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La noche temática - Ayuda humanitaria

  • Nos acercamos al papel de la ayuda humanitaria y su gestión económica
  • Emitimos "Acceso a la zona de peligro" y "El negocio de la caridad"
  • La medianoche del sábado 20 al domingo 21 de agosto

Por
La noche temática - Ayuda humanitaria (Avance)

FICHA TÉCNICA

Acceso a la zona de peligro / Access to the danger zone

Dirección: Eddie Gregoor y Peter Caesar
Producción: Peter Caesar y Canvas. Bélgica 2013
Duración: 52'
Calificación: mayores de 12 años

El negocio de la caridad Charity Business

Dirección: Sophie Bonnet
Producción: Capa TV. Francia 2013
Duración: 52'
Calificación: mayores de 12 años 

Afganistán, Somalia y La República Democrática del Congo son tres de los lugares más peligrosos del mundo; países que viven un conflicto armado desgarrador en el que las víctimas de la guerra necesitan ayuda urgente.

Las ONGs cada año intervienen en numerosas situaciones de emergencia en todo el mundo y salvan cientos de miles de vidas. Sin embargo algunas voces se alzan para pedir explicaciones sobre cómo se gestionan estas ayudas y piden más transparencia

La Noche Temática nos acerca al papel que juega la ayuda humanitaria en la actualidad.

“Acceso a la zona de peligro”

Los civiles que viven en zonas de guerra como Somalia y el Congo se ven obligados a experimentar las brutales consecuencias de la violencia. Gracias al valor y abnegación de los cooperantes humanitarios muchas víctimas reciben el apoyo necesario para salir adelante. Poniendo en peligro su propia vida, a veces quedan atrapados en el fuego cruzado e incluso son objeto de ataques deliberados.

En la última década han muerto más de 230 cooperantes en el mundo

En la última década han muerto más de 230 en el mundo. El conflicto armado dificulta mucho el acceso a la asistencia sanitaria lo que supone el mayor obstáculo para los cooperantes, como los de Médicos Sin FronterasAfganistán conoce el conflicto y la inseguridad desde hade más de 30 años. La actual guerra empezó tras el 11 de septiembre, cuando Estados Unidos y la OTAN emprendieron una ofensiva militar contra los talibanes y Al Qaeda. Desde entonces, se ha convertido en el país más peligroso para los cooperantes humanitarios, que han sido atacados por grupos opositores armados y por bandas criminales mientras las fuerzas internacionales también han asaltado los dispensarios médicos. Toda esa inseguridad dificulta enormemente el acceso humanitario. Al final, las víctimas son los civiles.

Una de las regiones más afectadas por la guerra es la provincia de Helmand, al sur, escenario de gran parte de la lucha entre la OTAN, las fuerzas del gobierno afgano y varios grupos opositores armados. Tanto MSF como el Comité Internacional de la Cruz Roja, o ICRC, tienen la norma de prohibir todo tipo de armas en sus hospitales. Mediante el diálogo constante con todos los grupos armados, explican su cometido e intenciones humanitarias. Fuera del recinto, el personal femenino lleva velo y no viaja en los mismos vehículos que sus compañeros varones. Son pequeños gestos, pero respetar la cultura y las tradiciones locales ayuda a MSF y al ICRC a conseguir aceptación de la población local, lo que es un factor fundamental para la seguridad del equipo.

“El negocio de la caridad"

No recomendado para menores de 12 años La noche temática - El negocio de la caridad - ver ahora
Transcripción completa

"Haga su aportación". -"La fundación le necesita".

-"Mediante cheque". -"Por cheque bancario".

-"Donativo en frm.org".

-"En la web de UNICEF". -"Un donativo".

-"Gracias".

Niños que solo son piel y huesos,

hambruna,

situaciones de emergencia

y trabajadores humanitarios

en acción.

Compasión.

Remordimientos.

Argumentos irrefutables

para apelar a nuestra generosidad. Y funciona.

El dinero fluye.

Las organizaciones francesas

recaudan casi 3000 millones de euros al año.

El equivalente al volumen de negocio

de una empresa como Apple en Francia.

La ayuda humanitaria va muy bien.

Desde hace 10 años, las cantidades que se recaudan

aumentan una media de un 5% al año,

pero ¿qué pasa con ese dinero?

¿Se usa siempre bien?

La investigación se centra en las multinacionales de la caridad.

La Plaza de Italia, al sur de París.

Unos jóvenes recaudan dinero para Aides.

Una ONG de lucha contra el sida.

Cerca de la ópera, enarbolan el logotipo del Fondo Mundial

para la Naturaleza. En Montparnasse está

Amnistía Internacional.

En contra de lo que se piensa,

los recaudadores no son voluntarios de las asociaciones

de las que lucen los colores.

Trabajan para un nuevo tipo de empresas privadas

especializadas en reclutar donantes.

Actualmente, existen en Francia una decena.

El nuevo oficio surgió hace 5 años.

Para conocer el funcionamiento de este tipo de empresas

conseguimos trabajo en una de las más importantes.

Emplea a unas 2000 personas al año en nombre de varias organizaciones.

Entre sus clientes, Cruz Roja, Médicos del Mundo

y Cáritas Francia.

Antes de salir a patear las calles, un breve curso de formación

para los nuevos reclutadores.

Deben convencer a los transeúntes

para que les den sus datos bancarios.

Y en un tiempo récord.

En 4 minutos deben dar sus datos bancarios.

Queda convencer a los transeúntes de la cantidad mensual

usando técnicas de márquetin.

Si digo que el mínimo es 7 euros,

psicológicamente se quedará ahí o se estancará en un techo máximo.

