Redes

Rastrear el pasado por medio de la genética

  • El genetista Svante Pääbo consiguió reconstruir el genoma del neandertal
  • ¿Cómo la genética permite reconstruir el pasado de los humanos?
  • Redes, emitido el domingo, 12 de febrero, en La 2
Programas para todos los p├║blicos
Ampliar foto Svante Pääbo, Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva

Svante Pääbo, Instituto Max Planck de Antropología Evolutivatve

Redes

Eduardo Punset y su equipo han logrado demostrar que ciencia y entretenimiento se pueden unir para que en este tercer milenio la ciencia, por fin, irrumpa en la cultura popular.

El programa se emite en La 2, todos los domingos, a las 21:30 horas; y se repite los domingos, a las 3:15 horas, y los jueves, a las 13:00 horas.

y en el Canal 24 horas, según el siguiente horario:

  • Los jueves, a las 15:00 horas
  • Los viernes, a las 21:00 horas
  • Los sábados, a las 10:30 horas

EDUARD PUNSET (REDES)EDUARD PUNSET (REDES) 

El genetista Svante Pääbo consiguió reconstruir el genoma del neandertal en 2010.

En este capítulo de Redes, Pääbo y Carles Lalueza, investigador del Instituto de Biología Evolutiva de la UPF, explican cómo la genética permite reconstruir el pasado de los humanos.

También hablamos sobre los factores genéticos de la domesticación, otra de las especialidades de Pääbo

Los neandertales no están totalmente extintos,
todavía viven un poco en algunos de nosotros

Svante Pääbo

Eduard Punset:
Es curioso pero, hasta hace poco tiempo, para saber lo que había pasado en el pasado, lo que hacíamos era mirar (admirar, muy a menudo) los fósiles.

gracias a científicos como el profesor Pääbo, lo que hacemos es mirar la genética, es ver realmente qué ha sido de los genes de la gente que nos precedió

Y ahora, gracias a científicos como el profesor Pääbo, lo que hacemos es mirar la genética, es ver realmente qué ha sido de los genes de la gente que nos precedió y de qué manera su genética influenció, determinó, nuestra conducta. Es fascinante.

Es maravilloso conversar contigo, y para nuestros teleespectadores será un auténtico privilegio escucharte. ¿Por qué? Bueno, en primer lugar, porque has conseguido fama mundial gracias a tu investigación sobre los neandertales, los antecesores de la humanidad, o de… ¿cómo lo llamas?

Svante Pääbo:
Los humanos modernos, los que son exactamente como nosotros, más o menos.

Eduard Punset:
¡Eso es! Hablaremos mucho sobre los neandertales en nuestra conversación. Y en segundo lugar, hay algo que denominas «domesticación»: hemos aprendido mucho sobre el comportamiento de los animales y sobre si podemos o no influir en dicho comportamiento genéticamente. ¡Y también es increíble!

Porque antes pensábamos que solamente los paleontólogos sabían cosas del pasado analizando los fósiles, pero resulta que llegáis vosotros y decís que también está la genética, y que con la genética se puede saber mucho más que analizando únicamente los fósiles. Pero empecemos hablando, si no te importa, de los neandertales.

¿Qué hemos descubierto sobre los neandertales que no supiéramos?

Nuestro antepasado común

Svante Pääbo:
Bueno, ante todo hemos aprendido que tenemos un antecesor común. Tanto los neandertales como nosotros tuvimos un antepasado común hace unos 300.000 años.

Tanto los neandertales como nosotros tuvimos un antepasado común hace unos 300.000 años

Luego, cuando los humanos modernos salieron de África, se encontraron con los neandertales y se cruzaron con ellos, tuvieron hijos, y esos hijos se incorporaron a la población de humanos modernos.

Lo increíble es que encontramos esa contribución en todos los humanos modernos que viven en la actualidad fuera de África.

