Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

El primer equipo femenino de baloncesto del Líbano se creó en un lugar que nadie se imaginaría: en el campamento de refugiados de Shatila, en Beirut. Ahí, 30.000 palestinos y sirios viven hacinados en menos de un kilómetro cuadrado. "En Shatila, el basket acaba siendo no solo un instrumento de empoderamiento físico, sino mental y emocional. La cancha se convierte en un espacio de liberación y de seguridad", asegura la autora de 'Aliadas', Txell Feixas.