Sin embargo, si le digo que es a partir de 7 euros,

quizá piense en aumentar esa cantidad.

Se pueden usar miles de tácticas si están bien formuladas.

No les dejemos pensar. Todos estamos aquí para ganar dinero.

Si cada uno conseguís un promedio de 3 donantes al día,

será rentable.

Encontrar 3 donantes al día no es tan fácil.

Nos mandan al sur de París, en nombre

de una ONG de protección de la infancia.

Salario ofrecido, 70 euros brutos al día.

Jade tiene 25 años, es estudiante

y participa por primera vez en este trabajo.

Hola, chicas, ¿conocéis la ONG Partage?

Hola, ¿conoce la ONG Partage? De nada, buenos días.

Debe parar a 150 personas por hora.

Es decir, 1000 personas al día. Jade lleva

una cámara oculta.

Pueden rellenar un formulario de donación.

Pueden apadrinar a un niño

o un proyecto.

-Sí, pero en este momento, no. -Vale.

De todos modos, muchas gracias por dedicarme su tiempo.

Que tengan un buen día. Adiós.

Con ella,

una docena más de recaudadores. Todos trabajadores en precario.

Una jefa de equipo supervisa la productividad.

¿Conocen la ONG Partage?

-Tienes que verlos venir porque si no, estás malgastando energía.

Aprovecha sus contestaciones, ve directa al grano.

Puedes hacerlo, lo tienes todo, ahora tienes que demostrarlo.

No preguntes, lánzate y ponle entusiasmo.

Después de 3 días a prueba y parar a 3000 transeúntes,

Jade no ha conseguido

ni un solo dato bancario. Para ella el trabajo ha terminado.

Para los demás, la misión durará cinco semanas.

Coste de la operación para la ONG, 70 000 euros de media.

Donativos recaudados, 4 veces esa cantidad.

Unos 280 000 euros.

Buscar donantes en la calle es mucho más efectivo

que una campaña por correo.

En un sector donde la competencia es grande,

todas las grandes ONG utilizan estos métodos.

Hemos quedado con Pierre Salignon, director de Médicos del Mundo.

Sophie. Encantado.

Reconoce que trabaja con esas empresas.

Reclutadores de donantes. ¿Por qué no se hace a nivel interno?

Partimos de que no podemos hacerlo todo.

Esta es una buena opción.

Los proveedores externos de servicios tienen más facilidades,

porque es a lo que se dedican.

Sin embargo, la ONG debe desembolsar

70 000 euros por la campaña de recaudación.

Durante 17 meses, las donaciones se destinan a pagar

a una empresa privada. Creen que donan a una ONG,

pero pagarán a una empresa privada. ¿No es sorprendente?

Estamos en un mundo económico con reglas.

Y se puede decir que lo usamos

para llevar a cabo nuestro trabajo en el futuro.

Nada más. El sector de la ayuda humanitaria

se ha profesionalizado. En los últimos 10 años,

todo tipo de empresas privadas se dedican a ello.

Hay otra actividad en auge;

el turismo humanitario.

Estos son algunos vídeos publicitarios

que circulan por Internet.

Vacaciones en África para cavar pozos o enseñar.

No se requiere cualificación.

Cualquiera puede ser voluntario, solo hay que registrarse

y pagar.

Una de las principales agencias de turismo humanitario es inglesa.

Se llama Projects Abroad, Proyectos en el Extranjero.

Cuenta con filiales en 22 países, entre ellos, Francia.

Una auténtica multinacional de la ayuda humanitaria.

Tienen más de 30 destinos.

Uno de los más solicitados

es Camboya.

La estancia de un mes cuesta 1695 euros por persona,

más el billete de avión, 1300. Total, 3000 euros por un mes.

Distintas actividades para elegir.

Derechos humanos, voluntariado ecológico,

misión humanitaria... Nos decidimos por un orfanato.

Parece un proyecto atractivo.

"Los voluntarios ayudan a los huérfanos y niños de la calle

a recuperar la esperanza en el futuro".

Salimos hacia Camboya.

En dirección a Angkor, en el norte.

Es la ciudad más turística

del país.

Los templos

de la antigua capital

son patrimonio de la humanidad.

Cada año atraen a más de un millón de visitantes.

Nuestro destino es esta casa situada a las afueras de la ciudad.

Projects Abroad

tiene una docena de residencias como esta en Camboya.

Una joven voluntaria francesa nos da la bienvenida.

Bienvenidos. -Gracias.

-Se quedan dos meses, ¿no? -No, un mes, un mes.

Con nosotros se alojan en la casa otros diez turistas voluntarios.

Todos han pagado la estancia y cada uno ha sido destinado

a un orfanato diferente.

Esperamos al director en su oficina.

En las estanterías destacan imponentes archivadores

con los nombres de los distintos orfanatos.

Parece serio, pero cuando se abren, todos están vacíos.

En un tablón de anuncios, las actividades de ocio

preparadas para nuestra estancia. Tienen aeróbic.

Sí, aeróbic, vóleibol, vuelo de cometas, ciclismo... Bien.

Son las siete, hora de la cena

y el momento de conocer a otros turistas humanitarios.

Una de ellas está un poco molesta.

Hola. (AMBAS) Hola.

-Bueno, yo doy clases de inglés. Sí.

Pero una australiana que llegó ayer se ha quedado con mi clase.

Así que no tengo clase.

No sé qué voy a hacer ahora.

No lo sé.

Y mientras tanto, ¿qué haces?

Doy paseos, observo lo que pasa.

Se supone que deben trabajar 5 días a la semana en un orfanato,

pero, en realidad, encadenan las visitas turísticas una tras otra.

¿Cuánto llevas? -Un mes.

Y todavía me queda otro. El tiempo pasa rápido.

