En cambio, Rutte sí ha mencionado a Trump para decir que el republicano "hace lo correcto" al pedir más inversión en Defensa.
El Gobierno cambia el frente desde el que atacar la crisis de la vivienda. 10 meses después del tope al alquiler, anuncia una rebaja fiscal a los caseros que no suban precios, para combatir así la especulación. El anuncio no gusta ni a sus socios, ni a sus apoyos habituales, ni tampoco a la oposición. El líder del PP ha presentado su propio plan con el que promete construir un millón de pisos si gobierna.
Hoy se cumplen 40 años del estreno en Televisión Española de 'Buenos días', el primer programa de televisión matinal en España, un formato informativo pionero entonces, que contaba noticias desde primera hora de la mañana y que puso los cimientos de lo que hoy es este Telediario Matinal.
Tras semanas de rumores sobre su posible salida, el club emitió ayer el comunicado que lo confirmaba. En un momento poco esperado, eso sí, tras las buenas sensaciones de la final de la Supercopa. Pero la falta de sintonía con parte del vestuario y el descenso del rendimiento han hecho oficial lo oficioso. Esta misma mañana veremos al nuevo inquilino del banquillo blanco, Arbeloa, en su primer entrenamiento.
Y su primer partido será mañana en los octavos de Copa que arrancan hoy con la visita del Atlético de Madrid al Deportivo, el viaje del Athletic Club a León para medirse a la cultural y el duelo de primera entre la Real y Osasuna.
Llueve en Galicia y hoy la lluvia se extenderá a todo el oeste del país.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha considerado este lunes que el presidente estadounidense, Donald Trump, "está haciendo lo correcto" para la OTAN al exigir a los países miembros a "gastar más" en defensa, y ha adelantado que la organización trabaja en los próximos pasos para fortalecer la seguridad en el Ártico por el "riesgo" de que Rusia y China se vuelvan más activos en la zona, en medio de la amenaza del republicano de hacerse con Groenlandia, territorio autónomo danés.
"Todos los aliados coinciden en la importancia del Ártico y su seguridad, porque sabemos que con la apertura de las rutas marítimas existe el riesgo de que Rusia y China se vuelvan más activos", ha dicho Rutte en una rueda de prensa en Zagreb junto con el primer ministro croata, Andrej Plenkovic.
Rutte ha agregado que, como alianza y especialmente junto a los países limítrofes con la región, se ha concluido que la defensa colectiva es crucial y que es necesario hacer todo lo posible para proteger el Ártico. "Se trata de una parte vital del territorio de la OTAN", ha agregado, y ha destacado la convicción de que los aliados "están trabajando en la dirección correcta".
Groenlandia, la isla más grande del mundo, es una pieza clave desde el punto de vista militar, geopolítico y de seguridad internacional. Estados Unidos observa este territorio como un enclave imprescindible para el control del Ártico por el deshielo, las nuevas rutas marítimas y el acceso a recursos naturales y en competencia directa, según la Casa Blanca, con Rusia y China. Sobre estas cuestiones hablamos con Jesús Argumosa, general de División retirado del Ejército de Tierra, para analizar por qué esta isla es tan “necesaria” para Trump.
Además, descubrimos el mayor laboratorio de partículas del mundo situado en Ginebra (Suiza), el CERN, de la mano de Alberto Ruiz, catedrático de Física Atómica, Molecular y Nuclear de la Universidad de Cantabria y trabajador del CERN desde 1976, y Paula Desiré, trabajadora del centro y doctoranda en física.