Es decir, no solamente en Europa y Asia Occidental, donde estuvieron los neandertales, sino también en China, en los nativos americanos, en Papua Nueva Guinea … la explicación que sugerimos para este fenómeno es que, cuando los humanos modernos salieron de África, se encontraron a los neandertales (suponemos que en Oriente Medio por primera vez) y hubo cierto cruzamiento, de modo que la contribución de los neandertales a nuestro ADN se transmitió a los humanos que luego se marcharon a China, a Papua Nueva Guinea… de modo que todas las personas que están fuera de África en la actualidad tienen alrededor de un 2,5% o así…

Eduard Punset:
¿De qué?

cuando los humanos modernos salieron de África, se encontraron a los neandertales 

Svante Pääbo:
De proporción en nuestro genoma…

Eduard Punset:
Del neandertal.

Svante Pääbo:
Sí. Por tanto, los neandertales no están totalmente extintos, es como todavía si vivieran un poco en algunos de nosotros.

Eduard Punset:
¿Se produjeron relaciones sexuales entre los neandertales y los humanos?

Svante Pääbo:
Este tema se ha debatido mucho durante los últimos 20-30 años y ahora, que hemos podido determinar la primera versión del genoma del neandertal, hemos podido abordar la pregunta directamente analizando a las personas de hoy en día y preguntándonos si tenían pedacitos de sus cromosomas, de su ADN, procedentes de los neandertales. ¡Y la respuesta es que sí, los tenemos!

Eduard Punset:
Hubo por tanto relaciones entre ambas especies… ¿o eran la misma especie?

los neandertales no están totalmente extintos, es como todavía si vivieran un poco en algunos de nosotros

Svante Pääbo:
Yo intento evitar el uso de esta palabra porque, en cierto modo, no tenemos una buena definición de lo que es una especie.

Nosotros preferimos describir la historia de la población, explicar sus orígenes, cómo se cruzaron… pero dejar que cada cual decida si quiere llamarlo especie o no.

Eduard Punset:
Y si sabemos algo ahora a ciencia cierta, como dices, es gracias al genoma, gracias a que habéis recuperado el ADN que pertenecía a alguien, ¿verdad? ¿A quién? A una hembra…

Svante Pääbo:
Sí, hemos secuenciado el genoma del neandertal principalmente a partir de tres pequeñas piezas de hueso (mira, tengo una copia de uno, si lo quieres ver).

Lo encontraron en Croacia y pertenecía a una mujer, a una mujer neandertal. ¿De qué parte del cuerpo procede?

Svante Pääbo:
Es una tibia (el hueso de aquí) y, como ves, es un pedacito triturado y muy pequeño. Probablemente sea porque a esta persona se la comieron.

Eduard Punset:
¿Esto fue hace 38.000 años?

Svante Pääbo:
Sí. La datación por carbono es de 38.000 años.

Eduard Punset:
¡38.000 años! ¡Así que realmente eran caníbales!

Svante Pääbo:
Sí. Evidentemente, no sabemos si tal vez había otro motivo para despellejarlos relacionado con un ritual… pero es razonable suponer que a estos ejemplares se los comieron, sí.

Clonar un neandertal

Eduard Punset:
¿Hay alguna posibilidad de clonar un neandertal?

Svante Pääbo:
Muchos me lo preguntan y la respuesta que siempre doy es que no.

Cuando recuperamos el ADN de esa época, está degradado, químicamente modificado, y no hay modo alguno (ni lo habrá en el futuro, en mi opinión) de reconstruir todo el genoma.

Y por supuesto existe también un enorme problema ético: no se puede crear un ser humano pensante por pura curiosidad científica, ¿sabes? Es algo que jamás se hará.

Eduard Punset:
Incluso así, imagino que no se puede reconstruir o hacer que una célula humana sea como la célula de un neandertal porque no tenemos el genoma completo, muy bien. ¿Pero qué hay de otros animales?

Muchas personas se plantean volver a la vida a los mamuts, por ejemplo

Svante Pääbo:
Muchas personas se plantean volver a la vida a los mamuts, por ejemplo.

Creo que cabe imaginar que en el futuro sepamos qué genes provocan que los animales sean peludos o estén adaptados al frío, y se podría modificar una célula madre de elefante para crear un elefante de pelo largo y más adaptado al frío… pero no será un mamut real, únicamente tendrá algunas características del mamut.