Si quieres viajar, la estancia no es muy larga.

Hay que tomarse su tiempo para conocer bien la zona.

Hay muchas cosas que ver.

Un montón de rincones que explorar.

¿Y tú qué has hecho?

-Pues he ido al sur, a las playas.

Al día siguiente, nuestro primer día de trabajo,

nos acompañan a nuestro orfanato.

¿Es este nuestro orfanato? Hola.

Buenos días.

-Aquí están los voluntarios. ¡Hola!

Les estaba esperando. Sean bienvenidos.

Es la directora la que nos recibe. ¿Qué es lo que tenemos que hacer?

Cortar las uñas

a los niños y enseñarles las normas de higiene.

¿Tienen algún juego los niños?

No, a veces juegan con una pelota pequeña.

No hay juguetes ni libros ni lápices.

Solo pueden hacer

aviones de papel con las hojas que les hemos dado.

Sin pautas ni directrices, improvisamos algunos juegos.

Cantan

Hemos pagado 1695 euros para improvisar

unos cuantos juegos con los niños

y cortarles las uñas.

Sin embargo, el coste de nuestra estancia es suficiente para pagar

durante 5 años el salario de un maestro camboyano a tiempo completo.

Y de los 1695,

el orfanato recibe una cantidad irrisoria.

¿Cuánto les paga

Projects Abroad por nuestra estancia?

-100 dólares al mes.

100 dólares al mes no es mucho.

No.

No es mucho.

¿Projects Abroad decide el precio? Sí.

100 dólares.

Es decir, 80 euros para el orfanato.

Todo lo demás, 1600 euros

para la multinacional de turismo humanitario.

Volvemos a nuestra residencia.

Es hora de cenar.

Las otras voluntarias

también están desilusionadas.

Su dinero no ha beneficiado a los huérfanos.

A mí me parece caro.

Pensaba que parte del dinero era para mi orfanato

o uno de los orfanatos, pero no es así.

-Todos pensábamos lo mismo.

Nos hemos quedado de piedra.

-Tienen montado un buen negocio.

Todo funciona un poco raro.

Se hace voluntariado, pero es un negocio.

En efecto,

Projects Abroad es un negocio muy próspero.

Hemos obtenido los informes financieros de la empresa.

Su volumen de negocio anual es de 20 millones de euros.

La compañía está dirigida por los hermanos Slowe.

Peter y Richard.

En 2010, se repartieron 700 000 euros en dividendos,

además de sus salarios que no se han hecho públicos.

De nuevo en Francia, nos dirigimos a su sede en Grenoble.

Allí hemos quedado con la directora de la filial francesa.

Asume, sin problemas,

los beneficios de la empresa.

¿Es normal obtener unos beneficios tan altos,

y cobrar unos salarios tan generosos así?

No me sé de memoria las cantidades, pero se generan beneficios.

Se pueden obtener de forma honesta

y a la vez hacer que la sociedad avance.

No veo el problema.

¿Cree que es suficiente donar 100 dólares por persona al orfanato?

Projects Abroad ofrece voluntarios.

Pone a su disposición mano de obra a la que prepara y proporciona

la logística sobre el terreno. Nuestro objetivo no es darles dinero.

A nosotros lo único que se nos pidió hacer en todo el día

fue colorear, dibujar... ¿Cree que no es útil?

¿Que es mejor que estén por el suelo, abandonados...?

Hay muchos que hacen eso.

Estoy convencida de que es útil para ellos.

De nuevo en Camboya.

Aquí el turismo humanitario empieza a crear controversia.

El año pasado se lanzó una impactante campaña en todo el país.

Niños camboyanos metidos en la vitrina de un museo.

Los turistas hacen fotos.

Y un lema:

"Los niños no son atracciones turísticas".

Detrás de esta campaña, una ONG dedicada a la protección

de la infancia, Friends International.

Hoy tenemos una cita con su director,

el francés Sebastian Marot. El niño se ha convertido

en un destino turístico.

Los voluntarios extranjeros que vienen a los orfanatos,

el 99%, lo hace con la mejor de las intenciones.

Son personas generosas que quieren dar,

hacer algo por el país y, por lo tanto, tienen buenas intenciones.

Por desgracia, como en muchos otros casos,

la intención no es suficiente.

¿Qué valor añadido se le ofrece al niño?

¿Clases de inglés?

Primero tendrá que hablar bien jemer, su idioma materno.

Eso es lo más importante.

En mi opinión,

este nuevo fenómeno de turismo de orfanato

o turismo de caridad

es muy grave.

En los últimos años, se han establecido en Angkor

una decena de empresas de turismo humanitario.

Los voluntarios acuden en masa

y los orfanatos son un auténtico negocio.

En la ciudad hay 300 orfanatos.

1000 en todo el país.

En 5 años,

el número de orfanatos ha aumentado un 65%.

Algunos se han instalado junto a los lugares de interés turístico.

Esta directora no oculta que facilita la recaudación.

¿Qué cantidad necesita cada mes?

Necesito 1000 dólares al mes.

Tengo que alimentar a 35 niños.

¿Y por qué instaló el orfanato aquí?

Si lo hubiera instalado en una aldea,

no podría verme nadie y nadie me ayudaría.

Aquí hay más turistas y es más fácil

conseguir dinero, ¿no? Sí, así es.

Me instalé aquí porque hay más turistas.

Algunos centros han encontrado la forma

de rentabilizar más a sus huérfanos. En la puerta de este,

un eslogan digno de un parque de atracciones.

"Pase un rato con los niños".

"Disfrutará de un momento que no olvidará".

"Verá la sonrisa de los niños pobres y su esperanza en el futuro".

