La muerte de una niña de dos años en Brión, A Coruña, encerrada en su coche, pone sobre la mesa una problemática que se acerca a medida que van aumentando las temperaturas.
Los psicólogos llaman a este tipo de casos el "síndrome del bebé olvidado" y está directamente relacionado con altos niveles de estrés, ansiedad o sobrecarga mental. La tecnología puede ayudarnos a evitar estos despistes fatales.
No hace falta un calor excesivo para que el coche se convierta en un horno. En solo un cuarto de hora, el interior puede superar en 15 grados a la exterior, un calor insoportable para los bebés. Con un sistema de autorregulación de la temperatura corporal aún inmaduro, puede ser letal.
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