Europa se planta ante las amenazas de Donald Trump y los líderes de la Unión Europea cierran filas. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, advierte de que los aranceles pueden abrir una espiral peligrosa.
El presidente francés, Emmanuel Macron, califica de inaceptables las amenazas. El primer ministro británico, Keir Starmer, las tacha de completamente erróneas. Desde la diplomacia europea señalan además que esta división entre aliados solo beneficia a China y a Rusia.
Este domingo, los embajadores de los Veintisiete se reúnen de forma extraordinaria. Van a coordinar una respuesta conjunta, una línea que ya verbaliza el presidente del Consejo Europeo, António Costa: "Lo que podemos decir es que la UE será siempre muy firme en la defensa del derecho internacional, sea donde sea. Por ahora estoy coordinando una respuesta de conjunto de los Estados miembros de la UE sobre ese tema".
El mensaje desde Groenlandia es claro: la isla no está en venta. En una inusual protesta, cientos de vecinos de esta isla del Ártico se han manifestado contra la ambición de Trump de controlarla a toda costa. En la capital de Dinamarca, país al que pertenece este territorio, miles de personas han salido a las calles en solidaridad con Groenlandia.
A punto de cumplir tan solo un año de su segunda presidencia, Donald Trump ha logrado cambiar el rumbo y el ritmo de la geoestrategia mundial. Sus intereses ahora mismo están chocando de frente con Europa. Después de su intervención en Venezuela, en la que el oficialismo y la oposición se disputan su atención, él tiene todo su interés puesto en Groenlandia. "Trump no es una persona que hable con dobleces", asegura Ruth Ferrero, profesora de Ciencia Política de la UCM, "así que sorprende ver que algunos aún sigan pensando que tienen la capacidad de frenarlo". La reacción de Bruselas está siendo, para algunos, demasiado tibia. El caso es que, tras los contactos directos de esta semana, las autoridades danesas tienen claro que Trump "quiere conquistar Groenlandia". Por el momento, los europeos han puesto en marcha la Operación Resistencia Ártica, que supone el refuerzo militar de un territorio bajo soberanía danesa.
Los movimientos del inquilino de la Casa Blanca son a vista de todos imprevisibles. Tampoco descarta intervenir en Irán, donde la organización Iran Human Rights calcula que la represión del régimen ya ha costado "cientos de muertos y miles de detenidos" desde finales de diciembre. "Falta información y desconocemos la verdadera dimensión de las movilizaciones", subraya Haizam Amirah, director ejecutivo del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, "la pregunta también es si Donald Trump va a querer asociarse con un caos dentro de Irán, que inevitablemente tendría consecuencias en el conjunto de la región". Luego, está Venezuela. Trump asegura que Delcy Rodríguez, la presidenta encargada, “es una persona estupenda con la que trabajamos muy bien”. Conclusión que daba a conocer horas antes de recibir en persona a María Corina Machado en la capital norteamericana. Tras ese encuentro, la líder de la oposición venezolana ha dicho que "confía en una transición ordenada", aunque la Casa Blanca no cuenta con ella en esta primera etapa. A pesar, incluso, de que le ha entregado simbólicamente el Premio Nobel de la Paz.
Trump anuncia que impondrá aranceles a varios países europeos hasta que EE.UU. cierre un acuerdo para la compra de Groenlandia. A partir del 1 de febrero de 2026, Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, el Reino Unido, los Países Bajos y Finlandia estarán sujetos a un arancel del 10% sobre todos y cada uno de los bienes enviados a los Estados Unidos de América. El 1 de junio de 2026, el arancel se incrementará al 25%. Este arancel será exigible y pagadero hasta que se alcance un acuerdo para la compra completa y total de Groenlandia.
Cazas daneses entrenan junto a un avión de combate francés. Son las primeras maniobras militares en Groenlandia tras la amenaza de anexión de Trump. El republicano advierte de que podría imponer aranceles a los países que se opongan a su plan, pero en las últimas horas, han llegado más contingentes europeos a la isla. Entre ellos, los militares alemanes.
Eslovenia ha sido la última en anunciar el envío de oficiales a la capital, Nuuk. Ahí Dinamarca ya tiene desplegados buques patrulleros. El jefe del Comando Ártico asegura que su relación con EE.UU. es estrecha y prefiere no entrar en el terreno político.
La Alianza vive una situación delicada e inédita ante la posibilidad de que su principal miembro, EE.UU., intervenga otro, además, mucho más pequeño. En Groenlandia, agradecen el respaldo de la OTAN. Temen perder muchos de sus derechos si se unen a Washington, como la atención médica gratuita, explica Tillie.
También cuentan con el apoyo de la delegación de congresistas estadounidenses que sigue en Dinamarca. Han vuelto a desmarcarse de las ambiciones de Trump, que acumula presiones internas y externas. En las calles de Copenhague, cientos de manifestantes le advierten: "Groenlandia no se toca".
Donald Trump impondrá aranceles a los países que no apoyen su plan en Groenlandia. Es la última amenaza del presidente de Estados Unidos, que una vez más alega motivos de seguridad nacional para justificar su ambición.
En un intento de calmar sus pretensiones, los aliados europeos han puesto en marcha la Operación resistencia ártica. Aviones de combate daneses y franceses ya sobrevuelan Groenlandia y en tierra militares alemanes se suman al comando ártico.
El dirigente de la Fuerza Ártica no ve una amenaza inmediata de China o Rusia, como dice Trump, pero se preparan para una posible actividad. Invitan a Estados Unidos a sumarse a los ejercicios militares, a colaborar con sus aliados de la OTAN...