En el interior, bajo la supervisión de un maestro,

una decena de huérfanos dibujan y pintan los templos.

Son cuadros para los turistas.

¿Los llegas a vender?

-Sí, hay visitantes que los compran.

Cuadros que también se encuentran en la ciudad,

en tiendas para turistas, y que se venden entre 10 y 40 euros.

A 2 km,

otro orfanato.

El director ha encontrado una buena idea para atraer a los turistas.

Un espectáculo de danzas tradicionales.

Hola. Gracias por venir a vernos.

¿Vienen a ver el espectáculo? Sí.

El espectáculo es diario y son los niños los que se ocupan de todo.

Aquí viven 40 huérfanos con edades

de entre 4 y 18 años.

Empieza una obra de bailes. Al final,

el dueño del orfanato apela a nuestra generosidad.

Se aceptan tarjetas de crédito.

Un día nos cuesta 160 dólares.

Pueden hacer un donativo al orfanato.

También pueden hacer fotos en el escenario.

Después del espectáculo, los pequeños artistas

vuelven a su habitación. Una sala común

de 30 metros cuadrados para 34 niños,

donde duermen 2 por cama.

Hoy el recorrido turístico típico de Angkor

incluye la visita a un orfanato.

Los visitantes opinan en páginas web,

como si se tratara de un hotel

o la comida de un restaurante.

"Un buen lugar para visitar, hay que ir".

En total, en Camboya habría oficialmente 10 000 huérfanos.

En realidad, puede haber el doble o el triple.

Una cifra altísima.

¿De dónde salen?

En otra visita, el director del orfanato cuenta la verdad.

¿Es usted el director del orfanato?

Sí.

¿Cuántos niños hay?

21.

¿Y de dónde son, vienen de lejos?

Sí, de muy lejos de aquí, del campo.

La mayoría de los niños viven en familias muy pobres.

Y algunos son huérfanos.

O sea, que usted va a ver a las familias

y se puede llevar a los niños.

Sí, así es.

Me dan la información, voy a las familias

y cojo a los niños.

Ya.

Muchos de los niños no son huérfanos.

Se les separa de sus familias.

Y son enviados a centros de las zonas turísticas.

Acuciados por la pobreza, los padres de dejan convencer.

Ofrecen a sus hijos a cambio de su escolarización.

Los niños son abandonados y no se pueden adoptar.

Es un secreto a voces, los orfanatos buscan niños en la zonas rurales.

Este otro director nos lo confirma.

Hoy tenemos

treinta y tres niños.

¿Y algunos vienen de muy lejos?

Sí, vienen de muy lejos.

Tengo un equipo de colaboradores en el norte del país.

Y otro en el sur.

Nos llamamos y recogemos a los niños.

Según un estudio de UNICEF de 2010,

el 72 por ciento de los niños que están en los orfanatos

tiene al menos un padre con vida.

Sebastien Marot, director de Friends International,

denuncia tales prácticas.

A los niños se les separa de sus familias

para colocarlos en esos centros.

Y para, según dicen, darles un futuro mejor.

Porque son muy pobres.

Legalmente,

es absurdo separar a los niños de los padres.

Legalmente, no es aceptable.

Todos los estudios acerca del impacto sobre los niños,

muestran claramente que para los pequeños es terrible.

Un centro siempre es peor.

Un buen centro siempre es peor que una mala familia.

Raimonde está divorciada y en paro.

En 2007, si recursos,

dejó a cuatro de sus cinco hijos en un orfanato.

Un año después los quiso recuperar.

Comprobé que los niños no estaban bien en el orfanato.

Y entonces quise recuperar a mis hijos.

En el orfanato los maltrataban.

A mi hijo le pegaban y le metían un pañuelo en la boca

para hacerle callar cuando lloraba.

El problema es que ha firmado un contrato con el centro.

Si quiere recuperar a sus hijos,

tiene que pagar.

Me dijeron que, si quería recuperar a mis hijos,

tenía que pagar esa cantidad.

No sé cómo.

Porque no tengo dinero.

Quiero recuperar a mis hijos.

Quiero recuperarlos, pero no tengo dinero.

Hace cuatro meses,

Raimonde recuperó por fin a uno de sus hijos.

Su hijo, de once años, le fue devuelto sin contrapartida.

Porque estaba muy enfermo.

El niño todavía está traumatizado.

Si los niños se ponían enfermos,

no los curaban.

Si morían, los enterraban.

Me amordazaban con un pañuelo.

Para castigarme,me decían que me pusiera de pie a la pata coja.

Y me pegaban.

Nos decían que, si contábamos a nuestros padres que nos pegaban,

nos pegarían más.

Decidimos visitar el orfanato en cuestión.

Una vez allí,

ni una palabra del caso de la madre y sus hijos.

Por temor a represalias.

Tres de ellos siguen viviendo aquí.

Nos reciben dos de los responsables del centro.

Les preguntamos sobre los casos de maltrato.

Nos han dicho que en este orfanato hay problemas

de violencia hacia los niños.

¿Está al corriente de ello?

No, señora.

No son más que rumores, y exagerados.

Nuestras buenas obras apenas se susurran.

Los pequeños problemas se amplifican y se gritan a los cuatro vientos.

Usted debe entender que los niños están aquí para aprender,

no para divertirse.

Le preguntamos por la penalización a los padres

de 1500 dólares para recuperar a sus hijos.

Reconoce que es así. Según ellos, están en su derecho.

¿Aquí es legal?

Todos los contratos los reconoce el Ministerio de Interior.

Es un requisito. Pero no se ha dado ningún caso.

Es una forma de presionar a los padres.

Las ONG tradicionales rechazan esta nueva forma de turismo.

