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Algo más del 10% de la ciudad canadiense de Fort McMurrayfoco del incendio que asola el noroeste del país norteamericano, ha quedado destriuda, según aseguran las autoridades de Canadá. La semana pasada la localidad fue evacuada al quedar rodeada por un masivo incendio forestal y sus habitantes aún no han podido regresar a sus casas. Tras visitar la ciudad, las autoridades han indicado que esta será "reconstruída".

Rachel Notley, primera ministra de la provincia de Alberta, donde se encuentra Fort McMurray, ha explicado este lunes, tras visitar la ciudad, que Fort McMurray todavía "no es segura" para permitir el regreso de sus cerca de 70.000 habitantes, pero ha asegurado que "se va a hacer segura".

En las últimas horas, el ritmo de crecimiento del incendio, llamado en Canadá "La Bestia", se ha ralentizado gracias a la llegada de un frente polar que ha reducido las temperaturas en la región. A pesar de ello, el incendio ha alcanzado ya una superficie de 204.000 hectáreas y está avanzando hacia el este de la provincia de Alberta, alejándose de centros de población y plantas de extracción de petróleo.

El gigantesco incendio forestal que ha consumido ya 161.600 hectáreas de bosque boreal en el noroeste de Canadá solamente podrá ser detenido por las condiciones meteorológicas y seguirá activo durante meses, según han reconocido las autoridades locales.

En las últimas horas el incendio, que se inició hace una semana por causas todavía desconocidas, está avanzando más lentamente gracias a la fina lluvia que ha empezado a caer este domingo en la región de Fort McMurray y la llegada de un frente polar que ha provocado el descenso de las temperaturas.

La primera ministra de la provincia de Alberta, Rachel Notley, ha señalado durante una rueda de prensa que la ralentización del ritmo de crecimiento del incendio ha hecho que "en estos momentos sea más pequeño" de lo que esperaban y ha cifrado en 161.000 hectáreas, en vez de las 200.000 anunciadas el sábado, la superficie quemada.

Toda la población de la ciudad canadiense de Fort McMurray, en el noroeste del país, alrededor de 70.000 personas, ha recibido la orden de evacuar la población ante el temor que un incendio forestal consuma toda la comunidad.
Las autoridades municipales ordenaron la evacuación obligatoria a las 18.20 hora local del martes (las 0.20 GMT del miércoles) y solicitaron a los habitantes de la ciudad que se dirijan hacia el norte para evitar las llamas que bloquean la única autopista que conecta Fort McMurray con el sur de la provincia de Alberta.
La orden de evacuación total se produjo ante el "rápido crecimiento del incendio" en el norte, que es en la actualidad la única ruta de escape de la ciudad.

Después de Toronto y de Montreal, Vancouver es la tercera ciudad de Canadá. Pero es la primera si, en vez de guiarnos por la población, hacemos caso a las clasificaciones por el nivel de vida. De las ciudades con mayor calidad de vida de todo el mundo, Vancouver está en la quinta posición. Allí preocupa la crisis de refugiados. Este miércoles, conocemos el caso de Ahmed, de 14 años, refugiado sirio en Irak.

Un robot estudiaba el comportamiento de las personas haciendo auto-stop. Formaba parte de un proyecto universitario de Canadá, y allí todo fue bien pero, al cruzar a Estados Unidos, lo encontraron destrozado. La aventura de Hitchbot, el robot  que pretendía cruzar Estados Unidos haciendo dedo no ha podido terminar peor. Ha aparecido sin cabeza y sin brazos en las calles de Filadelfia. El robot parlante necesitaba la ayuda de conductores que lo recogían en un punto para  dejarlo en otro lugar, y así poder seguir su periplo hasta  San Francisco. Antes este robot  había recorrido más de 6.000 kilómetros por Canadá y Alemania,  sin ningún incidente. Pero como el propio androide ha publicado, a veces le ocurren cosas malas a los buenos robots. 

El presidente estadounidense, Barack Obama, ha vetado este miércoles el proyecto de ley aprobado en el Congreso, impulsado por la mayoría republicana, para autorizar la construcción inmediata del oleoducto Keystone, que transportaría crudo entre Canadá y el sureste de Estados Unidos.

La Casa Blanca ya había anunciado la intención de Obama de rechazar el proyecto con su poder de veto, el tercero que emite desde que llegó a la Presidencia estadounidense, en 2009, y el primero sobre una cuestión sustancial.

"A través de este proyecto, el Congreso de EE.UU. intenta esquivar procesos antiguos y probados para determinar si la construcción y operación de un oleoducto transfronterizo sirve al interés nacional", ha asegurado Obama en la carta enviada al Senado para justificar su veto.

Asimismo, el presidente ha criticado que "este proyecto entra en conflicto con los procedimientos establecidos del brazo ejecutivo" y "ataja la consideración sobre temas que pueden tener impacto en nuestro interés nacional, como la seguridad y el medio ambiente".