El curso que comienza es ya el tercero bajo la amenaza del coronavirus. Sin embargo, en este año escolar la mayor cobertura de vacunación entre los jóvenes -un 40% cuenta ya con la pauta completa- y la exitosa experiencia del anterior curso permite ser algo más optimistas. A pesar de todo, se recuperan las ratios de alumnos prepandemia y algunos centros tienen dificultades para adpatarse a las limitacones y al espacio interpersonal que marca la ley. En el Instituto madrileño María Rodrigo, hemos hablado con Jesús López, su director, y con Lydia Sánchez, profesora del centro.
En la última semana, dos nuevas variantes de la COVID-19 han ganado importancia: una descubierta en Sudáfrica y otra en Colombia. Ambas tienen en común que podrían ser más transmisibles. La variante Mu se descubrió en Colombia a principios de este año y ya está presente también en Europa y en América del Norte. Según el Ministerio de Sanidad, podría ser más transmisible y escapar a la inmunidad. También se está estudiando una variante diferente, la C.1.2. Todavía no es considerada de interés, pero se vigila de cerca. Se descubrió en mayo en Sudáfrica y es la variante conocida que más se aleja de la original.
La Agencia Europea del Medicamento ha establecido la conveniencia de pinchar una tercera dosis de la vacuna contra la COVID-19 a personas inmunodeprimidas. En total, unas 350.000 personas entre pacientes oncológicos, trasplantados o con VIH. La decisión final sobre qué perfiles volverán a inmunizarse está en manos del Comité de Salud Pública. En Francia ya la reciben no solo los inmunodeprimidos. También los mayores de 80. Para algunos, la decisión llega tarde.
FOTO: Un hombre recibe la vacuna contra la COVID. EFE/Chema Moya
Los contagios de esta quinta ola de coronavirus se dispararon en julio y la peor consecuencia, las muertes, han llegado en agosto. Se han registrado más de 2.800 fallecimientos en esos 31 días, 4 veces más que en agosto del año anterior. Sin embargo, la comparación con otras olas, la repetición diaria de las cifras y otros factores han provocado que los fallecimientos cada vez nos impresionen menos.
FOTO: Trabajadores de una funeraria protegidos trasladan de la morgue a un fallecido por coronavirus. EFE/LUIS TEJIDO