En París, quedamos con una figura emblemática

de la comunidad humanitaria, Rony Brauman,

uno de los fundadores de Médicos sin Fronteras.

A sus 62 años, denuncia este tipo de turismo.

Lo considera un pésimo subproducto de la ayuda humanitaria.

Para mí, se trata pura y llanamente

de una estafa,

una estafa intelectual.

Además, por supuesto, de una estafa económica.

Eso queda por ver.

Pero estafa intelectual sin ninguna duda:

Ofrecer puestos de voluntarios sobre el terreno al mejor postor,

a precios y pagados por personas con muy buena fe

y con voluntad de comprometerse, pero muy ingenuas.

Es una burla inadmisible.

Sobre el terreno, no sirve para nada.

Solo beneficia a los que organizan este tipo de cosas.

Porque lo que hay es el dinero.

Pero los subproductos de la ayuda humanitaria

no se dan solo en las empresas privadas.

Las organizaciones tradicionales también están en el punto de mira.

Presupuestos mal utilizados.

Falta de eficacia, falta de visión a largo plazo.

Como en una de las mayores catástrofes humanitarias, Haití.

Buenas noches.

Después de las cinco de la tarde, la tierra tembló.

Haití sufrió el peor terremoto de su historia.

-Decenas de edificios se han desplomado.

En las calles hay cientos de cuerpos de heridos

y fallecidos.

De momento, la tierra ha dejado de temblar.

Pero la población teme réplicas.

Y espera ayuda.

300 000 muertos.

Un millón de personas sin hogar.

El mundo entero está conmocionado.

Más de cinco mil ONG se movilizan para la emergencia.

Proporcionan agua, alimentos, suministros médicos

y tiendas de campaña.

Médicos y personal de primeros auxilios

salvará miles de vidas.

Una impresionante oleada de generosidad.

Seis mil millones de dólares llegan de todos los rincones del planeta,

unos cinco mil millones de euros.

El 20 por ciento de los fondos fueron a parar a las ONG.

El 80 por ciento, a las grandes instituciones internacionales,

como la Comisión Europea y Naciones Unidas.

Estas instituciones son los principales actores

de la ayuda humanitaria.

Salimos hacia Haití,

una pequeña isla justo al lado de EE. UU.

Con una superficie que no alcanza los 28 000 km cuadrados.

Capital, Puerto Príncipe.

El país tiene diez millones de habitantes.

Es uno de los más pobres del mundo.

Queremos saber qué se hizo con los cinco mil millones de euros

de ayuda humanitaria,

más de la mitad del producto interior bruto del país.

Cuando llegamos, dos años y medio después del terremoto,

la primera sorpresa es que muchos edificios continúan derruidos.

Incluso el Palacio Presidencial,

el símbolo del Estado, sigue en ruinas.

En la actualidad, cerca de 300 000 supervivientes siguen sin hogar

en la capital.

Por toda la ciudad hay improvisados campamentos

con cientos de tiendas de campaña.

Son auténticos vertederos a cielo abierto.

Barrios de chabolas hechas de lonas, bloques y uralita.

Una red de agua potable prácticamente inexistente.

Estamos en el corazón de la capital.

en la zona más prestigiosa, cerca del Palacio Presidencial,

el Campo de Marte.

Pero todavía hoy hay aquí acampadas

unas cinco mil personas.

Esta joven tiene veinte años.

Desde el terremoto vive en esta tienda de 4 m cuadrados,

con su esposo y su hija de siete meses.

¿Cómo se las arregla para vivir?

Es mi marido el que trabaja.

¿Cuánto tiempo se quedarán aquí?

No sé, no tenemos donde ir.

¿Y las ONG no les han ofrecido otra casa o un lugar para vivir?

No. Nadie me ha ofrecido nada.

El Gobierno ha decidido limpiar los lugares públicos.

Hay que quitar todas las tiendas y reubicar a sus habitantes.

Pero en otros lugares,

donde no se vean.

Podemos entrar? -Sí.

-Buenos días.

-Vivo aquí desde el 13 de enero, desde el terremoto.

Antes era dueño de una pequeña casa.

Hoy es mi último día aquí.

Nos dan 350 euros para que nos vayamos.

Lo que les reprocho es que nos manden a una chabola.

Exactamente igual que esta.

Estoy furioso con las ONG y con el Gobierno.

Es una frustración que tendré de por vida.

350 euros por tienda,

el dinero pagado por las organizaciones internacionales

para que los supervivientes desocupen las zonas públicas.

Pero la gran mayoría no se beneficiará de esta ayuda.

Solo un tercio de las víctimas del terremoto

ha sido realojadas gracias a la ayuda humanitaria.

El proceso ha sido el siguiente:

Naciones Unidas, la Comisión Europea

y las ONG han reparado unas cinco mil viviendas.

Y han comprado más de 115 000 viviendas temporales.

Son pequeñas cabañas de quince metros cuadrados.

Aquí se llaman "shelters", es decir, refugios.

El coste para las organizaciones humanitarias,

3500 euros de media.

Vida estimada, tres años.

Estamos en el barrio Ravine Pintade,

al este de la capital.

Estos refugios de dos plantas son los más lujosos.

Son también los más caros.

Precio de venta, 6200 euros.

Pagados por el Gobierno estadounidense.

Aquí se construyeron 300 de estos refugios.

Y aquí tenemos una cita con el director del proyecto.

Este estadounidense llegó a Haití en 2010.

Supervisa la construcción.

Y está muy orgulloso de estos refugios temporales.

Aquí tenemos estructuras totalmente metálicas.

Tienen columnas de metal de gran tamaño.

Y todo el esqueleto de la estructura es de metal.

La vivienda está unida.