Trump asegura que están trabajando juntos, pero se muestra escéptico. Deja en el aire una posible retirada de la Alianza Atlántica. Las amenazas de Trump siguen despertando el rechazo en la isla ártica. La alcaldesa de Nuuk se emociona ante la respuesta de sus vecinos, han colgado la bandera groenlandesa en balcones y ventanas como gesto de unidad. Este sábado, Groenlandia y Dinamarca salen a la calle para protestar contra el plan de Trump.
Ramón Larramendi fue a Groenlandia hace 40 años y se quedó. Compró una casa y montó una empresa de turismo. Viene a España unos meses al año, los más duros. Habla casi a diario con sus amigos allí y sabe cómo se siente ahora la población local. "La gente está enfadada, indignada, atemorizada, perpleja", asegura.
Francesc Bailón es un antropólogo experto en la cultura inuit. Habla su idioma y conoce bien la isla. "Groenlandia nunca ha tenido un conflicto bélico, entonces para ellos es una situación nueva y no saben cómo afrontarla", señala.
Una de las consecuencias inmediatas que tiene la tensión que crean los planes expansionistas de Estados Unidos en Groenlandia es la división en el seno de la OTAN. Es lo que opina el almirante retirado Juan Rodríguez Garat. "La guerra de Ucrania depende mucho de la solidaridad entre los aliados. Y esto erosiona la ya difícil situación que vive Europa con Trump en la guerra de Ucrania, donde Trump no tiene perfectamente claro todavía en qué lado debe de estar".
Hasta dónde puede llegar esa división, y los efectos en una OTAN que es clave para sostener a Ucrania frente a Rusia, es una incógnita.
Para Domènec Ruiz, investigador del CIDOB en Bruselas, la crisis generada por los planes de Trump tienen dos efectos inmediatos sobre Ucrania. El primero es que "quita la atención que estamos prestando a Ucrania y nos obliga a analizar, a estudiar y a seguir de cerca dos escenarios muy peligrosos a la vez".
El segundo, y con consecuencias de aún más impacto, es que "puede verse como un factor de presión a Europa respecto a su posición de defensa de Groenlandia, en la medida en que imaginamos que Trump podría retirar su apoyo a Ucrania si mantenemos una posición de mayor firmeza en la cuestión de Groenlandia".
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha adelantado este viernes que podría imponer una subida de aranceles a los países que no acepten sus planes para hacerse con el control de Groenlandia, una isla que es clave para los intereses de Estados Unidos, como ha remarcado Trump en varias ocasiones.
Militares europeos ya han llegado a Groenlandia en medio de las amenazas del presidente de EE.UU. Donald Trump, de apropiarse de la isla danesa. Al mismo tiempo, una delegación del Congreso de los Estados Unidos formada casi exclusivamente por congresistas demócratas ha viajado a Copenhague para asegurar al Gobierno danés que el Legislativo estadounidense no está de acuerdo con las amenazas de Trump.
El Gobierno admite que está estudiando el envío de tropas a Groenlandia, pero ha modulado su mensaje a lo largo de este jueves. Lo que a primera hora parecía una decisión inminente, durante la tarde se ha enfriado tanto en plazos como en alcance.
El fracaso de la reunión de este miércoles en Washington entre representates de Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia ya ha movilizado a varios países europeos. Alemania, Francia, Países Bajos, Suecia y Noruega han confirmado que mandarán soldados a la isla ártica. Y es a esa misión a la que se incorporarían los militares españoles si es que llegan a ir.
Para la Unión Europea la prioridad sigue siendo la diplomacia, pero al mismo tiempo ya concreta una vía militar de apoyo a Groenlandia. Este jueves once congresistas estadounidenses visitarán Copenhague y se espera que se amplíe la vía del diálogo que se abrió este miércoles con la creación de un grupo de alto nivel con miembros de Groenlandia, Dinamarca y Estados Unidos. Lo cuenta la enviada especial a Dinamarca, Guadalupe Megías. (Foto: EFE/ Julio Cesar Rivas)
Los socios del Gobierno y la oposición marcan distancias con la postura de la ministra de Defensa, Margarita Robles, que no ha descartado un envío de tropas españolas a Groenlandia como parte de la misión militar que lidera la Unión Europea. Desde Sumar, su portavoz en el Congreso de los Diputados, Verónica Martínez Barbero, ha indicado que todavía tiene escasa información sobre esta misión de vigilancia.
"Vamos a esperar a tener toda la información y conformar una decisión en el ámbito de nuestro espacio", ha explicado Barbero. Más crítica ha sido la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, que ha tachado de "medida inútil" el posible despliegue de tropas.
Así se han pronunciado este jueves algunos socios del Gobierno después de que Robles haya deslizado un posible envío de tropas a Groenlandia como respuesta a las aspiraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de apropiarse de la isla danesa. En cualquier caso, la ministra de Defensa ha precisado que se trataría de una misión de "vigilancia".
Los socios del Gobierno y la oposición marcan distancias con la postura de la ministra de Defensa, Margarita Robles, que no ha descartado un envío de tropas españolas a Groenlandia como parte de la misión militar que lidera la Unión Europea. Desde Sumar, su portavoz en el Congreso de los Diputados, Verónica Martínez Barbero, ha indicado que todavía tiene escasa información sobre esta misión de vigilancia.
"Vamos a esperar a tener toda la información y conformar una decisión en el ámbito de nuestro espacio", ha explicado Barbero. Más crítica ha sido la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, que ha tachado de "medida inútil" el posible despliegue de tropas.
Así se han pronunciado este jueves algunos socios del Gobierno después de que Robles haya deslizado un posible envío de tropas a Groenlandia como respuesta a las aspiraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de apropiarse de la isla danesa. En cualquier caso, la ministra de Defensa ha precisado que se trataría de una misión de "vigilancia".