Comienza oficialmente la campaña de riego, y con cierta tranquilidad para los agricultores, que afrontan la temporada con optimismo. Las lluvias que les impidieron entrar en las tierras hace unos meses y hasta hace una semana, ahora son agua que deja en los embalses cifras superiores a las de años anteriores.
Los embalses de la Confederación Hidrográfica del Duero se encuentran casi al 86% de su capacidad, más de 8 puntos por encima de la media de la década y en cifras similares a la campaña anterior. El año hidrológico finaliza el 1 de octubre aunque si es necesario y hay reservas se pueden permitir riegos la primera quincena del mes.