Y es más resistente a los vientos fuertes

y a los temblores sísmicos.

Además, es una estructura que no se deteriora.

Cuando entramos en una,

nos llevamos algunas sorpresas.

En estos 30 m cuadrados vive esta mujer

con su esposo y sus siete hijos.

Llevan aquí cuatro meses y el interior empieza a deteriorarse.

Acabados precarios.

Cables eléctricos al aire libre.

Y un techo que se hunde.

¿Duermen los nueve en esta habitación?

Sí. ¿Y cómo lo hacen, dos ahí?

Dos ahí, tres ahí y los demás aquí.

¿Cuánto tiempo puede durar la casa?

No sé cuánto durará.

Pero no será para siempre.

Es cierto que estamos mejor que en tiendas.

Pero antes del terremoto teníamos una casa y era más espaciosa.

La ironía es que estos refugios

rudimentarios son más caros que una vivienda permanente.

El metro cuadrado de un bungaló temporal

cuesta 206 euros.

El de una vivienda permanente, 140.

Hemos quedado con un arquitecto francés que dirige la ONG

Arquitectos de Urgencia.

Trabaja en la isla desde el terremoto.

Y se muestra muy crítico con la evolución de la situación.

¿Cómo va la reconstrucción de Haití?

La reconstrucción en materia de vivienda no ha comenzado.

Dos años y medio después de la catástrofe,

todavía estamos en pañales.

No tienes más que mirar a tu alrededor.

Sobre todo, los refugios temporales.

Es un escándalo.

No resuelve el problema de la vivienda.

La mayoría ni están habitados.

Son de calidad mediocre y han salido carísimos.

Se podrían haber hecho viviendas permanentes casi al mismo precio.

La organización de Patrick Coulombel es una de las pocas ONG

cuya intención es construir viviendas permanentes.

Nos lleva a una casa que acaban de terminar.

La vivienda se inspira en la arquitectura local.

Superficie, 54 m cuadrados.

Coste, 6500 euros.

Casi el mismo precio que el refugio de EE. UU.

Pero con un 50 por ciento más de superficie.

La idea es hacer cosas como esto, que duren.

Aunque haya viento o lo que sea, se mantiene.

A la entrada, una escalera conduce

a una habitación en la segunda planta.

Este es el prototipo de vivienda que la ONG quiere construir

en Haití desde el terremoto.

Pero es imposible encontrar financiación.

Según Patrick, las grandes organizaciones siempre tienen

un planteamiento de urgencia.

Los que construyen refugios solo piensan en hoy.

No les importa lo que pase cuando el refugio ya no exista, en dos años.

Para él, las decisiones tomadas no se adaptan a la situación haitiana.

Los actores humanitarios, sobre todo Naciones Unidas,

trabajan en situaciones de emergencia.

Por ejemplo, en campos de refugiados.

Aquí podrían vivir en tiendas mientras se hacen casas permanentes.

No está justificado.

Hemos solicitado una cita con el responsable de la labor humanitaria

de Naciones Unidas.

Su base en la capital es un inmenso campamento fortificado

con fuertes medidas de seguridad, un estado dentro de un estado.

Aquí trabajan quince mil personas de todo el mundo.

La ONU dispone de un presupuesto colosal.

Más de 550 millones de euros al año.

En el último momento, cancelan la entrevista sin explicaciones.

Para obtener respuestas tenemos que ir a Suiza,

a la sede general de Naciones Unidas en Ginebra.

Nos recibe Elizabeth Byrs, una de las portavoces de la organización.

Le preguntamos sobre las decisiones tomadas en Haití.

Nadie entiende que dos años y medio después se sigan

financiando refugios temporales que cuestan como los permanentes.

Es algo que plantea interrogantes.

Que la gente se plantee interrogantes,

dos, tres años después del terremoto,

es totalmente legítimo.

Pero hay que ver la situación de la que partimos al principio,

no solo la ONU,

sino todos los organismos que apoyan al Gobierno haitiano

en el esfuerzo de reconstrucción.

Un esfuerzo enorme.

La vivienda permanente todavía no es un tema de actualidad.

Cuando solicitamos información sobre el número de refugios financiados,

nos es imposible obtener una respuesta.

Por ejemplo, ¿sabe el número de refugios que se han financiado?

No, eso no.

Más o menos.

No.

Por lo visto, en la ONU no hay nadie que le pueda informar.

Los refugios que hemos construido.

¿Sabes el número de refugios temporales que hemos construido?

Ya sabes que antes se han construido tantos refugios,

era el gran orgullo.

¿Lo puedes buscar en Google?

En los aniversarios se daba bombo a lo que se hacía.

Nos vamos sin conocer la respuesta.

Dos días más tarde, nos informan de que la ONU calcula

haber construido unos 3000 refugios temporales.

Han pasado casi tres años desde el terremoto.

Y tanto organismos internacionales como ONG,

siguen invirtiendo en vivienda temporal.

Como se refleja en este documento fechado en octubre de 2012,

la Comisión Europea sigue financiando refugios temporales

por una cantidad superior a los 1500 millones de dólares.

Al contrario de lo que cabría pensar, no es dinero

lo que falta en las grandes catástrofes.

Nos lo confesó un alto funcionario de la ONU en Haití,

sin saber que estábamos grabando.

Lo cierto es que, en 2010 y en 2011, el país estaba saturado de dinero,

era imposible gastar más.

Todos mis colegas trabajaban las 24 horas del día para gastarlo.

A día de hoy, nadie ha sido capaz de gastar todo el presupuesto.

El problema, dice, es que las grandes instituciones no tienen

visión a largo plazo para la ayuda al desarrollo.