Esto sí que es imaginable, en mi opinión, pero el ADN del mamut que encontramos en el suelo helado del permafrost está degradado en pequeñas piezas, etcétera. Por tanto, ¡la secuenciación de todo el genoma nunca será posible!

Eduard Punset:
Gracias a Pääbo, hemos demostrado que nuestros antepasados se cruzaron con los neandertales. Esa confirmación no ha hecho más que incrementar nuestra curiosidad. ¿Qué tipos de seres eran?

Sabemos que eran corpulentos y mejor adaptados al frío que nosotros, pero quizá también menos inteligentes. ¿Podrían hablar? Quizá sí, lo sugieren las investigaciones de Pääbo que demuestran que compartían con nosotros un gen asociado al lenguaje.

¡Ahora vamos incluso a Marte! Así que jamás nos detenemos. Creo que a nuestro cerebro le falta un tornillo, realmente

¿Qué tipo de cambios genéticos crees que prevalecieron y permitieron que los hombres y las mujeres conquistaran el mundo entero? ¿Qué nos hizo diferentes, si es que hubo algo?

Svante Pääbo:
Estoy completamente de acuerdo en que una de las diferencias fundamentales entre los humanos totalmente modernos y todas las formas anteriores radica en la colonización del mundo.

Las demás formas arcaicas de humanos dejaron África hace 2 millones de años y durante todo el tiempo que existieron jamás llegaron a América, ni a Australia, ni a Madagascar… mientras que los humanos modernos salieron de África permanentemente hace 50,000 años y colonizaron cada pequeño fragmento libre de tierra, ¿de acuerdo? Llegaron a la Isla de Pascua y a Hawái… ahí ocurría algo muy distinto.

En parte tuvo que ver con la tecnología, por supuesto, con la habilidad de construir barcos y embarcaciones y viajar sobre el agua, pero creo que también hay otro elemento que es casi psicológico.

¿Cuántas personas tuvieron que embarcarse por el Océano Pacífico y desaparecer antes de encontrar la Isla de Pascua? Y los neandertales, por ejemplo, vivieron de 3 a 4 veces más de lo que nosotros hemos existido en este planeta, pero no hay ningún indicio de que jamás cruzaran las aguas si no veían tierra al otro lado.

Por eso a veces digo que estamos locos, ¡que nos pasó algo raro! Porque ellos se portaban de un modo razonable, ¿no?

Eduard Punset:
¡Exacto!

Svante Pääbo:
¡No es razonable cruzar el océano si no ves que hay tierra al otro lado! Pero hay que hacerlo, y hay que hacerlo una y otra vez… ¡Ahora vamos incluso a Marte! Así que jamás nos detenemos. Creo que a nuestro cerebro le falta un tornillo, realmente.

La domesticación

Eduard Punset:
Déjame hacerte una pregunta que también me fascina, y sé que ha sido un proceso largo, y que también lo has estado investigando… me refiero a la domesticación. Hay un tipo de zorros (ahora no recuerdo cuál era…)

Svante Pääbo:
Los zorros plateados.

Eduard Punset:
Los zorros plateados, así los llamáis, sí. Y las ratas agresivas… Que seleccionasteis… ahora me lo cuentas, porque a nuestros telespectadores les encantará escucharlo.

¿Cómo surgió todo? Fue en tu famoso viaje a algún lugar de Rusia, ¿no?

Allí te lo contaron y viste con tus propios ojos que estos ejemplares, estas ratas o zorros, podían volverse agresivos o tan mansos y dóciles como para lamerte la mano…

Svante Pääbo:
Sí. Hace 6 o 7 años, viajé a Novosibirsk, en Siberia, con el objetivo de buscar fósiles y excavar.

Pero una vez allí, visité también el Instituto de Genética de Novosibirsk, donde había trabajado un genetista llamado Belyaev, que había sido deportado a Siberia durante la época de Stalin.