No se puede imaginar la presión que tenemos para hacer carteles bonitos

y muchas fotos.

La semana que viene tengo una misión.

Solo les interesa saber dónde está su bandera, su logotipo.

¿Y después de eso qué, el agua potable? No.

¿Dónde está el logotipo?

Solo les interesa eso.

Todo el mundo está contento.

Damos coches pequeños, ordenadores pequeños.

Cosas visibles, fáciles de dar.

Y todo el mundo se olvida de que el desarrollo no se hace así.

No son solo las ONG.

Somos nosotros.

Es todo el mundo.

Tengo claro que ningún país en el mundo se ha desarrollado

gracias a la cooperación internacional.

Con los presupuestos desbloqueados

para la construcción de infraestructuras,

los grandes organismos internacionales y los estados

suelen subcontratar a empresas privadas,

algunas se han especializado en obras de emergencia,

muy rentables.

20 días después del terremoto en Haití, Kenneth Marten.

el embajador estadounidense en Puerto Príncipe,

envió un telegrama confidencial a la Casa Blanca

para describir la situación en el país.

"Es la fiebre del oro".

"Llegan empresas para vender sus conceptos,

sus productos y servicios".

"Todas las empresas compiten entre sí

para llamar la atención del presidente haitiano".

"Es una auténtica batalla campal".

¿La referencia al negocio después del terremoto

puede resultar escandalosa?

Es la verdad.

Estados Unidos va a destinar un total de 3000 millones de dólares.

Supongo que la Unión Europea tendrá una cifra incluso mayor.

Y hay otros socios.

Que hay gente que se aprovecha, eso está claro.

Siempre es así.

¿Las catástrofes pueden ser un buen negocio?

Sí.

Es así.

Sí.

Algunos miembros de la ayuda humanitaria creen

que la maquinaria no para.

El dinero retroalimenta a los profesionales de las catástrofes,

sin que su intervención tenga un impacto real.

Así lo denuncia Sylvie Brunel.

Trabajó durante 17 años en ONG.

Y dirigió una de las mayores organizaciones francesas.

Haití es la tumba de la ayuda humanitaria.

Porque hay miles de ONG que se han instalado allí de forma permanente.

Las políticas muestran falta de coherencia.

Cada uno actúa en su rincón.

Porque no hay una visión global de la administración.

Da la impresión de que las ONG se pueden quedar allí un siglo.

En 2002, asqueada por los excesos del sistema, cerró la puerta.

Decidí dejar el mundo de la ayuda humanitaria

porque se convirtió en una maquinaria gigantesca,

que funcionaba en su propio beneficio,

su objetivo era más alimentarse a sí misma

que rescatar a poblaciones necesitadas.

Iré más lejos,

las poblaciones necesitadas solo eran la excusa

para desplegar esta gran maquinaria.

Y he visto mucha burocratización y deshumanización.

Pensé que quizá era porque no estaba lo bastante alto en la jerarquía.

Y que siendo presidenta sería capaz de cambiar las cosas.

Pero la maquinaria era más fuerte que yo.

Y que rea mejor dejarla que avalarla.

En 2010, justo después del terremoto,

había más de cinco mil ONG en Haití.

En la actualidad, aún quedan entre 270 y mil.

Es difícil concretar más.

Nadie conoce el número exacto.

Las ONG no suelen rendir cuentas sobre el terreno.

Esta falta de control también conduce a abusos.

La historia de una poderosa ONG estadounidense

lo ilustra perfectamente.

Grace International,

una ONG fundada por un pastor evangélico de origen haitiano,

afincado en EE. UU.,

Joel Jeune.

Bienvenidos a Grece Vilage.

Por favor, seguid colaborando con nosotros

para construir un nuevo Haití.

El objetivo de la organización protestante,

llevar ayuda material y espiritual a los más pobres.

Hemos conseguido las declaraciones fiscales de la ONG.

En 2011, declararon más de 3 300 000 dólares

en bienes e ingresos,

más de 2 400 000 euros.

En Haití la ONG cuenta

con 270 iglesias,

65 escuelas y tres orfanatos.

Y gestiona el segundo mayor campo de refugiados de Puerto Príncipe,

con 17 000 personas hacinadas en tiendas de campaña.

Las fotos muestran a refugiados sonrientes.

La web resalta:

"Grace Vilage ha logrado convertirse en un modelo de higiene y eficacia".

Quedamos con un abogado en el Palacio de Justicia de la capital.

Pratice Florvilus está aquí para presentar una demanda

en nombre de 30 familias que vivían en las tiendas de Grace Vilage.

Según él, fueron ilegalmente arrojadas del campo de refugiados.

Había unas treinta familias

no, 30 personas, 30 familias

que han visto sus tiendas destruidas por el grupo del pastor,

el reverendo Joel Jeune.

Dicho grupo, agredió y golpeó a los supervivientes.

Para expulsar a alguien, la ley exige una decisión judicial.

Hemos acudido al Ministerio Fiscal

para pedir al comisario,

el encargado de la acción popular,

que intervenga para detener este escándalo,

para que se haga justicia con estas desafortunadas familias.

Esta mujer presenta otra acusación.

Según ella,

un encargado del campamento la sometió a chantaje sexual.

-Vinieron a romper nuestras tiendas y a perseguirnos.

La mía quedó destrozada, ya no tengo nada.

El administrador quería acostarse conmigo y no acepté.

Nos dirigimos a Grace Vilage, al oeste de Puerto Príncipe.

El campamento está cerrado a cal y canto,

un muro de tres metros de altura y alambre de espino.

En la puertas, guardias armados con porras.

Imposible entrar.

Nos encontramos con el hijo del pastor.

Él dirige el campamento de refugiados.

¿Puede apagar la cámara? -Sí.

Seguimos grabando con cámara oculta.

Le pedimos ver al encargado acusado de chantaje sexual.

¿Puede decirle que venga?

Está ocupado.

¿Está acusado de pedir favores sexuales a cambio de una tienda?

Es muy lamentable.

No sé si eso es cierto. Delante de mí no lo ha hecho nunca.

-¿No le importa que digan esas cosas de su campamento?

-Cosas peores decían de Jesucristo.

El hijo del pastor accede por fin a responder delante de la cámara.

No se han destruido tiendas habitables.

Se han destruido tiendas vacías.

Las vacías se han destruido.

¿Las personas que se han quejado mienten?

Sí.

¿Fingen que han destruido sus tiendas y mienten?

Sí.

¿Y a las que les solicitaron favores sexuales por mantener su hogar?

También.

Intentamos que nos deje filmar dentro del campamento.

Si no tiene nada que ocultar,

déjenos entrar.

No oculto nada.

Pues déjenos entrar.

Por fin aceptas dejar entrar al cámara.

Pero pone condiciones.

Si quiere, puede entrar usted con la cámara.

Pero ella no.

No quiero entrevistas.

Y ahora entramos en el campamento.

Cinco mil tiendas de campaña.

17 000 supervivientes que viven en la más absoluta pobreza.

Un auténtico vertedero a cielo abierto.

Está muy lejos del modelo de higiene y eficacia

del que presumen en su web.

Lo más indignante es que Grace International

ha encontrado la forma de hacer dinero con estos supervivientes.

Las familias tienen que pagar seis dólares al mes,

unos cuatro euros.

Una fortuna para estos haitianos que no tienen ningún ingreso.

Cada mes el hijo del pastor obtiene 20 000 euros por alquiler.

Una aberración para un campamento humanitario

financiado por los donantes.

A los malos pagadores los expulsan y destruyen sus tiendas.

¿Cómo está, señora? -Bien.

-¿También han destruido su tienda?

-Sí, a mi hijo lo tiraron al suelo y lo amenazaron con un arma.

-¿Por qué lo hicieron?

-Porque se atribuyen todos los derechos.

Rápidamente, nos llevan de nuevo a la salida.

Delante del campamento vemos a cinco hombres que acaban de expulsar.

Desde hace dos días, no saben donde ir.

Así que vagabundean por las calles.

Buenos días.

El hijo del pastor se acerca a ellos.

¿Cómo es eso de que han destruido vuestras tiendas?

-¿Qué pasa, no lo sabía?

-¿Nos mandas a gente a desalojarnos y no tienes ni idea?

Y vienes a preguntar.

Menudo imbécil.

-El lunes por la noche estaba durmiendo.

Llaman, me dicen que abra.

Y oí un golpe en la lona de la tienda, un machetazo.

Rasgó la lona de arriba abajo.

Y huí a esconderme.

Grace Vilage es un espacio sin derechos

financiado por la ayuda humanitaria.

Este tipo de subproducto provoca el desencanto

de la población local.

Los occidentales han donado a la isla cinco mil millones de euros

para ayuda humanitaria,

mientras, los grafitis se multiplican.

"Las ONG ladrones".

"ONG prostitución".

"Abajo las ONG".

Tras tres años de una generosidad sin precedentes,

es un triste epílogo

para los profesionales de la ayuda humanitaria.

Pero a pesar de la dificultades que han encontrado en Haití,

las ONG siguen siendo indispensables

para hacer frente a las grandes catástrofes.

Cada año intervienen en situaciones de emergencia en todo el mundo.

Y salvan cientos de miles de vidas.

Se plantea una nueva cuestión:

¿Deben conformarse con gestionar emergencias a corto plazo?

¿No deberían también ocuparse del desarrollo

con una visión de futuro?

Una cuestión crucial para su eficacia sobre el terreno.

Pero también para su credibilidad.

Y para dar esperanza y confianza a todos los que creen

en la solidaridad y desean seguir donando.

La noche temática - El negocio de la caridad

El impacto de la ayuda humanitaria en la opinión pública es considerable, sobre todo para las grandes catástrofes humanitarias como el terremoto de Haití. Se donan miles de millones de euros al año convirtiéndose las ONGs en grandes actores financieros. Pero ni un solo país ha crecido gracias a la ayuda internacional y algunos estados están sumidos en la ayuda humanitaria crónica.

¿A dónde se dirige y cómo se utiliza el dinero recaudado?

En el terremoto de Haití hubo 300.000 muertos y un millón de personas sin hogar. El mundo entero se conmocionó. Más de 5.000 ONGs se movilizaron para la emergencia: proporcionaron agua, alimentos, suministros médicos y tiendas de campaña. Se desató una impresionante oleada de generosidad: 6000 millones de dólares llegan desde todos los rincones del planeta, unos 5000 millones de euros. ¿A dónde se dirige y cómo se utiliza el dinero recaudado? 

A grosso modo, el 20% de los fondos fueron a parar a las ONGs. El 80% restante a las grandes instituciones internacionales como la Comisión Europea y Naciones Unidas.

En Haití, uno de los países más pobres del mundo, ¿Qué se hizo con los 5000 millones de euros de ayuda humanitaria? Dos años y medio después del terremoto, la primera sorpresa es que numerosos edificios continúan derruidos. Incluso el Palacio Presidencial, el símbolo del Estado, sigue en ruinas.

En la actualidad, cerca de 300.000 supervivientes siguen sin hogar en la capital. Por toda la ciudad, hay improvisados campamentos con cientos de tiendas de campaña. Auténticos vertederos a cielo abierto. Barrios de chabolas hechas de lonas, bloques y uralita.