Sin embargo, se las había ingeniado para crear un programa de investigación con aplicaciones muy prácticas en el sector de las pieles, para criar zorros más dóciles y vender luego su piel. El problema es que los zorros eran muy agresivos.

Lo que hizo fue seleccionar sistemáticamente zorros con menos disposición a morder, y durante un período pudo crear una línea de zorros que se parecían más a los perros.

Eduard Punset:
Más parecidos a los perros.

Había conseguido una diferencia de comportamiento sorprendente en un período de tiempo, desde el punto de vista evolutivo, muy corto

Svante Pääbo:
Sí. No solían atacar a los seres humanos y compartían algunas características físicas con los perros: orejas caídas, cola rizada, etcétera. Y los visité porque me fascinaba la historia y quería observar los zorros.

Entonces los científicos me contaron que Belyaev, que por aquel entonces ya estaba muerto, no solamente había trabajado con zorros sino también con otros animales, como ratas, puramente por interés científico.

Tras unas 40 generaciones logró dos linajes distintos de ratas. Al entrar en la habitación y sacar una rata del grupo de las dóciles, se me subía por la camisa, le gustaba que la acariciaran… En cambio, con las ratas agresivas… creo que entre 20 podrían haberme matado, ¡porque al acercarme a la caja saltaban como locas e intentaban morderme!

Había conseguido una diferencia de comportamiento sorprendente en un período de tiempo, desde el punto de vista evolutivo, muy corto. Me pareció fascinante, por no hablar de que es mucho más fácil analizar y cruzar ratas que zorros.

Así que logré convencer a nuestros colegas rusos para que me dejaran trabajar con ellas.

Ahora estamos intentando descubrir los genes específicos, no lo hemos conseguido todavía, pero sí que sabemos que hay ciertas regiones en el genoma que son importantes.

Eduard Punset:
Es fascinante, ¡porque lo que estás diciendo es que estamos a punto de detectar los cambios genéticos que son responsables del comportamiento! ¿no? ¿Es así?

Svante Pääbo:
¡Sí! Tenemos la esperanza de descubrirlo y, por supuesto, esperamos que, por ejemplo, sea un tema común en muchos animales domesticados, porque creo que está justificado suponer que si llevo, pongamos, una cría de lobo a mi pueblo o un búfalo salvaje… El caso es que no me preocupará tanto si ladran cuando lleguen extraños al pueblo o si me dan leche, lo primero que querré es que no intenten matarme.

Se trata del primer rasgo que se seleccionó en muchos casos de domesticación: la docilidad. Así que quizá este cambio sea bastante habitual.

Luego hay una hipótesis que suena a locura, pero algunas personas, como por ejemplo Richard Wrangham en Harvard, han sugerido que los seres humanos pueden ser simios autodomesticados, y que eso es algo que nos hace únicos, porque ahora mismo tú y yo aceptamos la proximidad física pese a no estar emparentados genéticamente… si intentáramos hacer lo mismo con dos chimpancés que no se conocieran, acabarían peleando todo el rato en lugar de conversar.

Eduard Punset:
Sí, mi próxima pregunta iba a ser la siguiente: ¿quién domesticó a los seres humanos? Me refiero a la gente de la calle… ¿Quién nos domesticó? Porque evidentemente no éramos mansos al principio de todo ¿no? ¿Qué sucedió?

Svante Pääbo:
La idea es que es un proceso cultural, una especie de «autodomesticación» entre comillas, en la que se habría seleccionado la conducta menos violenta dentro de un grupo, para evitar problemas a la hora de criar a los niños en la próxima generación.

Por supuesto, esto plantea algunos interrogantes, porque hay otros simios, además de los humanos, que han logrado evitar mucha violencia dentro del grupo.

Están los bonobos o chimpancés pigmeos, que han sustituido gran parte de la violencia entre grupos y dentro del grupo de los chimpancés con la sexualidad: utilizan el sexo para solucionar conflictos que, en los chimpancés, darían lugar a la violencia.

Y no acabamos de entender el proceso, pero sería muy interesante compararlo en el futuro con la domesticación de animales.

 

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